un único destino: el oro

En fotos: el ciclista que no necesitó las piernas para ser campeón del mundo

Vittorio Podestà es un atleta que perdió la movilidad en las piernas, pero ello no le impidió seguir compitiendo y alcanzar la cima de su deporte. Esta es su historia.

por Alfonso Gamaza
04 Mayo 2016, 4:15pm

Todas las fotografías son de Alfonso Gamaza

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La costa de Cádiz, al sur de España, es el escenario donde se fragua la leyenda de Vittorio Podestà. Este ciclista paralímpico, campeón del mundo UCI de handbike —una disciplina de ciclismo en la que se pedalea con las manos—, prepara aquí la pretemporada para los JJ.OO. de Río 2016.

Nos encontramos con él en un lugar donde el tiempo pasa lento y el estrés no existe. Desde hace más de una década, Podestà entrena en solitario junto con su esposa y su perro. Los tres viajan todos los años en auto-caravana desde Italia para pasar unos meses en este mar de calma.

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Vittorio era un ingeniero de caminos que con 29 años sufrió un accidente de coche cuando iba a tan solo 60km/h que lo dejó en silla de ruedas. Perdió la movilidad de las piernas y su vida se transformó por completo. Lo que para otros hubiese sido el fin, sin embargo, para él supuso "el renacer".

Quizás por su optimismo, por su espíritu luchador o por la energía que desprende, se despertó en él una curiosidad que lo llevó a preguntarse qué podría hacer en ese estado.

Podestà jamás se vino abajo y nunca se dijo "vaya mierda de vida, ¿por qué me ha sucedido esto a mí?". Sus amigos y familiares le animaron a continuar: "Vittorio, la vida sigue, nada acaba aquí". Estas palabras fueron las que hicieron eco en su cabeza para reflexionar, reencontrase a sí mismo y evolucionar hacia una nueva etapa.

Al principio, Vittorio probó algunos deportes adaptados, el baloncesto por ejemplo, pero no le gustaron demasiado... hasta que gracias a un amigo probó el handbike y tuvo la sensación de renacer.

"La experiencia me dejó alucinado, me volvió completamente loco", afirma Podestà, que convirtió esta disciplina en su auténtica obsesión.

"Cada día, mientras entrenaba, pensaba constantemente en cómo mejorar todos y cada uno de los aspectos del handbike", asegura el ciclista. Comenzó hace 15 años como un inexperto total, pero desde entonces y no ha parado de mejorar.

Quizás le ayudó su etapa de ingeniero, creando puentes para que otros los cruzasen; el caso es que su curiosidad innata le hizo meterse de lleno en ese mundo y lo exploró e investigó como nadie había hecho. Vittorio logró adaptar todos los aspectos de esta disciplina a su cuerpo aplicando todos sus conocimientos de ingeniería. Sus diseños de nuevas piezas y sistemas han abierto el camino para otros.

Vittorio anota todos y cada uno de los datos y detalles de sus entrenamientos en un diario. Ser meticuloso, calculador y amante de los datos lo ha convertido en un gran experto del handbike.

En 2005, Podestà ganó el campeonato nacional italiano y luego probó en Europa. Su aventura pronto tuvo recompensa: en 2007 se convirtió en campeón del mundo de esta especialidad. Solo un año después ganó la plata en los Juegos Olímpicos de Pekín. Antes de las Olimpiadas de Londres 2012, Vittorio pensó que había llegado al tope de su nivel, pero los nervios le jugaron una mala pasada y le apartaron del oro.

Después del bronce olímpico de Londres, Podestà volvió a empezar pensando ya en los Juegos Olímpicos de 2016 en Rio de Janeiro. Los cuatro años más de entrenamiento y experiencia que ha acumulado y un momento envidiable de forma auguran que está listo para subir a lo más alto del podio.

Sigue al autor en Twitter: @AlfonsoGamaza