Cuando una colonia de un millón de murciélagos molósidos mexicanos se abalanza hacia sus presas, insectos desprevenidos, ellos no lo hacen de forma silenciosa. El coro de chillidos emitidos por un grupo de murciélagos es generalmente entendido como un llamado social, y tal vez más importante, como señales ecolocalizadoras que les permiten navegar en su entorno. Los investigadores acaban de identificar un llamado más en el repertorio de los murciélagos: una señal que los murciégalos utilizan para interferir con el sonar de sus competidores y asegurarse de que van a atrapar a su presa.Así es como suena, con la velocidad reducida 20 veces para que puedan escucharlo los humanos:Es muy bonito.La señal de interferencia fue descubierta por Aaron Corcoran y William Conner, biólogos de la Universidad de Wake Forest en Winston-Salem, Carolina del Norte. Durante las observaciones de campo iniciales, la pareja de investigadores se percató de la existencia de ese tipo específico de llamado al cual llamaron el llamado de "modulación de frecuencia sinusoidal" (sinFM), por su forma de onda. De acuerdo con su reporte, publicado el día de hoy en Science, los murciélagos únicamente hicieron el llamado sinFM cuando otro murciélago cercano estaba emitiendo llamados de ecolocalización justo antes de que ellos intentaran – y no lograran – atrapar un insecto.Los investigadores probaron sus observaciones en dos sitios de alimentación de murciélagos en Arizona y Nuevo Mexico. En el primer sitio, reunieron datos con un despliegue de micrófonos y videografía de luz baja. Durante la segunda prueba de campo, utilizaron esos hallazgos para generar llamados sinFM mientras que los murciélagos se abalanzaban por una polilla que pusieron como anzuelo y grabaron sus reacciones. Era 77.3 porciento menos probable que los murciélagos capturaran la polilla en presencia del llamado de interferencia.Grabación de un murciélago perdiendo una presa cuando se emite una señal sinFM. La velocidad del audio y video ha sido disminuida 20 veces. Corcoran y Conner descubrieron que los murciélagos se enganchan en lo que podría ser una pelea de perros con sonar mientras compiten por comida al reconstruir los patrones de vuelo de los murciélagos utilizando el audio que grabaron primero en el sitio. "Los llamados SinFM no causan que los murciélagos abandonen el área de alimentación o se alejen de la presa, como se ha mostrado con los llamados sociales de defensa en otras especies", escribieron los autores. "En vez, los murciélagos frecuentemente vuelan en círculos de regreso al área de alimentación luego de perder una presa mientras el competidor hace llamados sinFM".Luego de que los murciélagos en riña se abalanzan, los demás murciélagos emiten llamados sinFM, causando que retrocedan. Los murciélagos rechazados luego vuelan en círculos y realizan un segundo intento, interfiriendo el sonar de los otros murciélagos antes de que ellos interfieran con el suyo. Aunque, los investigadores notaron, que el comportamiento de los murciélagos indica que están más enfocados en capturar su comida que en asustar a otros murciélagos.
Corcoran y Connor sugieren que la señal de interferencia funciona simulando las mismas neuronas auditivas que los murciélagos utilizan para localizar a su presa, confundiéndolos de forma tan efectiva que vuelan justo a un lado de su objetivo. Las rápidas modulaciones de frecuencia del llamado sinFM son tan veloces que un ciclo completo ocurre al escuchar el espacio entre los llamados de ecolocalización. El punto más bajo de la frecuencia de modulación es cercano al de un llamado para alimentarse, lo cual lleva a una confusión auditiva.Así, que la próxima vez que veas a una horda de murciélagos – y por tu bien, espero que no, porque eso sería aterrador – mantén en mente que lo más probable es que veas un complejo juego de ataque y contraataque, mientras que los murciélagos se abalanzan por una probada de un delicioso insecto al mismo tiempo que intentan interferir con el sonar de la competencia.
Publicidad
Publicidad

