No vayas al súper, compra tu pescado en la carretera, estará más fresco

Este pescador veterano, quien vende el pescado más fresco y sostenible de Gran Bretaña en la carretera, quiere que los británicos aprendan a comer pescado.
6.5.16

Las estaciones de servicio de las autopistas son conocidas por muchas cosas –como proveedoras de comida, café caro, grupos de excursionistas y filas en los baños– pero ¿un puesto de pescado? ¿Cuándo fue la última vez viste uno de esos el la calle, o en una estación de servicio en la carretera?

Si llegas a la estación de servicio en la carretera a Gloucester, encontrarás a un tipo llamado Francis Phillips ofreciendo pescado fresco en el único puesto de pescado fresco en el Reino Unido—y quizás en el mundo—.

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Un ejemplo de la excentricidad británica dirás, pero Sarah Dunning, la Jefe Ejecutiva de Westmorland, el negocio familiar de la que es dueña, cree lo contrario.

«La comida de buena calidad producida localmente no debería ser exclusiva de las tiendas lujosas», dice. «Por eso servimos este pescado en una estación de servicio. Queremos traer comida local de un productor local a una audiencia nacional. Es una tarea hermosamente democrática».

En Gran Bretaña no hay tantos buenos pescadores como nos gustaría tener, así que instalar un puesto de pescado fresco en una estación de servicio me parece una idea muy inteligente. Y a Phillips también. De hecho, quería tanto ser el primer pescadero de estación de servicio que para la edad de 67 dejo su jubilación para instalar la tienda.

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El pescador Francis Phillips. Foto cortesía de Westmorland Ltd.

«No pude resistir el desafío de este trabajo», dice. «La oportunidad surgió aquí y en vez de retirarme pensé que sería bueno trabajar con gente que tiene los mismos valores que yo tengo: darle prioridad a la gente y vender el mejor producto».

El haber conducido alrededor de Oxfordshire y Gloucestershire vendiendo pescado fresco a los clientes por 26 años, los clientes de Phillips están ahora conduciendo para ir a verlo, algunos de ellos desde mucho más lejos.

«Tuvimos a alguien el otro día que vino desde Escocia en su camino a Devon, y que compró pescado para llevarse con él», recuerda. «Otra pareja viajó especialmente desde Birmingham».

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Para una isla rodeada por el mar, Gran Bretaña come mucho menos pescado que sus vecinos europeos. Los franceses comen alrededor de 22 kilos por persona cada año, los españoles y portugueses comen más de 40 kilos por año; esto comparado con los 10 kilos de los habitantes del Reino Unido.

«En otros países la gente come pescado seis días a la semana», comenta Phillip. En cambio aquí, le gente dice: «ya comí una vez esta semana», como si comer pescado fuera una especie de penitencia.

Él cree que esto es porque los británicos no sabemos que comer pescado es mejor que comer carne, no conocemos sus beneficios y tampoco estamos acostumbrados a su delicioso sabor. Es más, ni siquiera sabemos cocinarlo.

«La mayoría de la gente lo cocina demasiado, «solo para asegurarse» de que no les hará ningún daño, pero eso es lo peor que puedes hacer porque eso seca al pescado y lo deja como un cartón», dice Phillips.

Pero este es un secreto del mundo para ustedes, amigos de Gran Bretaña: no es peligroso comer un pescado crudo, mientras éste esté fresco. Piensa en el ceviche.

HAZLO: El secreto para hacer el ceviche más rico del mundo.

Por supuesto, una de las ventajas de comprarle pescado fresco a un especialista, es que pueden aconsejarte qué hacer con él, un servicio que Phillips ofrece alegremente también: «¡Después de todo he pasado años cocinando y comiendo pescado!», dice entre risas.

Pero, ¿por qué la gente compraría pescado en un puesto callejero cuando pueden comprarlo en el súper? Según Phillips, porque sabes que con él obtienes un buen producto, de buena fuete y de la mayor frescura posible.

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«En los supermercados, la mayoría del pescado tiene cerca de 12 días», explica. «En el mostrador luce bonito, colorido y fresco porque está en el hielo, pero al minuto que lo sacas del hielo empieza a deteriorarse frente a tus ojos, y lo puedes ver decolorarse rápidamente».

Gloucester Services obtiene su pescado de unos pequeños botes sustentables que pescan de Newlyn en Cornwall, y venden el pescado de un día para otro. «Como viene de pequeños botes nunca sabes exactamente en dónde va a aterrizar, pero lo que obtienes es un pescado muy, muy fresco de aguas británicas», dice Phillips.

Y, cómo viene de pequeños botes, el pescado puede considerarse sostenible y local.

Por supuesto, para que los británicos comiencen a comer más pescado fresco se necesita más que un puesto de pescado sostenible en la carretera. Pero de todas formas Phillips se toma muy en serio su rol de vendedor de pescado veterano y ya está entrenando a sus empleados para hacer crecer el negocio.

«Creo que es posible reeducar a los británicos para que coman más pescado», dice.

Esto está todo bien, pero si vas a tu casa con una caja de abadejo y te que quedas estacando en el tráfico, puede que la cajuela comience a oler mal.

Mejor lleva hieleras.

Esta publicación apareció originalmente en MUNCHIES en mayo de 2015.