FYI.

This story is over 5 years old.

FIGHTLAND

De las mesas de póquer a jaula de MMA: Hablamos de la mente competitiva

Dejando las cartas a un lado, el jugador de póquer profesional, JC Alvarado, toma su mayor reto: una pelea de MMA.
21.4.16
Djatmiko Waluyo

El sol de Las Vegas cae seco. De lejos, bajo la luz del día, aparecen con vida distinta o tal vez con vida faltante los hoteles y casinos del strip, la famosa franja que hospeda el MGM Grand, el Mandalay Bay, el Bellagio, y el resto de los edificios que le dan la imagen icónica a la ciudad. Nosotros manejamos en las vías rápidas alejándonos de esa irrealidad. El concreto y el metal de las calles y los carros hacen que el calor desértico se modernice y la sensación se intensifica de alguna manera mientras la velocidad del carro genera una corriente directa que entra por las ventanas. El aire suena fuerte junto al hip-hop noventero que nos remite al pasado. Suena Pharcyde, Tribe Called Quest, Busta Rhymes, Naughty by Nature, Salt-n-Pepa, Public Enemy… Voy con JC Alvarado (Juan Carlos o JC [yeisi] por sus siglas y pronunciación en inglés que seguramente le ha facilitado la vida internacional). JC es un jugador de póquer profesional quien literalmente dejó las cartas en los últimos meses para atender otra apuesta que se le puso en la mesa: una pelea de MMA.

Publicidad

El camino y la llegada a Las Vegas es apenas el último tramo de varios meses en los que JC incursionó en un reto que rebasa los potenciales cinco rounds de cinco minutos que tendrá en una jaula de artes marciales mixtas. Han sido seis meses de batalla —en todos los sentidos— que empezaron con el mero hecho de considerar un reto así, seguido por la decisión de aceptarlo.

"Buscando una motivación de entrenamiento de MMA – intentando de atraer interés en una pelea [con valor] de seis dígitos con cualquiera de la comunidad de póquer…", tuiteó Olivier Busquet el 23 de septiembre de 2015. A esto JC rápidamente respondió: "No he entrenado con seriedad todo el año, pero estoy interesado. Me avisas".

Conocí a JC hace unos meses, básicamente después de que cerrara los detalles que empezó con esa publicación en Twitter. Terminó por asegurar su pelea de MMA contra Olivier Busquet y entonces la realidad cambia. Dos jugadores de póquer encontrando en su enfrentamiento pactado ese último impulso que buscaban para llevarse al siguiente nivel, explorar un camino desconocido, y en últimas, encontrarse a sí mismos como el reto mayor.

Las sesiones de entrenamiento con JC comúnmente iniciaban y terminaban con conversación rodeando justamente eso, la psicología de la competencia, la búsqueda de encontrarse en "el flujo", flow state, o como yo lo conocí en mi vida pocha, the zone. Todo desaparece y queda en el segundo o tercer plano. La mente y el cuerpo fluyen en completa sincronía, ejecutando sin dudar porque la mente no piensa, sólo toma decisiones, y el cuerpo no duda, no titubea, no siente, sólo hace y no hace.

Ayer fue el pesaje. "State of No Mind" decía la camiseta de JC. "El Estado No Mental", podríamos traducir, pero cualquier intento de traducción descompondría el estado de flujo del que hablamos. ¿Pero qué tan cercano es la realidad de llegar a ese estado? ¿Cómo se entrena hacia allá? ¿Cómo llegamos ahí?

Pelea tras pelea, me he dudado. Suena la música, estoy detrás de las pantallas, detrás de la cortina negra que me separa del espectáculo. Me dan pauta para mi salida. Tomo pasos, se escucha mi nombre en gritos. Se escuchan algunos aplausos, algunas vitoreas. Me pregunto a mí mismo: ¿qué estás haciendo? No hay necesidad de estar aquí. Camino, ya no pienso, ya quiero entrar, ya quiero empezar, ya quiero estar ahí. Entro a la jaula. Me muevo, veo, no veo, pienso, no pienso, siento, no siento… Me habló a mí mismo, no escucho nada, escucho un poco, escucho un golpe impactarme, lo siento, no lo siento. Sigo. Continúo. ¿Fluyo? No lo sé. Tengo miedo, sí. Actúo, sí. No es suficiente. A veces sí, pero aún así, no es suficiente. Siempre quiero más. Quiero ser mejor. Quiero ese impulso, ese siguiente nivel.

Publicidad

¿Cómo se enseña esto? ¿Cómo se entrena? ¿Cómo se prepara? Yo soy sólo una pequeña parte del campamento de JC, un teórico en todos los sentidos. El conocimiento es poder y la disciplina de JC como eterno estudiante del juego lo pone en práctica para esta competencia. Dieta estricta, rutina estricta, una base científica para revisar su estado físico cada día para establecer el ritmo de trabajo en la sesión que viene.

Hay varios entrenadores involucrados, pero al final es él mismo la clave de su propio avance. Sesión tras sesión revisamos golpeo, clinch, algunas posiciones de lucha o grappling, combinaciones, movimientos, cinco rounds de sparring. Luego hablamos del método de Wim Hof, o más bien JC me habla del método Wim Hof, o de una serie de técnicas desarrolladas por un jiu-jitsero o un peleador de MMA. Hablamos de los clásicos, desde los Gracie y Kazushi Sakuraba hasta Quentin Tarantino, Hunter S. Thompson o Wu-Tang Clan. Hablamos del último podcast sobre el tratado cómico de temas delicados como la religión y la política. Hablamos de crecer en la frontera. Nos lamentamos lo absurdo que es Spike Lee al rehacer Oldboy de Park Chan-wook para Hollywood. Regresamos a la pelea, a la estrategia, a la técnica, a la mente, a la confianza…

Ahora estamos en Las Vegas, donde cae un sol seco, un sol familiar para cualquier jugador de póquer como JC, y familiar para cualquier campeón de box o MMA. La capital de la pelea es Las Vegas. También podría decir que es la capital del póquer. A unos días de la pelea ya son meros detalles restantes. Visitamos la escuela de Evan Dunham, la escuela de Robert Drysdale, el gimnasio de Wanderlei Silva, repasamos técnicas, estrategias, la mente. Llegamos al gimnasio Syndicate MMA. Ahí está Olivier Busquet. Empieza el juego mental de nuevo, el reto, o por lo menos así lo quiero pensar. Me les quedo viendo fijamente, quiero retarlos, quiero que duden, pero son todos muy amables. Seguro sí dudan, o eso quiero pensar. No importa. Caminamos a la báscula. Todo está en orden. Busquet pesa un poco más de veinte libras más que JC, así como se pactó la pelea. Eso no aturde la mente. La mente no debe aturdirse. La realidad es que la aturdimos a todo rato. ¿Cómo se entrena esto? ¿Cómo se llega a ese estado no mental?

Apenas en crisis sabemos si llegamos, o tal vez no lo sabemos y sólo llegamos. Hoy es la culminación del proceso. Hoy hay choque de guantes. Hoy hay lucha. JC dejó las cartas unos meses para poner en juego algo que no cuantifican las fichas, aunque también hay fichas de por medio. Eso no importa. Que todo fluya.