levántate y empuja campeón

Lección de vida de los pilotos de MotoGP en Argentina: nunca te rindas

Adam Norrodin (Moto3) y Andrea Dovizioso (MotoGP) cayeron en la última vuelta y en la última curva, pero decidieron seguir adelante, levantar la moto y cruzar la línea de meta empujando para salvar algunos puntos.
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El Gran Premio de Argentina de MotoGP suele ir acompañado de polémica año tras año. En la carrera del domingo 3 de abril, los italianos de Ducati protagonizaron un intenso duelo en la última vuelta que acabó con ambos en el suelo.

Andrea Iannone tiró a Andrea Dovizioso en la última curva antes de la línea de meta y desató una tormenta en el box italiano. Sin duda la culpa fue del primero, que entró muy pasado y se llevó por delante las esperanzas de ambos de acabar en el podio.

Iannone fue sancionado por los comisarios después de una carrera en la que ya empezó sacando a Dani Pedrosa de la pista en la primera curva y golpeando la otra Honda. Por fortuna, Marc Márquez no se fue al suelo y pudo terminar ganando una carrera muy movidita, ya que Jorge Lorenzo también cayó y se llevó su primer rosco de la temporada.

El bueno de 'Dovi', que ya veía el segundo lugar a escasos metros, se quedó a cuadros cuando su compañero le embistió. Más allá de algún aspaviento sobre el asfalto, su instinto fue el de salvar algunos puntos.

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Una carrerita que vale 3 puntos.@AndreaDovizioso entró 13º empujando la moto para puntuar.#MotoGP #ArgentinaGP pic.twitter.com/rEIUqL0vFy
— Movistar MotoGP (@movistar_motogp) 3 de abril de 2016

El italiano se levantó rápido y se fue a por su moto para empujarla hasta la línea de meta y cumplir con su cometido, acabar la carrera y dar algunos puntos a su equipo. El botín de Ducati se redujo considerablemente, pero como diría cualquier entrenador personal, nunca te rindas por muy difíciles que estén las cosas.

Lo curioso es que unas horas antes había ocurrido lo mismo con otro piloto, esta vez en Moto3. El malayo Adam Norrodin estaba haciendo la carrera de su vida en su segunda aparición en el campeonato. Iba segundo cuando se cayó en la última curva de la vuelta definitiva y perdió una oportunidad de oro para subirse al podio.

En vez de desmoronarse, el joven piloto de 17 años, se levantó a toda prisa y arrastró su moto hasta la línea de meta para conseguir sus primeros puntos en el Mundial. Al final acabó undécimo pero se llevó mucho más que cinco puntos: el reconocimiento del público y los aplausos de sus compañeros.

Never give up! Norrodin crashes out of second place but runs with his machine across the line! #ArgentinaGP https://t.co/sVPySy1Hn5
— MotoGP™ (@MotoGP) April 3, 2016

Hagas lo que hagas, nunca te rindas a pesar de los golpes y las caídas. La recompensa puede estar a la vuelta de la esquina. Los pilotos nos dieron una lección de vida en Argentina que en el pasado ha dado a campeones del mundo.

Un ejemplo para terminar: el expiloto de Fórmula 1 Jack Brabham consiguió su primera corona mundial en 1959 tras cruzar la línea de meta empujando su monoplaza, que se quedó sin gasolina cuando iba en primera posición.

Terminó cuatro en el GP de Estados Unidos y consiguió llevarse el título por un margen muy ajustado por delante de Tony Brooks y Stirling Moss. El británico se convertiría en el segundo tricampeón de la categoría y el único piloto en ganar con su propio bólido, un hito que mantiene a día de hoy.