Ilustración de unas manos sosteniendo un celular y signos de dinero en e
Imagen: MICHELLE URRA/MOTHERBOARD

Dentro del imperio de cheats de videojuegos 'más grande del mundo'

El grupo "Chicken Drumstick" ganó más de 70 millones de dólares vendiendo cheats para PUBG Mobile. Esta es la historia de su ascenso y caída.

Artículo publicado originalmente por VICE en inglés.

Catfish, un desarrollador de cheats de videojuegos, no estaba durmiendo bien. Acababa de suspender la venta de su masivamente popular y rentable cheat para PUBG Mobile después de que dos de sus colaboradores más cercanos hubieran desaparecido durante días, y los clientes estaban furiosos. La mañana del 20 de enero, después de una noche en vela, Catfish se despertó temprano y finalmente vio el mensaje de “IIIIIIIII”, uno de los vendedores, alertándolo de que tenía que viajar repentinamente a Shanghai.

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Al principio, Catfish estaba confundido, porque sus colegas generalmente le avisaban con anticipación si no iban a estar disponibles para trabajar, pero “después de atar cabos, entré en pánico total”, dijo.

Catfish dijo que entonces borró los servidores que usaba para mantener y ejecutar sus cheats, y usó “un martillo” para destruir todos sus discos duros “que posiblemente podrían contener material relacionado con sus cheats”.

“Estaba tan asustado que también destruí cada chip visible [en las unidades de estado sólido]”, dijo. “Luego conduje hasta un lugar a unos kilómetros de distancia y los tiré allí”.

Resultó que la policía china, en colaboración con Tencent —el gigante chino de la tecnología y editor de PUBG Mobile—, había arrestado a IIIIIIIII y al otro vendedor, el 20 y el 12 de enero, respectivamente. Los arrestos fueron el último paso en una investigación de casi un año que comenzó en marzo de 2020, cuando Tencent denunció el sitio web de Catfish a las autoridades, según la policía de Kunshan.

“Estoy acostumbrado a salir en las noticias chinas”, dijo Catfish.

El año pasado, las autoridades ya habían arrestado a otras 10 personas asociadas con la organización de cheats. Pero solo eran revendedores, según Catfish. Los arrestos de dos de sus colaboradores más cercanos lo asustaron y lo obligaron a cerrar la organización y mantener un perfil bajo.

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“Sé que la policía vigiló mi organización durante mucho tiempo”, contó Catfish a Motherboard. “Aunque nunca revelé información personal [a mis colegas], en realidad siempre pensé que eran invencibles y nunca pensé que podrían arrestarlos”. 

“Teníamos el mejor cheat para el juego más popular”.

A principios de abril, la policía acusó a los dos vendedores de Catfish —a quienes identificó sólo con los nombres de He y Wang— de formar parte de la red de cheats de videojuegos “más grande del mundo”, a la que las autoridades se refieren como “Chicken Drumstick”. Según la policía, la organización recaudó 77 millones de dólares vendiendo cheats. Wang poseía autos de lujo por un valor de alrededor de 3 millones de dólares, incluidos un Ferrari y un Lamborghini, y una cartera de Bitcoin alrededor de 4 millones de dólares, a pesar de que su trabajo diario solo le pagaba 462 dólares al mes, de acuerdo con la policía.

Ambos fueron acusados ​​de administrar las finanzas y el funcionamiento diario de la organización, incluida la distribución de ganancias, la recaudación de dinero y la comunicación con Catfish, según las autoridades.

Pero Catfish dijo que él es la mente y el desarrollador principal detrás del imperio y su historia ofrece un vistazo poco común de un mundo rara vez observado: la multimillonaria y casi ilegal industria de los cheats de videojuegos.

Catfish —un alias que Motherboard le otorgó al desarrollador porque todavía es buscado por la policía— comprobó su participación como el principal desarrollador y líder de la organización, a la que llamó Cheat Ninja, al demostrar que tenía el control de varios dominios utilizados por el grupo, incluyendo CheatNinja.com. Ese sitio web incluía un enlace a un canal de Telegram donde Cheat Ninja anunció el 23 de enero —tres días después de que las autoridades chinas arrestaran a los colegas de Catfish— que pondría en pausa el servicio “debido a los problemas legales en curso con Tencent”.

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Una captura de pantalla de ese anuncio aparece en un video que Tencent comparte en su cuenta oficial de Weibo, una de las redes sociales más populares de China. El mismo video muestra partes del sitio web oficial de Cheat Ninja. El video fue realizado por un popular comentarista de videojuegos en Bilibili, el equivalente chino de YouTube.

Uno de los alias de Catfish también aparece en una versión antigua del cheat, según dos fuentes de la comunidad de cheats. Tras revisar los archivos proporcionados por una de las fuentes, Motherboard comprobó la inclusión del alias de Catfish.

Catfish también le mostró a Motherboard que era el administrador de un Slack donde alguien con el apodo IIIIIIIII era otro administrador. La policía de Kunshan dijo que He, uno de los vendedores arrestados este año, era conocido en línea como IIIIIIIII.

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Hacer trampa es un tema de conversación constante entre los jugadores de títulos como PUBG, Overwatch y Call of Duty: Warzone. Los cheats para esos juegos son esencialmente hacks que permiten ver a través de las paredes o apuntar perfectamente.

Juegos como PUBG o Warzone atraen a algunos de los mejores jugadores del mundo, y ganar partidas es increíblemente difícil. Perder porque te mató alguien que usó cheats es una experiencia exasperante y, si ocurre con la suficiente frecuencia, literalmente puede ahuyentar la base de jugadores de un juego, provocando una migración hacia títulos con menos gente que use cheats.

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“Es una espiral negativa que puede acabar con un juego”, contó a Motherboard el empleado de una empresa de videojuegos familiarizado con las organizaciones de cheats.

Si los jugadores abandonan los juegos, especialmente los gratuitos como Apex Legends, Warzone o PUBG, donde es más probable que los jugadores compren artículos cosméticos si siguen jugando, perjudicará las ganancias de los editores.

Por esta razón, los cheats son un problema costoso para los desarrolladores de juegos, muchos de los cuales poseen equipos dedicados a combatirlos, detectando y suspendiendo a los jugadores que los usan y parchando las vulnerabilidades que estaban explotando.

A pesar de los mejores esfuerzos de las compañías de videojuegos, los cheats siguen siendo un problema en los juegos en línea porque los jugadores quieren hacer trampa y están dispuestos a pagar, lo que alimenta una industria lucrativa. Hace siete años, un desarrollador de cheats afirmó que ganaba 1,25 millones de dólares al año; más recientemente, un hacker reveló que durante 20 años había estado viviendo de crear cheats y explotar vulnerabilidades. Las compañías de videojuegos han demandado a varios desarrolladores de cheats, alegando pérdidas millonarias, y en algunas de esas demandas, los jueces han ordenado a los desarrolladores pagar millones de dólares.

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Desarrollar y vender cheats en China se considera un delito informático. El año pasado, las autoridades sentenciaron a cinco hombres a entre seis y nueve meses de cárcel por desarrollar y vender cheats para Peacekeeper Elite (el nombre de PUBG Mobile en China). A principios de este año, un hombre fue sentenciado a tres años de prisión y una multa de alrededor de 15.000 dólares por desarrollar y vender cheats para Knives Out, otro juego tipo battle royale para celular. Las autoridades lo acusaron de proporcionar herramientas para irrumpir o controlar ilegalmente un sistema informático, según los medios locales.

Según un informe reciente de Statista, hay más de 650 millones de personas en China que juegan títulos como PUBG Mobile en sus teléfonos, lo que lo convierte en “el mercado de juegos más lucrativo del mundo”. Tencent, una empresa con un valor de alrededor de 890.000 millones de dólares, se ha esforzado por denunciar y avergonzar públicamente a las personas que desarrollan cheats y ha trabajado con las autoridades para detenerlos.

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El año pasado, Rick Li, el productor de PUBG Mobile, dijo que “los creadores de cheats siempre serán castigados” en un exagerado video promocional

Un portavoz de Tencent se negó a responder una serie de preguntas específicas acerca de la investigación sobre la operación de Cheat Ninja de Catfish. El portavoz confirmó que la organización se centró principalmente en los cheats para PUBG Mobile; también dijo que la investigación criminal aún está en curso.

“Tencent Games se compromete a proporcionar un entorno libre de cheats para nuestros jugadores”, dijo Tencent en un comunicado por correo electrónico. “Nuestro equipo de seguridad realiza esfuerzos continuos para combatir los cheats y optimizar los sistemas de seguridad del juego”.

Cuando la policía de Kunshan y Tencent anunciaron los cargos contra los colegas de Catfish, el gigante tecnológico le entregó a la policía una placa que decía: “Ataquemos como el trueno, limpiemos la red, tomemos medidas enérgicas contra las actividades ilegales, gobernemos juntos”.

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La policía de Kunshan entrega un premio a un representante de Tencent por colaborar en la investigación y el operativo contra Chicken Drumstick. (Imagen: Policía de Kunshan)

Tencent y las autoridades se refieren a la operación de Catfish como Chicken Drumstick debido al ícono del cheat, inspirado en “winner, winner, chiken dinner”, la frase que aparece cuando un equipo obtiene la victoria en PlayerUnknown's Battlegrounds y PUBG Mobile. Sin embargo, Catfish dijo que en un inicio el cheat era conocido como Sharpshooter y recientemente como Cheat Ninja, un nombre que Catfish y sus colegas adoptaron después de conseguir nuevos empleados y lanzar un sitio web dedicado con el mismo nombre.

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Incluso antes del cambio de marca, la organización de Catfish era reconocida y altamente rentable, tal vez más que cualquier otro competidor en el negocio.

“Hay desarrolladores de cheats que sabemos que ganan más de 2 millones de dólares al mes. Eso es 24 millones por año”, dijo a Motherboard el empleado de una compañía de videojuegos familiarizado con las organizaciones de cheats. “Si estás en el negocio durante tres años, perteneces a esa liga”.

Otro empleado de la compañía, que también pidió permanecer anónimo porque no estaba autorizado a hablar con la prensa, estuvo de acuerdo. Puso el caso de LeagueSharp como ejemplo, un proveedor que estaba desarrollando cheats para un solo juego, League of Legends. Riot Games demandó a los desarrolladores y los obligó a pagar 10 millones de dólares. En ese caso, el acuerdo se determinó en función de los ingresos brutos de LeagueSharp, según nuestra fuente anónima.

“Entonces, quizá una organización china de larga trayectoria que tenga como objetivo múltiples juegos podría llegar a obtener tales ganancias”, aclaró. “Y si lo hicieran, probablemente sería un récord”.

Catfish se negó a compartir con exactitud cuánto dinero generó su operación de cheats, pero dijo que la cifra de 77 millones de dólares fijada por la policía es aproximadamente correcta cuando se tiene en cuenta el aumento de valor del Bitcoin en los últimos meses. Es suficiente para jubilarse hoy si quisiera, dijo.

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Catfish nunca pensó que sus cheats se volverían tan populares y lo harían rico, ni tampoco que la policía china lo investigaría. Después de todo, su carrera como desarrollador de cheats empezó por curiosidad a finales de 2017.

En ese momento, dijo Catfish, él y sus amigos se topaban con muchas personas usando cheats cuando jugaban PUBG en PC. Como ingeniero de software, sintió curiosidad por desarrollar su propio cheat para él y sus amigos. Cuando Tencent lanzó una versión de PUBG para iOS y Android, también comenzó a trabajar en un cheat para la nueva plataforma.

Su cheat para PUBG incluía características como wallhack, que permite ver a otros jugadores a través de paredes y otros obstáculos, y aimbot, que permite apuntar automáticamente a los enemigos, según Catfish.

A través de un chat grupal para desarrolladores de cheats, dijo, pronto encontró un socio comercial para venderlos, centrándose exclusivamente en el mercado nacional. En China, los cheats generalmente se venden en sitios que pretenden distribuir software legítimo, llamado “卡 网”, que se traduce como “red de tarjetas” o “red de claves”. Los clientes pagan a los vendedores y obtienen una clave de licencia a cambio de activar los cheats. Los cheats también se venden a través de grupos de videojuegos en WeChat o foros dedicados.

“El cheat fue un gran éxito. Vendió miles de copias en unos pocos días. La gente nunca antes había visto este tipo de cheats para celular”, dijo Catfish. “Creo que ganamos decenas de miles de yuanes chinos en apenas una semana”.

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El éxito pronto los abrumó a ambos. El socio comercial de Catfish estaba preocupado de que Tencent y la policía lo arrestaran, y Catfish tenía miedo de que las autoridades descubrieran su verdadera identidad. Pronto descubrió que desarrollar y vender cheats implicaría un juego constante del gato y el ratón para sortear el sistema anti-cheats de Tencent.

“Es demasiada presión agregar nuevas funciones, seguir las actualizaciones de la versión del juego e investigar formas de eludir las medidas anti-cheats de Tencent, así que me di cuenta de que necesitaba más desarrolladores”, relató Catfish.

El dinero era demasiado bueno para detenerse.

Según Catfish, cobraban entre 10 y 15 dólares por una suscripción mensual al cheat. Este tipo de cheats generalmente se venden como suscripciones porque incluyen soporte y actualizaciones constantes a medida que los creadores del juego detectan los cheats, lo que obliga a los desarrolladores a entregar actualizaciones que mantienen vigentes los cheats. Catfish y sus colegas estaban obteniendo mil suscriptores por día, lo que equivale a al menos 350.000 dólares por mes, explicó.

“Sin embargo, no es la norma del mercado de cheats”, dijo Catfish. “Creo que llegamos a ese nivel simplemente porque teníamos el mejor cheat para el juego más popular”.

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El logotipo en el sitio web CheatNinja.com en noviembre del año pasado. (Imagen: archivo de internet)

Detrás de escena, Catfish estaba mayormente ocupado trabajando en su cheat de PUBG Mobile. Con la ayuda de un nuevo desarrollador, un amigo suyo, siguió luchando contra los esfuerzos anti-cheats de Tencent en lo que llamó un “juego de golpear al topo”.

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En aquella época, los cheats de Cheat Ninja estaban diseñados para ejecutarse en un entorno virtual, es decir, una especie de emulador que ejecuta tanto el juego como el cheat. En esencia, el cheat no requería que los usuarios hicieran rooting en sus dispositivos Android. (El rooting se refiere al proceso de modificación de un teléfono Android para obtener más privilegios para modificar el software y las apps). Sin embargo, a mediados o finales de 2019, Catfish se dio cuenta de que necesitaba cambiar su enfoque, volviendo obligatorio el uso de dispositivos con rooting, en un intento por evitar la detección.

Los investigadores de seguridad de Lookout que analizaron algunos de los cheats de Cheat Ninja confirmaron a Motherboard que una versión antigua de la app funcionaba tanto en un entorno virtual, o emulador, como en un teléfono Android con rooting.

De acuerdo con Catfish, a finales de 2019 decidió expandirse a otros juegos, como las versiones para celular de Call of Duty y Fortnite, y expandirse globalmente. (Catfish compartió una versión antigua de su cheat de Call of Duty Mobile, verificado por una persona que trabaja en sistemas anti-cheats).

Con la ayuda de un nuevo socio de ventas, Cheat Ninja comenzó a conseguir nuevos clientes en India, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Egipto, según Catfish.

El negocio estaba en auge y las ventas volvieron al punto en el que se encontraban antes de que Cheat Ninja comenzara a requerir dispositivos con rooting, lo que significa alrededor de 400.000 dólares al mes, explicó Catfish. En ese momento, los vendedores y revendedores seguían distribuyendo los cheats a través de una red de sitios web, foros y chats privados. Catfish y su amigo desarrollaban los cheats y sus colegas tenían la tarea de distribuirlos a los vendedores y revendedores para luego cobrar los pagos.

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Pero luego Catfish y sus colegas decidieron lanzar un sitio web oficial, CheatNinja.com, para mostrar todos sus productos.

En 2020, “nuestro negocio no estaba exactamente sobre ruedas”, dijo Catfish. Había más competidores y PUBG no era tan popular como antes. Además, Tencent y la policía china comenzaron a intensificar sus esfuerzos contra los desarrolladores de cheats, arrestando a 10 personas acusadas de ser parte de la organización Cheat Ninja.

“Sé que estuvieron vigilando mi organización durante mucho tiempo”, dijo Catfish. “Llevaban más de un año arrestando a nuestros revendedores en China a diestra y siniestra”.

“Revisé meses enteros del registro del chat línea por línea, asegurándome de que no hubiera hablado de nada de lo que no debería hablar”

Todo se derrumbaría unos meses después. El 12 de enero, la policía de Kunshan arrestó a Wang; luego, el 20 de enero detuvieron a IIIIIIIII.

El 20 de enero, Catfish no tenía idea de los arrestos, dijo, pero el comportamiento de IIIIIIIII le hizo darse cuenta de que estaba hablando con otra persona haciéndose pasar por su colega. La policía de Kunshan declaró posteriormente que sus agentes utilizaron la cuenta de Wang para comunicarse con IIIIIIIII, a quien identificaron como He.

De hecho, Catfish dijo que habló con los otros miembros del equipo y uno de ellos dijo que recibió un mensaje extraño de IIIIIIII pidiéndole que hiciera clic en un enlace para comprar algo en Taobao, el eBay de China. Catfish verificó entonces los registros de inicio de sesión de IIIIIIIII en el foro de Cheat Ninja y vio que se había conectado con una dirección IP en Jiangsu, una provincia cerca de Shanghai. Catfish dijo que comenzó a sospechar, ya que su colega siempre usaba un proxy. Además, algunos de sus revendedores habían sido arrestados en Jiangsu unos meses antes.

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“Así que até cabos”, dijo Catfish. “Revisé meses enteros del registro del chat línea por línea, asegurándome de que no hubiera hablado de nada de lo que no debería hablar”.

Cuando cerró Cheat Ninja, Catfish dijo que tenían alrededor de 600.000 usuarios activos mensuales. De acuerdo con expertos de la industria de los videojuegos, esta cifra es perfectamente plausible dado que Cheat Ninja operaba en el mercado de juegos más grande del mundo.

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Una captura de pantalla del anuncio oficial en el canal de Telegram de Cheat Ninja, que fue cerrado debido al arresto de algunos de sus vendedores en China. (Imagen: Motherboard)

Desde que la policía china y Tencent lo obligaron a cerrar Cheat Ninja, Catfish se ha mantenido con un perfil bajo. Mientras tanto, los imitadores mantienen viva la marca Cheat Ninja, quizás con la esperanza de subirse a la ola ahora que ya no existe la marca oficial.

Alguien que parece ser un desarrollador de Kazajstán ofrece una app de Android con la marca Cheat Ninja Sharpshooter, la cual fue actualizada por última vez en abril y ya cuenta con más de 100.000 instalaciones. La suscripción cuesta entre 4 y 21 dólares. Catfish dijo que esta app no tiene nada que ver con el cheat original de Cheat Ninja. Sin embargo, el desarrollador de la app no respondió a una solicitud de comentarios.

Uno de los antiguos revendedores de Cheat Ninja está vendiendo cheats a través de un sitio web con exactamente la misma marca y un diseño similar. El revendedor llama a sus cheats “clones” del cheat original creado por Catfish. El revendedor, que se hace llamar Md Samad, dijo que no sabía quiénes eran los desarrolladores originales de Cheat Ninja, un testimonio de cuan estratificada estaba la organización, algo que es frecuente en las grandes organizaciones de este tipo, según expertos que se dedican a rastrear a las personas que crean y usan cheats.

“Nadie conoce su identidad. Viven en secreto”, dijo Md Samad en un chat en internet.

“Comprendíamos los riesgos de codificar cheats para juegos chinos desde el principio y tomamos medidas muy sólidas para preservar nuestro anonimato”, dijo Catfish. “Sabíamos que era un negocio arriesgado, y cuanto menos supiéramos sobre las identidades de los demás, mejor”.

Catfish inicialmente dijo que quería seguir haciendo cheats comerciales con un nombre diferente, como una forma de vengarse de Tencent y las autoridades por encarcelar a sus colegas.

“Quiero arruinar sus juegos y dañar sus ganancias”, señaló.

Pero unos días después parecía haber cambiado de opinión.

“Voy a abandonar esta carrera de desarrollar cheats por dinero. Ya no necesito más ganancias, y ha sido demasiado estrés enfrentarme a los sistemas anti-cheats, competidores, estafadores, etc., sin mencionar a la policía”, dijo Catfish. “Quizá siga desarrollando cheats, pero solo para mí y algunos amigos”.

Sobre todo, Catfish dijo que espera jugar más videojuegos como Counter Strike: Global Offensive, Valorant, Cyberpunk 2077, Hitman y Final Fantasy.

“Había estado creando cheats para videojuegos comerciales durante tanto tiempo que me quedaba poco tiempo y humor para disfrutar realmente de los juegos”, dijo Catfish. 

Viola Zhou contribuyó con el reportaje.