Un cable roto destrozó uno de los radiotelescopios más grandes de la Tierra

El cable abrió un agujero de 30 metros en el gigantesco plato del observatorio ubicado en Puerto Rico, que apareció en la novela 'Contacto' de Carl Sagan y en la película de James Bond 'GoldenEye'.
12.8.20
Radiostelescopio de Arecibo tras un accidente
El radiostelescopio de Arecibo tras el accidente del lunes. Imagen: Universidad de Florida Central

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

El Observatorio de Arecibo, uno de los radiotelescopios de apertura única más grandes del mundo, sufrió serios daños después de que un cable auxiliar se rompiera y se estrellara contra el plato reflector del telescopio.

El accidente dejó un agujero de 30 metros en el observatorio, que se extiende 300 metros sobre un sumidero kárstico en el norte de Puerto Rico. El cable se rompió alrededor de las 2:45 AM hora local del lunes, pero la causa del accidente sigue siendo desconocida, según la Universidad de Florida Central, una de las tres instituciones que operan el observatorio.

Publicidad

“Tenemos un equipo de expertos evaluando la situación”, dijo Francisco Córdova, director del Observatorio de Arecibo, en el comunicado de la universidad. “Nuestro objetivo es garantizar la seguridad de nuestro personal, proteger las instalaciones y el equipo, y restaurar la instalación a pleno funcionamiento lo antes posible, para que pueda seguir ayudando a los científicos de todo el mundo”.

Arecibo fue el radiotelescopio de plato único más grande del mundo durante décadas, solo superado por el Telescopio Esférico de Quinientos metros de Apertura (FAST, por sus siglas en inglés) de China en 2016. Algunos observatorios con radiotelescopios, como el Very Large Array en Nuevo México, consisten en vastas redes de antenas que ocupan mucho más espacio que los observatorios de Arecibo o del FAST, pero estos dos últimos son las instalaciones más grandes del mundo capaces de recolectar luz en un plato gigantesco único.

Arecibo también sufrió daños durante el huracán María en 2017 cuando un cable de alimentación se rompió y dañó decenas de paneles en el plato. Abel Méndez, director del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, dijo que el accidente del lunes “es el daño estructural más grande” desde el huracán.

“Nuestras observaciones científicas, como muchas otras, se retrasarán”, dijo Méndez en un correo electrónico, señalando que su equipo acababa de concluir sus observaciones de la estrella de Barnard, uno de los sistemas más cercanos al Sol.

“Aún tenemos que observar otras estrellas en los próximos meses, incluyendo algunas con planetas potencialmente habitables”, agregó Méndez. “Nuestras observaciones no dependen críticamente de un margen de tiempo, pero otras podrían hacerlo, como las de asteroides cercanos con aproximaciones cercanas en el futuro próximo, por ejemplo”.

Publicidad

Además de detener las observaciones científicas en el telescopio, el accidente es una noticia triste para cualquier persona familiarizada con el estatus de Arecibo como ícono cultural y su papel pionero en la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés). Arecibo es también un popular destino turístico en Puerto Rico, el cual atrae a cerca de 100.000 turistas cada año, según su centro de visitantes.

El observatorio fue incluido en la trama de la exitosa novela Contacto de Carl Sagan, así como en su adaptación cinematográfica de 1997. También sirvió como un escenario en la película de James Bond GoldenEye, el episodio de X-Files “Little Green Men”, y el mapa multijugador del juego Battlefield 4, entre muchas otras representaciones populares.

Méndez y sus colegas continúan esta larga e histórica tradición de investigación SETI en Arecibo. “El propósito de nuestras observaciones es determinar el impacto de las estrellas enanas rojas en la habitabilidad de sus planetas”, explicó. “También comenzaremos pronto un programa de detección de firmas tecnológicas, aprovechando nuestras observaciones pasadas y futuras”.

Actualización: Este artículo fue actualizado con comentarios del científico del Observatorio de Arecibo Abel Méndez.

Corrección: Una versión anterior de este artículo decía que el Very Large Array estaba ubicado en Chile, cuando está ubicado en Nuevo México. El artículo fue actualizado para reflejarlo.