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Una fuerte nevada entierra de nuevo los cuerpos momificados que se habían encontrado en la cima más alta de México

Cuando empezaron a apartar la nieve a principios de mes, descubrieron un segundo cuerpo momificado en la cima del Pico de Orizaba. Las autoridades no saben ni cuándo ni si los cadáveres se llegaran a recuperar.
AP Photo/Israel Mijangos Q.

El descubrimiento de dos cuerpos en la cima más alta de México ha detonado una serie de esfuerzos frenéticos para recuperar los restos, pero tres semanas después del hallazgo las autoridades se han visto obligadas a detener la operación debido a una fuerte nevada que ha vuelto a enterrar los cadáveres.

El pasado 28 de febrero, un grupo de escaladores encontró el primero de los dos cuerpos deteriorado y momificado en la cima del Pico de Orizaba, en la frontera entre los estados de Puebla y Veracruz. Los restos sobresalían de la nieve apenas a unos cientos de metros del pico del volcán durmiente, de más de 5.600 metros de altura.

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"Hay mucha certeza que [los cuerpos] podrían corresponder a un grupo de alpinistas de 1950", explicó a VICE News el portavoz del secretario del Interior mexicano, Gonzalo Ponce. "Pero también hay mucha gente en Alemania y España que dicen que podrían ser familiares suyos"

Según Ponce, solo un hombre, Luis Espinosa, ha salido al paso para asegurar que pertenecía a un grupo de escaladores que habían sido víctimas de una avalancha en el pico hace décadas.

Se desconoce si otros miembros de dicho grupo siguen con vida, pero Espinosa asegura que tres de sus amigos fueron tragados por la nieve durante una escalada hace ya cincuenta años y jamás reaparecieron. La historia todavía no ha sido verificada de manera oficial.

"[Espinosa] dijo que había reconocido la chaqueta de su amigo en las imágenes, el color y todo", aseguró Ponce. "Sólo hay dos [cuerpos] visibles, pero dicen que hay otro sepultado ahí que aún no hemos visto. No lo sabremos hasta que no se recuperen los cuerpos".

Imagen cedida por el municipio de Chalchicomula, en Puebla.

El secretariado del Interior mexicano hizo pública una declaración el pasado jueves según la cual la operación de rescate, que incluye a autoridades estatales y federales, ha sido pospuesta indefinidamente.

Un equipo multidisciplinar con más de una docena de miembros estaba ya listo el pasado fin de semana para escalar la montaña (también conocida por su nombre en Nahuátl, "Citlaltépetl") e intentar recuperar los cuerpos, pero las severas condiciones meteorológicas y una nueva nevada impidieron el ascenso.

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"El rescate no será esta semana", confirmó el portavoz Pedro Gonzalo el pasado martes. Según Gonzalo, de momento no se ha establecido ninguna fecha para reactivar la operación y el ascenso no se reprogramará hasta que el tiempo mejore.

"Cuando se trata de una persona que lleva 50 años muerta, no tiene sentido movilizar a medio mundo y poner a todos en riesgo", aseguró a VICE News José María Aguayo, el presidente del Club Alpino de México.

Imagen cedida por el municipio de Chalchicomula, en Puebla.

El 28 de febrero, un grupo de tres alpinistas se toparon con uno de los cadáveres durante una expedición rutinaria de ascenso a la cima.

"En un primer momento pensamos que era un coco, lo cual era un poco absurdo para el lugar," explicó a VICE News Israel Mijangos, la primera persona que fotografió los cadáveres. "Sin embargo, cuando nos acercamos nos empezamos a dar cuenta que tenía ojos y dientes y una mano".

'Quizás sería mejor que los dejaran ahí'

"Así supimos de inmediato lo que era", dijo Mijangos. "Se notaba que llevaba mucho tiempo ahí, pero no olía ni nada. Era más como un árbol o un tronco que un cuerpo humano".

Mijangos comentó que logró sacar tres fotos antes de que su tío "sufriera un pequeño resbalón" unos 150 metros más abajo de la montaña, y su atención entonces se focalizó en rescatar y revolver su pariente a la base — especialmente, añadió, considerando el destino de la persona cuyo cuerpo acababa de encontrar.

La semana siguiente, el 5 de marzo, una brigada de rescate alpino formada por escaladores experimentos subieron al lugar, situado a unos 4.880 metros de altura y con una pendiente de 70 grados de inclinación. Tras empezar a apartar la nieve, descubrieron un segundo cuerpo agarrando al primero, que aparentemente llevaba décadas en esa posición.

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La operación de rescate está ahora en manos del gobierno federal, pero el estado de Puebla tendrá la misión de identificar a los cadáveres.

"Deberemos tener cuidado en sacarlos tan intactos como sea posible", dijo Gonzalo. "Así consigamos identificar a los cuerpos, si hay familiares, veremos qué deciden hacer con ellos. Tal vez decidan enterrarlos".

"Si no los identificamos, entonces la historia será diferente, y tendremos que valorar qué hacemos", añadió Gonzalo.

Un frente frío que cubrió de nieve y lluvia gran parte de México el pasado fin de semana, supuestamente enterró los cuerpos bajo más de cuatros metros y medio de nieve, complicando aún más las inminentes tareas de rescate.

Todavía no se sabe cuándo — o si — los cuerpos se recuperarán con éxito

"Si un cuerpo se fusiona con la nieve, sería muy complicado sacarlo", dijo Aguayo. "Tendrías que romperlo todo en pedazos. Quizás sería mejor que los dejaran ahí".

Sigue a Andrea Noel en Twitter @MetabolizedJunk.