BAMBALINAS

Cosas que debes saber antes de arrancarte en el Teatro

Platicamos con Paula Castagnetti para conocer más de la escena teatral contemporánea y de su más reciente puesta en escena Mi Ojo Izquierdo.
Fotografías de Camelia Estefes

Hace algunos días se estrenó Mi Ojo Izquierdo, una obra de teatro que experimenta con formatos muy diferentes a los que estamos acostumbrados, no sólo en su ejecución, sino en su conceptualización y en los procesos creativos que van ligados a ella.

Por la naturaleza de la obra quisimos platicar con Paula Castagnetti, pieza fundamental en la ejecución de Mi Ojo Izquierdo, un personaje que no le teme a desafiar los cánones teatrales, ni al uso experimental de sus recursos para darle vida a proyectos creativos.

Publicidad

Queríamos conocer un panorama artístico fresco que partiera del teatro, para tener menos nublada la escena a la que se enfrentan nuevos dramaturgos, figuras de actuación y demás involucrados en las labores escénicas.

Lee la entrevista abajo.

¿Cómo surge la idea de Mi Ojo Izquierdo?

Mi Ojo izquierdo empieza unos meses después de venir a vivir de Buenos Aires a México. Nace como la necesidad de trabajar en torno a la experiencia que implica ese cambio y a todo lo que genera tanto en mi cotidiano como en mi concepción más profunda de la vida. Cambiar completamente de entorno social, cultural y afectivo me movilizó muchísimo, me posibilitó ubicarme en otro lugar para mirar el mundo y mi relación con él.

En medio de ese movimiento interno me cruzo con Lola Lagos, también actriz argentina con pocos meses en la Ciudad de México, y la invito a trabajar en un proceso de investigación escénica para el que partimos de material autobiográfico como cartas con mi hermana; diarios de viaje; experiencias cotidianas; artículos de la década del 60 y 70 que publicaba mi abuela en una revista femenina y textos de nuestra querida musa, Clarice Lispector.

De la investigación con esos materiales y con algunos otros con los que quería trabajar desde hacía tiempo: objetos escénicos como son la percha y el resorte y dispositivos como música en vivo y material audiovisual, empieza a tomar cuerpo Mi Ojo Izquierdo para transformarse en la "pieza para una" que es hoy.

Publicidad

Al tratarse de un monólogo o pieza unipersonal, la posibilidad de la música en vivo nos pareció muy necesaria para colaborar con la construcción del relato desde adentro, por eso decidimos incorporar a Yayo Villegas, un gran compañero de escena con quien vamos tejiendo en vivo los hilos de la pieza.

La decisión de utilizar el recurso audiovisual surge del deseo de ofrecerle al espectador un otro lado del universo del personaje. Con Mariano de Rosa, Realizador Audiovisual y Diseñador de Luces, pensamos en la narrativa y estética de estos cuatro videos que forman una unidad y dialogan con la escena.

¿Qué sientes de participar como directora, dramaturga y actriz?

Participar como actriz, directora y dramaturga en este proyecto fue un proceso complejo y también inevitable dada la naturaleza autobiográfica y tan íntima que lo caracteriza.

La complejidad del doble rol radica en que uno tiene: por un lado, la totalidad de la pieza en la mente, la idea general de cómo cree que puede llegar a ser. Y por otro tiene que poder soltar todo eso y estar dentro habitándolo para darle vida al personaje.

También fue interesante la tarea de desplazarme del lugar más autorreferencial con el que nació la investigación, para poder construir la pequeña ficción que finalmente montamos.

Destaco algo muy valioso para mí, la sensibilidad con la que cada uno de los miembros del equipo se conectó con el material e hizo su parte para que Mi Ojo Izquierdo tenga la identidad y las características singulares que tiene hoy.

Publicidad

¿Cuáles son los desafíos que existen para hacer teatro en México?

El primer gran desafío del montaje de esta obra acá en México es justamente el de ser extranjeras y estar dando los primeros pasos. La familia teatral suele ser pequeña y una tiene que darse a conocer y ganar el respeto de sus colegas.

Por otro lado, venimos de una ciudad como Buenos Aires donde el teatro se hace con nada más que voluntad, estamos acostumbrados a trabajar con la mínima inversión y la colaboración de quienes creen y apuestan por el proyecto, esto se da por la poca circulación de fondos y la falta de apoyos tanto por parte del gobierno como del sector privado. Acá funciona distinto, si bien creo que en Latinoamérica en general se dedican fondos insuficientes a la cultura, el panorama mexicano es un poco más esperanzador y eso es muy bueno pero modifica el modo en que se trabaja respecto del nuestro natal. A ese otro modo fue al que tuvimos que ingresar y adaptarnos.

¿Qué es lo que más valoras de hacer teatro?

El Teatro es a mi parecer una tradición que si bien va mutando con el paso del tiempo, conserva algunas potencialidades indispensables como: la posibilidad de trabajar y crear en equipo, de habilitar un campo donde convergen distintas disciplinas y se encuentran para dar vida a la puesta en escena; el desafío hermoso del vivo, del performance, del intercambio con el público en un mano a mano; la experiencia del encuentro entre las personas: ir al teatro es ir a encontrarse con un otro, es compartir una experiencia presencial que es posible justamente por ese encuentro e intercambio; y por último, creo que el teatro igual que algunas otras disciplinas tiene la posibilidad de generar, en el mejor de los casos, una experiencia cuasi mística.

Publicidad

Para mí el teatro es también la posibilidad de romper la linealidad del tiempo en la que obligadamente vivimos, y construir un tiempo adentro del tiempo: personal en tanto es íntimo el modo en que cada uno lo vive y a las vez compartido en tanto sólo es posible en la experiencia del encuentro y del presente efímero de la función.

¿Qué opinas de la escena teatral contemporánea?

Creo que la escena teatral contemporánea está en un momento muy rico y expansivo. El uso de dispositivos tecnológico o el corrimiento hacia otras disciplinas habilitan un sinfín de posibilidades. Si bien esto trae consigo el riesgo de perder de vista algunos juegos fundamentales del lenguaje o de vaciarlos de contenido, creo que felizmente el teatro como tal y a lo largo de su historia se ha transformado y transgredido sus propios límites. Hoy día considero que tanto éste como cualquier otro medio de expresión, nos dan la posibilidad de investigar y abrir espacios de comunicación y experiencia y eso es lo que se me hace más interesante.

¿Quiénes fueron tus grandes maestros e influencias?

Graciela Camino, pensando el teatro también como un discurso social y una postura política (no partidista pero sí política); Paula Herrera Nóbile experimentando con el concepto de performance, en la búsqueda de una actuación apoyada en la posibilidad de improvisar y generar ficción en base a la experiencia de habitar el presente único de cada función; Alejandro Catalán; Cristina Banegas, otros referentes del teatro porteño; actores como Gena Rowlands por su interpretación tan pasional; Willem Dafoe por la precisión y contundencia de su trabajo.

Publicidad

También directores y compañeros actores con los que trabajé y de los que siempre aprendo. Por otra parte, mi formación está también muy atravesada por la música, creadores como Juana Molina se volvieron mis maestros por la simpleza y honestidad de su música; Silvia Pérez Cruz por la gestualidad y entrega en su canto; Y por último Clarice Lispector por el universo que crea y en el cual describe la relación tan íntima entre lo cotidiano y lo existencial.

Creo que la formación nunca termina y por tanto tampoco los maestros y las influencias, además desde hace un tiempo estoy convencida que el crecimiento profesional más profundo, está ligado a la experiencia de la vida misma y en eso los mejores maestros son nuestras personas más cercanas y felizmente, nos acompañan diario.

¿Cómo ves el futuro del teatro en México y en el mundo?

Se me hace difícil pensar en el futuro con la velocidad de transformación del presente. Sólo podría decir, que, a mi parecer, existen algunas vertientes del teatro actual que exploran territorios muy potentes (aquí en México el recorrido que trazan Teatro Línea de Sombras, Pentimento, Teatro Bola de Carne, entre otros . En Argentina Fernando Rubio, Lola Arias, Emilio García Whebi, etc…)

Creo que el teatro puede mutar y abrirse interminablemente. En relación a los espacios que nos condicionan y constituyen hoy como sociedad: los discursos de los medios de comunicación, la inmediatez y virtualidad de los encuentros ligados a las redes sociales, etc., me gustaría pensar que el teatro siempre será un espacio donde se habilite la posibilidad del encuentro, la memoria y la potencia transformadora que lo caracteriza.

Publicidad

¿Algo que quisieras añadir sobre Mi Ojo Izquierdo?

Agradezco haberme encontrado con Lola Lagos y Jimena Mancilla que me acompañaron y pusieron su ojo, trabajo y sensibilidad en esto, hubiese sido imposible sin ellas. Con Lola hicimos, como les contaba, el proceso de investigación escénica que dio cuerpo a la pieza, entramos en un viaje muy lindo y profundo de búsqueda y finalmente presentamos un primer montaje en el Festival de Monólogos de La Paz, BCS. Y con Jimena trabajamos en los últimos ajustes para el montaje actual que es el que se está presentando en La Capilla. Para eso sumamos a Karina Real y La Madriguera A.C en producción; a Alita Escobedo en el Diseño Escenográfico, ella ayudó a construir la materialidad que necesitaba el espacio escénico y a Camelia Estefes quien se ocupó del Diseño Gráfico y las fotografías.

Funciones

Miércoles 20.30 del 19/07 al 30/08
Sala Novo del Teatro La Capilla
Madrid 13 Col. Del Carmen Coyoacán, CDMX

Relacionados:

4 obras de teatro con temáticas de género

¡Llega un musical de Friends al teatro este año!

'Nicky, la aprendiz de bruja' será convertida en obra de teatro