Ganaron en noviembre en Columbus, la victoria en la cancha fue consuelo momentáneo tras el triunfo de Trump; el marcador arrancó de cero esta tarde y desde el himno, la afición mexicana los hizo sentir visitantes.Michael Bradley besó el escudo y festejó con los suyos cuando respondió con un golazo a la hostilidad del Estadio Azteca, Chicharito falló en la recepción, Bradley midió y disparó para marcar sobre Guillermo Ochoa.
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El temor heló el Cielito Lindo anticipado, las experiencias volvieron como amenaza, sin embargo, la Selección Mexicana se repuso con un contragolpe maestro ejecutado entre Ochoa, Hernández y Vela, evidencia del trabajo y no producto de la casualidad. Al medio tiempo, el partido estaba puesto para las emociones, Gallardo había ingresado por Alanís con el objetivo de abrir la cancha.
En la conferencia previa, Juan Carlos Osorio trasladó el juego al terreno de siempre, al de la rivalidad social, política y cultural que ha profundizado la brecha en los últimos meses, habló de gratitud, también de competencia: "Tengo amistad con mexicanos con los que trabajé en EU en mi periodo de inmigrante ilegal. Siempre entendí que era el mismo reto moral de los latinos el ganarle a EU. Y es algo irónico porque agradecemos la oportunidad que le da ese país a uno por hacer cosas que a ellos no les gusta hacer para sobrevivir y sacar adelante a nuestras familias. Pero en el fondo si tenemos la oportunidad de competir con ellos, les queremos ganar".La tranquilidad del colombiano es la misma de la afición que esta vez no ha tenido que morderse las uñas mientras hace cuentas para clasificar; el Mundial desde hace tiempo no se sentía tan cerca. La Selección Mexicana se ha hecho respetar en la eliminatoria, el invicto se mantiene con solo dos goles permitidos, ambos del rival norteamericano.Bruce Arena ha marcado diferencia de la gestión de Klinsmann, dignificar la eliminatoria que iniciaron con dos derrotas es su reto y los últimos resultados prueban que el cambio de mando ha funcionado para levantarlos. El Azteca era su oportunidad porque las victorias en ese escenario llenan más que cualquiera, pero poco hubo en la segunda parte del equipo que mordió en todas las zonas desde el inicio del partido.Christian Pulisic tiene apenas 18 años y se echó a la espalda la presión del partido con una declaración que fue vendida como amenaza: "Creo que va a ser duro, pero pienso que podemos lograrlo", dijo a Univision luego de marcar los dos goles ante Trinidad y Tobago para defender el invicto de Bruce Arena. Es joven y los medios del mundo le han hecho marca personal, una campaña digna de un crack que no siempre es positiva, las comparaciones con Landon Donovan han aparecido. Su desempeño fue aplaudido por algunos, reprochado por otros; su calidad fue probada, la historia apenas empieza para él.El partido prometía tras los primeros 45 y se atascó en el medio tiempo, Estados Unidos concedió el balón y México falló en hacer daño. El entusiasmo de la tribuna se apagó con el ritmo del juego marcado por las faltas. El letargo fue sacudido rumbo al final, primero al 70' con un derechazo de Héctor Herrera que golpeó el travesaño y después al 76', la respuesta de Bradley fue un disparo lejano que estuvo cerca de romper el empate. Nada de revancha, nada de favores pagados.Juan Carlos Osorio prometió la clasificación al Mundial cuando fue presentado entre las dudas de la prensa y los aficionados por su nula experiencia con representativos nacionales. Esa selección que lo hizo elegirla por su prestigio está a un triunfo de obtener el ansiado boleto y a una semana de ponerse a prueba en la Copa Confederaciones.