'Estamos igual o peor que antes': ​la educación sexual, ausente en las aulas

En España la educación sexual no es obligatoria en las escuelas, lo que hace que la juventud aprenda a relacionarse en base a lo que ven en cine o internet.

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16 Septiembre 2016, 7:10am

Foto de Poodar Chu vía Unsplash

Hace cinco años, Laura López, profesora de Primaria y sexóloga, se empeñó para que en el colegio público madrileño en el que trabaja los alumnos de quinto y sexto curso —11 y 12 años— recibieran clases de educación sexual. Elaboró un proyecto con los contenidos que iba a impartir, convenció a la dirección del centro y la Inspección Educativa dio el visto bueno. Desde entonces, los estudiantes reciben tres sesiones al año donde les enseñan a distinguir entre los órganos sexuales masculinos y femeninos de los aparatos reproductores de casa sexo. Les hablan de la importancia de la higiene en estas zonas de su cuerpo, qué es la regla y qué les ocurre a las chicas cuando la tienen. Aprenden a decir que no a su pareja o futuras parejas si les piden un beso y a no sentirse mal por ello. Les hablan de la eyaculación y de que las relaciones eróticas pueden ser con o sin penetración.

"Seguimos pensando que la educación sexual se trata sólo de hablar de relaciones sexuales, cuando en realidad también se trata de que conozcan sus cuerpos, el de los otros, el respeto y relaciones igualitarias y muchos de los problemas que se dan en la adolescencia y más adelante no se darían si habláramos de ello", afirma la profesora. Sus sesiones, sin embargo, son la excepción en España, donde la educación sexual no es obligatoria en las escuelas —como sí lo es por ejemplo en Finlandia, Francia o Alemania— y lo poco que existe en la mayoría de los casos se limita exclusivamente al conocimiento de métodos anticonceptivos y de prevención de infecciones de transmisión sexual.

En la estrategia que contempla la ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo sólo se recomienda impartir la asignatura. "En la práctica depende de las iniciativas de profesores o centros escolares", recoge el barómetro elaborado el año pasado por la Federación Internacional de Planificación Familiar. En el estudio, que recopila datos sobre acceso a anticonceptivos de 16 países europeos, sitúa a Finlandia, Dinamarca, Alemania y Francia como los estados donde los escolares reciben una mejor educación sexual en las aulas. En todos ellos se imparte desde los seis años y la periodicidad varía entre la sesión semanal de Finlandia o las dos al año en Francia.

En cuanto a educación sexual estamos igual o peor que antes porque cada vez se imparten menos talleres donde solo se habla de métodos anticonceptivo

Gemma Castro es psicóloga y trabaja en el Centro Joven de Anticoncepción y Sexualidad de Madrid que coordina la Federación Estatal de Planificación Familiar. Durante el año pasado, el centro realizó más de 800 consultas presenciales, respondió a cerca de 350 correos y a unas 600 llamadas telefónicas. Los que consultaron rondaban entre los 14 y 20 años. "En cuanto a educación sexual estamos igual o peor que antes porque cada vez se imparten menos talleres y cuando nos reclaman es para hablar únicamente de métodos anticonceptivos, es decir, se aborda desde un punto de vista muy puntual", señala la experta.

Una de las consecuencias, explica Castro, es el desconocimiento que tienen los jóvenes de qué es la sexualidad. "Todo lo reducen a la penetración, es lo único que les interesa porque también es lo que están viendo fuera, en internet, en las películas o en las series", señala y explica cómo el desconocimiento no sólo tiene ver con sus propios órganos sexuales sino también sobre sus propios comportamientos. "Algunos llegan y nos dicen que tienen eyaculación precoz porque 'sólo aguantan cinco minutos' o ellas nos dicen que son anorgásmicas", detalla. Y entonces es cuando en el centro les preguntan que por qué piensan eso, que de dónde lo han sacado, que quién se lo ha dicho y se dan cuenta que son los modelos y la información que encuentran en internet, desde pornografía a páginas web sobre sexo no especializadas o foros. "Sigue imperando el modelo de macho alfa, que no le pregunta a la chica qué quiere hacer", afirma Castro, quien reconoce que "es verdad que ahora hay más acceso a la información pero nunca ha habido tanto desconocimiento y el problema es que piensan que lo saben todo".

Sara León, matrona y sexóloga, subraya que la ausencia de una educación sexual en las aulas implica que no hay nada que haga de contrapeso a lo que los chavales están viendo en internet. "La pornografía no es sexo, es otra cosa. Los cuerpos que aparecen no son reales y el papel sumiso que desempeña la mujer tiene unas connotaciones de que es el hombre el que somete a la mujer muy dañinas", indica.

"En las clases siempre les digo a los alumnos que contrasten la información, desde lo que aparece en internet a lo que leen en las revistas porque los modelos que se promueven no tienen que ver con la realidad", explica López. La profesora apunta también a un problema de formación del profesorado y de quienes a veces imparten los pocos talleres que existen sobre sexualidad. "No se puede hablar del placer y masturbación a chavales de 9 y 10 años porque no lo van a entender, pero sí se les puede hablar de los besos y las caricias, igual que a los que tienen 16 se incidirá más en métodos de protección que los que tienen 12", explica sobre talleres presenciados en centros escolares. Los cursos de formación del profesorado apenas tocan la educación sexual.

La docente apunta cómo los libros de texto ignoran también todo lo que tiene que ver con la sexualidad. "En los manuales, los órganos sexuales no existen, sólo los aparatos reproductores, y el clítoris es el gran desconocido", subraya. "Vivimos un momento de gran libertad sexual pero la educación es muy deficiente", indica la matrona. Para Castro, "la sexualidad no es sólo sexo sino también relaciones igualitarias, y saber respetar a la otra persona y de ellos hay que empezar a hablar cuanto antes y llegado el momento pues ya hablaremos de los métodos anticonceptivos".