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Motherboard

Así afecta el Adderall a quien no sufre TDAH

El Adderall es un fármaco que se usa para tratar el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Si lo tomas sin estar diagnosticado de esta patología, puede que no obtengas los resultados que esperabas e incluso sufras efectos adversos.

por Maggie Puniewska; traducido por Mario Abad
06 Noviembre 2018, 4:15am

Patrick Mallahan III/Wikicommons 

La situación: Tu amigo no tiene TDAH. Sin embargo, como cree que se queda absorto en el oscuro abismo de Reddit durante las horas de trabajo con demasiada frecuencia, recurre a su farmacéutico callejero de confianza para que le suministre algo que le ayude “a centrarse” y “a sacar adelante más curro”. Él te dice que es normal. Tu amigo forma parte de un considerable y cada vez más nutrido grupo de jóvenes que hacen esto.

La esperanza: obtener una pastilla prescrita por un médico y aprobada por la FDA en nombre de la productividad es, básicamente, una iniciativa laboral digna de elogio.

¿Para qué se usa Adderall?

Además de para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, este fármaco también se usa para tratar trastornos del sueño, como la narcolepsia. Este y otros medicamentos similares, como el Ritalin, actúan compensando los déficits, no aumentando el rendimiento, según explica Eugene Arnold, profesor de Psicofarmacología en la Universidad Estatal de Ohio. Una persona con TDAH suele presentar una corteza prefrontal —la región del cerebro que controla aspectos como la capacidad de atención, entre otras cosas— muy inactiva.


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¿Cómo actúa Adderall en personas con TDAH?

“Si les das un estimulante, estas personas vuelven a un estado ‘normal’”, señala Arnold. “Esto es porque el fármaco aumenta los niveles de dopamina en el centro de recompensas del cerebro, produciendo un efecto calmante y provocando que la persona esté más atenta y alerta”.

Pero espera, protesta tu amigo, el Adderall también me ayuda a concentrarme. Tal vez, pero ese efecto solo está en su cabeza. “Las investigaciones han demostrado que el efecto placebo de los fármacos para el TDAH es muy extenso; es decir, que si te concentras más es porque te convences a ti mismo de que ese es el efecto que supuestamente debes experimentar”, dice Karen Miotto, directora del Servicio de Medicina para Adicciones de UCLA. Una revisión de 40 estudios reveló que, en más de la mitad de estos, los pacientes con TDAH que tomaban estimulantes no percibían ninguna mejora cognitiva.

Asimismo, ser capaz de concentrarse no implica necesariamente una mejora en la capacidad de aprendizaje o de hacer bien las cosas. “Puede que los estimulantes contribuyan a mejorar la memoria y la atención, pero no potencian habilidades como la realización de múltiples tareas o el aprendizaje complejo, que es en lo que consisten principalmente la mayoría de los trabajos”, afirma Miotto.

El efecto placebo de los fármacos para el TDAH es muy extenso; es decir, que si te concentras más es porque te convences a ti mismo de que ese es el efecto que supuestamente debes experimentar

¿Qué es una tarea de aprendizaje complejo? No consiste, por ejemplo, en recordar que Álex, de recepción, es vegano, sino en desarrollar una estrategia de negocio o en saber cómo convencer a un cliente puntilloso. En ese campo, los estimulantes no influyen demasiado.

Pero hay que hacerle una concesión tu colega: aunque nunca es buena idea automedicarse, sí es verdad que tenga algo de lógica. Un estudio publicado a principios de este verano por el Hospital General de Massachusetts reveló que los estudiantes que hacían un uso indebido de los fármacos estimulantes de prescripción tenían más probabilidad de sufrir TDAH que los que no los tomaban. Por otro lado, cabe señalar que el 20 por ciento de este grupo también tenía problemas de adicción al alcohol y las drogas.

Los científicos creen que es más probable que quien toma estimulantes sin que se los hayan prescrito también consuma otras sustancias indebidamente. Por tanto, existe una remota posibilidad de que tengas que callarte la boca porque tu amigo se ha autodiagnosticado acertadamente y forme parte de ese mínimo porcentaje de personas que sufren TDAH. En todo caso, para confirmarlo tendría que ir a ver a un médico para que le hiciera una serie de pruebas.

¿Puede el Adderall ser perjudicial?

Sí, puede serlo. Las mismas moléculas que revolucionan las regiones dormidas del cerebro también aceleran el sistema cardiovascular, a veces en exceso, según Arnold. En casos excepcionales, el Ritalin y el Adderall pueden provocar efectos secundarios graves como frecuencia cardiaca anormal, infartos, convulsiones o incluso muerte súbita.

Es más probable que estos efectos se produzcan si se toman dosis mayores de las prescritas (y no vas a saber cuál es tu dosis si no has ido a ver a un médico) o se padece alguna patología cardiaca. Más allá de esto, es una incógnita. No hay estudios sobre los efectos a largo plazo de los estimulantes en personas que los consumen sin prescripción.

Efectos del Adderall si no tienes TDAH

Si no los necesitas, los estimulantes pueden ayudarte a recordar cosas, pero no tienen todos los efectos maravillosos que se les atribuyen para mejorar tu rendimiento en el trabajo. Puedes experimentar algunos efectos secundarios, desde dolor de cabeza a pérdida de apetito, nerviosismo, hipertensión, palpitaciones e insomnio. Incluso es posible que te sientas más lento o triste, puesto que has sobrecargado el cerebro con más dopamina de la necesaria, lo cual implica que toda esa felicidad se estrellará contra el suelo cuando se pase el efecto de la medicación.

Teniendo en cuenta que los efectos de este tipo de fármacos no son muy agradables y que no sirven para lo que se cree que sirven, no tiene mucho sentido tomarlos

Conclusión

Esto no es como una adicción a la heroína al estilo Réquiem por un sueño, y si el consumo de Adderall no ha matado ya a tu amigo, probablemente no lo hará. Pero teniendo en cuenta que los efectos de este tipo de fármacos no son muy agradables y que estos ni siquiera sirven para lo que tu amigo cree que sirven, no tiene mucho sentido tomarlos.

Si lo que tu amigo quiere es más capacidad de concentración, hay una estrategia cuya eficacia está más que probada: dormir. Miotto asegura que una media de 7-9 horas de sueño diarias no solo te ayuda a mantenerte alerta y centrada, sino que contribuye a mejorar el aprendizaje complejo.