eptos uno hacer historia
(Arte oficial del disco)

Llegó el momento de ‘Hacer historia’: Escucha el esperado disco de Eptos Uno

Tras cuatro años de expectativa, hoy se estrenó el primer episodio de La Quinta Letra con Universal Music.
10.1.19

"2003, grabé mi primer canción
2004 micro abierto en las rapeadas de Obregón
2005, con la armada freestyles que roban el show
2006 en el D.F. ya improvisaba las punch
2007, me nominan el campeón
2008 me eliminan pero mis canciones no
2009 la venganza invadió todos los blogs
2010 en disciplina no descansa con los flows"

Cuando Eptos narraba de manera precisa y cronológica cada uno de los calendarios de su carrera en "Clásico en proceso", probablemente no imaginaba que la ausencia de un número que todavía no pasaba por el horizonte de su presente en ese momento, el 2014, sería clave para entender su mito en el futuro.

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El 23 de octubre de 2014, Antonio Lara Luna rubricó uno de los puntos de inflexión en su trayecto como rimador al firmar un contrato discográfico con Universal Music. Detrás de esa pluma bajo un ojo de Horus rayando una hoja de papel, había acepciones que en su momento, y aún a la distancia, fueron significativas.

De entrada, se trató del primer rapero mexicano en muchos años ––el primero de su generación–– que firmó con una disquera major, lo cual resultó relevante y grato para todas las personas que hacen, consumen y generan dinero alrededor del hip hop manufacturado en México. Todas. Porque se trataba de un hecho que daba cuenta que el Ojo de Sauron que es la industria musical por fin había divisado a un género históricamente invisibilizado y, en cierto sentido, despreciado a un nivel comercial. Se trataba de un suceso que daba visos de optimismo y que, con el paso del tiempo, han evolucionado a realidades.

A la vez, la firma dejó clara una cosa que probablemente ya era notoria pero quizás acabó con cualquier debate: Eptos Uno es uno de los raperos más relevantes de Latinoamérica. Y lo es por un perfil raramente encontrado en el hábitat latinoamericano. Hablamos de un espécimen completo, que comenzó improvisando en plazas de un poblado minúsculo del noroeste mexicano, formando a su vez parte de la primera generación de freestylers que participó en una Red Bull Batalla de los Gallos ––representando a México en la internacional de Caracas en 2007–, para posteriormente completar la fábula mudándose a la capital y reclutando a uno de los crews más sólidos del entramado mexa, la Never Die, y paralelamente crear su propia liga de batallas, SPIT MX, ––la primera liga de batallas escritas en español–– y una línea y tienda de ropa ––de la cual ya no forma parte. Ah, también ha grabado ocho materiales entre mixtapes, EPs y discos, donde a pesar de todo lo antes mencionado, deja ver que su habilidad más grande está en el estudio.

Hacer historia. La tinta aún no secaba en el contrato y Tony ya sabía que ese era el nombre del primer disco que lanzaría bajo una major. Es una declaratoria de intenciones, y una frase que se ha incrustado en el imaginario del hip hop mexa, para bien o para mal. Hablamos de un disco que, básicamente desde ese momento en 2014, ya estaba listo. Si hay cambios en la versión que finalmente se dio a conocer, responden sobre todo a derechos de sampleos que después de, literalmente años, de intentar conseguir sus derechos, tuvieron que desistir y rehacer esos beats con otros recursos. El tema aquí es que la vida de la E, al menos su vida pública, ha cambiado drásticamente entre expectativas crecientes, relaciones fracturadas, y feudos con otros personajes.

"El año pasado fue una maldita locura, y lo que veía como oro terminó siendo basura // soy el reflejo de una vida dura en esto, rompo las ataduras paciencia es de lo que carezco". Así abre "Ambición", que aparece como una cucharada de vigencia en la vida del MC de Obregón. De alguna forma, los 12 tracks que moldean la carta magna de La E parecen haber sido producidos sin imprimirle fecha de caducidad. La más clara prueba es que cuatro inviernos después, estamos ante un disco actual, que no resiente bajo ningún síntoma su edad.

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Temas como "Esto", "Un momento", "Desde ayer" y "Compas" ––adelantos que se lanzaron en el transcurso de los últimos tres años–– han envejecido por una erosión natural de plays, pero escucharlas incrustadas de nuevo en 45 minutos de bombo y caja es darle electricidad en el pecho a canciones que cobran nueva vida en el presente. La vida útil que les corresponde en el hábitat natural en el que fueron pensadas.

De igual forma, hay tracks inéditos como "Red eyes", "No puedo" o "Mover, mover" que aparecen con atino como prueba de un estilo mucho más sutil en la música del sonorense. En cierto sentido, la melodía alcanza un valor casi protagónico con dardos a manera de hooks consonantes, efectos de voz, y secciones de metales que caen en el centro del blanco. Y también aparece "HATE", la canción escrita por Eptos que durante el beef entre Never Die y Homegrown fue revelada bajo la voz de Yoga Fire en un intento de restarle validez al tema, aunque la E logra darle vuelta al omelette incluyéndola bajo la deconstrucción de siglas "Hermanos Actualmente Terminados por la Envidia", que encaja como el último capítulo de la querella más relevante del rap mexa para esta década.

En cuestión de créditos compartidos, aparecen Phyzh Eye ––de Trono Norte y Trono Mob––, Mike Díaz y El B de Los Aldeanos como invitados en el mic. El ProTools estuvo a cargo de su DJ de cabecera, KayFear, junto a Frank El Médico, Danny Brasco, Hopez, Endrizzy, Technicians, Manuvers, Roy Games y Demented Beats. Mención especial para Root Rises con un arte de portada enfermo.

"No es reggaetón, pero es la sensación del bloque", dice el emece de la O en el tema que inaugura la placa, ––y cuyo video, que puedes ver arriba, también fue estrenado en la madrugada del jueves 10 de enero––. La frase, además de ser la mejor descripción del disco, augura el valor que su obra puede alcanzar en el sentido aparentemente más genuino. El de la calle. Y que sin duda es para lo que fue pensado. Y aunque no está en nosotros afirmarlo, lo que es un fact es que Antonio consiguió poner uno de los tabiques sobre el que su frase podría dejar de ser ficción.

Sí, hizo historia con Hacer historia.

No necesariamente por tratarse de una entrega donde existe un impecable manejo sonoro y una exhibición más que clara de la habilidad de Eptos como letrista y hacedor de coros. Hablo más bien de su relevancia, su marca en una línea del tiempo, y el esfuerzo tan estricto que implicó, transformándose en hito en este hip hop nacional urgido de profesionalización.

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