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solo quiero vivir
seguir haciendo hip hop
para poder sobrevivir
seguir con la música
que llena mi alma
que llena mi ser
que hace que en todo esto vuelva a creer
buscar un nuevo escenario
como canario
salir de todo este calvario.(Canta Maicro, uno de los raperos, en medio de un improvisación durante el almuerzo. Maicro es uno de los protagonistas, el que primero contó su historia y el que más se ha abierto frente a cámara. El proceso de recordar ha sido algo como una terapia para él, y para muchos, porque se ha permitido volver a los recuerdos que alguna vez reprimió, y hoy, después de trabajarlos, quiere revivir cuando quede en libertad, como andar cogido de la mano con su esposa y su hija, saludar a su familia, oler la naturaleza y sentir el aire fresco).“Olvidar no siempre está mal y no siempre está bien. Hay presos que están empeñados en que salen de la cárcel y se van a olvidar completamente de todo. Otros quieren dejar una huella de esta etapa de su vida. Algunos saben que salen y van a delinquir de nuevo. Muchos quieren acordarse de sus errores para no volverlos a cometer. Y para otros, sus recuerdos significan libertad”, dice Cuatro, quien tienen el talento de sostener dos micrófonos y una tascam con una sola mano, mientras que con la otra acomoda el cable y busca pilas con carga .La música como testimonio. La música como una promesa de no repetición. La música como acto de contricción.
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cuando besan a la arena
como el viento que al soplar
como la luz que ilumina
el nacimiento de un día
como esos bellos paisajes
que tienen el Valledupar
con esas cosas yo te puedo comparar
mi muñequita hermosa
dueña de mi corazón.(Cantan Sebastián Sarmiento, maestro y acordeonero, y su aprendiz, Farid, el enamorado. Sebastián, sobrino de Juancho Polo Valencia, es un reconocido vallenatero de la costa Caribe. Se ha convertido en un caza talentos de los presos interesados en el género, como Farid, quien a través del canto ha encontrado una forma de expresarle sus sentimientos a la chica que lo enamoró y lo dejó por otro estando en la cárcel. Ahora, Sebastián está cercano a irse y Farid no. Su aprendiz será una de las huellas que dejará dentro de la cárcel).“Haciendo el documental en la cárcel nos dimos cuenta de que nosotros mismos estábamos viviendo un proceso de olvido al interior de la cárcel. Veíamos a presos que tenían un grupo musical y de repente a uno lo trasladaban o quedaba libre. La cárcel es un espacio que está cambiando todo el tiempo, y digamos que ellos, a veces, quieren dejar una huella en ese lugar, y otras, olvidar todo”, dice Uno, quien peca por impuntual pero se reivindica cuando hace unos planos de primera, con cámara montada en el slider y al hombro.
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Uno, Dos, Tres y Cuatro andan metidos más de una vez por semana en la cárcel, sumergidos en la vida cotidiana de ese mundo. Les ha tocado presenciar desde las violentas requisas “Mario Grande”, hasta las fiestas carcelarias, como Las Mercedes, en la que los familiares de los presos los visitan y pasan todo un día con ellos. Para ese festín, los internos les pidieron a los Mario Grande que les tomaran fotos y se las imprimieran para dárselas a sus seres queridos. Lo hicieron y quedaron en la ruina.La plata, o mejor dicho la falta de plata, ha sido otro de los obstáculos. Los cuatro integrantes están de lleno con Modelo Estéreo, sin ingresos ni trabajos extra, y los 15 mil pesos de ida y vuelta de la Modelo, el mantenimiento de los equipos más la compra de pilas, y los gastos ocasionales como el gel de pelo para tal preso, o la ropa para tal otro, van sumando y aumentan la inversión, que hasta no tener listo el documental, no va a recuperarse.Es un proyecto que, por ahora, vive de corazón, y del compromiso que estos hombres tienen con los internos. La cercanía que han entablado con ellos les ha permitido profunidzar en las historias de cada personaje y han conocido desde sus facetas crueles hasta sus sentimientos más buenos. El replanteamiento de los conceptos del bien y el mal les ha pegado fuerte.“Es que desde que estamos yendo allá, todo es tan dual. Ahora vemos historias de atracadores que sí, son densas, pero también nos hacen pensar que detrás de esas historias se encuentran personajes como cualquiera de los presos con los que hemos trabajdo. Y sabemos que muchas veces lo hacen por falta de oportunidades”, dice Tres, , quien al cargar una cámara en movimiento parece un trípode humano y tumba al que esté en su camino sin que el foco se le mueva.
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póngale atención
ya no soy bandido
tampoco raspachín
soy hombre de bien
ahora vivo tranquilo
me resocialicé. (Canta, Yohn Galindo, compositor de música popular, con su grupo Los Bandidos. Lo que más recuerda Yohn es a una novia que dejó, madre de su primera hija. La última vez que la vio, ella se había roto el brazo entonces él iba a visitarla. Fue un encuentro fugaz. Luego de eso quedó preso y desde hace tres años no habla con ella porque no quiere contarle que está en la cárcel).A veces, es difícil creer que estos músicos hayan cometido un crimen. La falta de oportunidades, para explicar el error, es recurrente; nacer en una región en medio de la violencia, ser criados sin padres de familia, no tener recursos para subsistir y otros muchos factores, permiten ver el tema sin pudor, untándose de sus realidades y poniéndose en los zapatos del otro. Y bueno, finalmente, Modelo Estéreo no se trata de sentenciar o justificar a uno u a otro.Cuando inauguraron el seudónimo de Mario Grande, grabaron un video para el concurso de los 20 años de Rock al Parque, que a propósito ganaron. Cuando estaban dando tumbo con la Canon 5D en el pogo, un hombre se les acercó a saludarlos.“Era uno de los presos que había quedado en libertad hace ocho días. El semblante del tipo era otro; estaba con su chaqueta de cuero, peluqueado, con la cabeza arriba, libre. Él fue un personaje que nos dejó muchos cuestionamientos respecto al bien y el mal, porque estaba por un caso de falso positivo cuando era soldado raso. Es decir, lo apresaron por recibir órdenes de sus superiores”, dice Uno.
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