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Ron Asheton - El rey de los Stooges

Ron y Scott Asheton fueron el núcleo de los Stooges, el grupo punk más jodidamente grande del mundo.
21.11.13

Ron y Scott Asheton fueron el núcleo de los Stooges, el grupo punk más grande del mundo. Habiendo cursado estudios secundarios con Iggy Pop (nacido James Osterberg), los hermanos Asheton se erigieron en vándalos pandilleros que atraían a otros punks con su errático, salvaje comportamiento. Iggy dijo de los Asheton, “Estos tíos eran delincuentes vagos y los guarros más descuidados que jamás hayan nacido. Malcriados y echados a perder por su madre. [Su] padre había muerto, así que no tuvieron mucha disciplina en casa”.

Ron era el guitarra solista, su hermano Scott estaba a la batería, y Dave Alexander era el bajista. Y, por supuesto, Iggy era el líder y cantante de los Stooges. Esa fue la formación original, con la que publicaron dos discos increíbles,The Stooges y Funhouse, antes de disolverse por primera vez.

Cuando David Bowie rescató la carrera de Iggy en 1972, el grupo se reformó con James Williamson a la guitarra solista y Ron al bajo. Dave Alexander estaba incapacitado por el alcohol y murió en 1975. Scott Asheton volvió a ponerse tras a la batería y se añadió a Scott Thurston a los teclados y el piano eléctrico. Su tercer disco,Raw Power, es el más espléndido disco de punk-rock jamás grabado y una lección de cómo se debe tocar rock'n'roll.

Por desgracia, Ron Asheton murió de un ataque cardíaco, siendo descubierto por sus amigos el primer día de 2009. Fue el mejor guitarrista punk que el mundo haya visto. Era un gran tipo, con toneladas de historias. Una noche nos sentamos diez horas en el sótano de la casa de su madre en Ann Arbor, Michigan, donde se formaron los Stooges en 1967.

EL NACIMIENTO DE LOS STOOGES

Iggy vivía en una autocaravana en Carpenter Road, a las afueras de Ann Arbor. Tanto su padre como su madre eran maestros de escuela, pero más tarde su madre lo dejó para hacerse ama de casa. Siempre me gustaron sus padres.

Conducíamos hasta allí cuando los padres no estaban en casa, cuando los dos estaban dando clase en el colegio. Una vez fuimos al parque de autocaravanas para secar un montón de hierba en el secador de ropa de la zona compartida. Teníamos una estupenda bolsa grande de las de hacer la colada con unos pocos kilos de hierba dentro. Giraba y giraba dentro del secador. Bueno, luego nos olvidamos de ella y el padre de Iggy llegó inesperadamente a casa, y dijo, “¿Qué es ese olor?”. Salimos afuera apretando la bolsa de la colada con hierba por la ventana de su habitación.

Creo que a Iggy le atraían Dave Alexander y mi hermano, Scotty, porque eran unos punks colgados. Lo único que hacían era quedarse enfrente de Discount Records en grandes grupos de chicos dejándose ver, mirando a las chicas y escupiendo a los coches.

Mi hermano sólo era un gamberro y Dave fue el primer tío que conocí que se pasó borracho el tiempo en la escuela secundaria. Yo no era tanto un colgado o un pandillero, como esos tipos. Yo sólo era el tío raro, ¿sabes? Yo fui el primero al que echaron del colegio por llevar el pelo largo.

Fue Michael Erlewine el que le dio a Iggy Pop su nombre. Su nombre real era Jim Osterberg. En el colegio era el batería de un grupo, The Iguanas, y solían gastarle bromas sobre eso. Michael Erlewine le solía llamar Ignacious. Más tarde se acortó a Iggy.

Tenían a Iggy subido a una plataforma de batería. Estaba tan alto ahí que no podía ni oír al grupo. Iggy era una especie de payaso y los Iguanas tocaban baladas surferas, esas cosas. Iggy todavía estaba limpio, no fumaba tabaco, no pillaba colocones, no bebía alcohol y no sabía conducir. La verdad es que no creo que ni ahora sepa conducir. Estando en secundaria se cargó tres coches porque lo de conducir no era lo suyo.

Después de la secundaria, Iggy fue a la Universidad de Michigan, pero acabó marchándose al cabo de seis meses porque no le gustaba. Yo empecé a asistir a clases nocturnas, pero lo odiaba y también lo dejé. Iggy decidió que iba a ser batería de blues y que Sam Lay, de la Paul Butterfield Blues Band, iba a ser su mentor. Así que nos fuimos a Chicago y nos quedamos con él. Ahí fue cuando comenzamos a decidir, Bueno, ¿por qué no montamos un grupo?

De vuelta en Ann Arbor, Iggy cogía el autobús desde el parque de autocaravanas hasta nuestra casa para ensayar. Llegaba  a eso de las 11 de la mañana para despertarnos. Nos levantábamos y hacíamos un poco de té. Luego nos fumábamos unos porros y nos pasábamos una hora con chorradas. Y después ensayábamos.

Yo había arreglado el sótano, colocado unas cuantas luces de Navidad por las vigas. Era un sótano inacabado, pero puse una alfombra persa y teníamos incienso. Intentar hacer del sótano un sitio más confortable.

Para sacar algo de pasta y comprar un órgano, la madre de Iggy dijo, “Yo os compraré el órgano si vosotros os cortáis el pelo”.

Así que Iggy y yo nos hicimos lo que yo llamaba "el peinado Raymond Burr". Raymond Burr interpreta al tío chiflado y retrasado en Un grito en la noche, con Natalie Wood. El peinado de Burr era una cosa muy adolescente, casi rapado y con un pequeño flequillo. Por alguna razón Iggy se hizo ese peinado y empezó a ponerse unos pantalones holgados blancos que eran como una especie de mono.

Esto fue así durante largo tiempo, Iggy viniendo a nuestra casa en autobús y ensayando. Mi madre llegaba a casa, cerraba las luces y decía, “Hora de parar”.

Lo dejábamos a las cinco e Iggy cogía el autobús de vuelta a su casa.

Estuvimos así todos los días durante mucho tiempo, pero aún no cantaba nadie. Cuando se acercó el momento de empezar a hacer bolos, como en el Grande Ballroom, dije, "Eh, vamos a pillar a Dave Alexander para que toque el bajo, yo cogeré la guitarra y mi hermano tocará cualquier percusión rara que le pongamos”.

Esa fue la primera vez que Iggy no tuvo que preocuparse de tocar un instrumento, en nuestro primer concierto. Y habíamos inventado algunos instrumentos nuevos. A mí se me había ocurrido una batidora con un poco de agua dentro y un micrófono, la ponía en marcha y dejaba que sonara. También teníamos una tabla de lavar con micros de contacto. Iggy se ponía unos zapatos de golf y los arrastraba por encima. Salía un sonido guay.

Mi hermano tocaba unos barriles de 200 litros. Les acoplamos unos martillos que golpearan, pero el tinglado se rompía a los dos minutos. Eso siempre era un problema. También pillé prestada la aspiradora de mi madre, que hacía un sonido como de motor de avión. Hacía un ruido como de un tornado de la hostia, un huracán o algo así.

La primera vez que tocamos en el Grande Ballroom, el público se quedó estupefacto. En plan “¿Eh?” Se hizo un silencio de muerte. Fue como, ¿Pero qué coño ha sido eso?

EL PRIMER DISCO

Recuerdo cuando conocí a Danny Fields. Entonces trabajaba en Elektra Records y vino a Detroit para chequear a los MC5. Nosotros éramos los teloneros. Después del concierto nos volvimos a nuestro camerino y entró Danny, con chaqueta de cuero y gafas de sol. Miró a toda la habitación y dijo, “¿A vosotros os gustaría ser estrellas?”

Se presentó, luego se llevó a Iggy aparte y más o menos le explicó la situación. Más adelante se fue a hablar con Jac Holzman, el presidente de Elektra Records, y le dijo, “Créeme, ficha a estos tíos, te doy mi palabra; ¡es el mejor trato que Elektra haya hecho nunca!”

Firmamos por 5.000 dólares y, un par de semanas más tarde, Jac Holzman y su socio, Bill Harvey, vinieron con Danny a Ann Arbor. Tocamos en un sitio llamado Fifth Dimension. Creo que teníamos tres canciones, y una de ellas era “I’m Sick”.

Jac preguntó, “Bueno, tenéis suficiente material para grabar un disco, ¿no?” Dijimos que sí aunque no lo teníamos. Nos dejamos el culo en ello y saqué el riff de “I Wanna Be Your Dog”.

Cuando fuimos a Nueva York a grabar el primer disco de Stooges, Elektra nos volvió a preguntar, “Tenéis más material, ¿verdad?”

Dijimos, “¡Sí, claro!”

Volví al hotel y en una hora hice “Little Doll”, “Not Right” y “Real Cool Time”. Cuando tuve la música Iggy bajó y la escuchó, luego se fue arriba y escribió las letras. A la noche siguiente ensayamos una vez y luego fuimos y grabamos cada canción en una toma.

Nunca habíamos estado en un estudio. Montamos nuestras pilas de amplis Marshall y pusimos el volumen al diez. Empezamos y John Cale, nuestro productor, dijo, “Oh, no, ¡no es así como se hace!” Pero nosotros no sabíamos tocar a menos que fuera a todo volumen, no éramos lo bastante buenos con los instrumentos. Era todo acordes de quintas, y la única forma de que pudiéramos hacerlo era tocando a tope de alto.

Cale intentó seguir diciéndonos qué hacer y nosotros, como jóvenes testarudos que éramos, nos sentábamos en plan huelga. Dejamos los instrumentos y nos fuimos a una de las cabinas de sonido a fumar hierba. Nos dijimos, “A tomar por culo”, y él siguió tratando de hablarnos y de hablarnos. Intentó explicarnos cómo se grababa. Dijo, “¡No podéis hacerlo con estos amplis enormes a tope y así, eso no funciona, no podéis grabar con los amplis al diez!”

Quisimos llegar a un compromiso y le dijimos, “Vale, lo pongo al nueve…” Al final Cale dijo, “A la mierda” y nos salimos con la nuestra.

LA POLLA DE IGGY

Iggy se sacaba la puta polla en menos de lo que canta un gallo. Se hizo muy aburrido. Recuerdo estar sentados en habitaciones de hotel, incluso antes de que los Stooges firmáramos contrato. Había unas chicas con nosotros, Iggy no tarda en sacársela y yo, "¡Venga ya, guárdatela!" Iggy se traía chicas a casa después de un concierto, después bajaban las escaleras llorando porque se las había trajinado y después dicho, “¡Lárgate!”

Aunque tenía un montón de novias y tal, Iggy en realidad nunca se folló a una chica hasta que el grupo compartimos casa por primera vez. Creo que tenía diecinueve años. Y para demostrar que no sólo era Iggy, eso vale también para mí.

Recuerdo que Iggy iba lanzado. Volvió a casa sin su bicicleta. Estaba tan aturdido después de un polvo que se estampó contra un coche. Voló por encima del coche y aterrizó sobre sus pies, pero destrozó la bici. Volvió a casa con la historia de que por primera vez había echado un polvo.

Su picha le metió en problemas unas cuantas veces. Estábamos dando un concierto en algún sitio, para un público tirando a joven, y había un viejo que era el guardia de seguridad. Iggy iba con sus pantalones de vinilo marrón onda Jim Morrison y sin camisa. Estábamos tocando sin más y era todo muy inocente, pero por accidente se le rajó la entrepierna de los pantalones.

Salió del escenario y volvió con una toalla enrollada. Supongo que se le vio un poco la picha. Y ya ves qué suerte, una de las chicas del público la vio. Resultó que su padre era policía estatal, y el cuartel estaba justo calle abajo. La chica corrió hasta donde su padre y le dijo, "¡Un tipo me ha enseñado la picha!"

Así que el policía estatal le dice al viejo guardia de seguridad, supongo que llamarían al viejo, y le dijo, “¡Que no se mueva de allí hasta que lleguemos!”

El viejo me vino y me dijo, “Tío, mejor que os llevéis a ese tipo de aquí. ¡La poli va a venir a por el!"

Así que voy al camerino y se lo digo a Iggy, y él se larga pitando. Estoy sentado en el camerino con algún grupo, queríamos fumar un poco de hierba y yo pensaba que no iba a pasar nada, de manera que digo, “Saca la hierba”…

Lo siguiente que sé es que la puerta se abre de un golpe y ahí está la policía estatal con las pistolas desenfundadas, y están buscando a Iggy.

Yo no sabía a dónde había ido, así que dije, “Se marchó, señor, y la verdad es que no sé dónde está”, y era cierto.

Y el poli, “¡Estáis todos detenidos hasta que encontremos a ese tipo!” Llegados a ese punto yo les habría dicho dónde estaba Iggy, pero de todos modos le cogieron. Estaba en el maletero de un coche, escondido. Cuando intentó escaparse saliendo del maletero y metiéndose en otro coche, la poli le pilló.

Iggy pasó la noche en una celda. Llamé a sus padres y al día siguiente pagaron la fianza.

O sea, que el pollón de Iggy no siempre ha jugado a su favor.

RAW POWER

Un día, en 1972, recibí una llamada de Iggy, y era el perfecto Iggy, porque dijo, “Hemos probado a cientos de bajistas y baterías y no encontramos a ninguno bueno. ¿Querrías venir vosotros a Londres y tocar en el nuevo disco?”

Lo que primero que pensé fue, “Sí, muchas gracias, gilipollas”.

Estuve cabreado unos cinco segundos, pero, por supuesto, le dije, “Sí, claro tío, sí, iremos a Londres…”

James Williamson y él ya llevaban allí un tiempo, se trataban con T. Rex y se iban de fiesta, pero cuando mi hermano Scotty y yo llegamos, íbamos por la labor. Soy una persona nocturna, y cuando Iggy preguntó, "Bueno, ¿cuándo ensayamos?"

Yo le dije, “Tendríamos que hacerlo como la canción de los Pretty Things, desde la medianoche hasta las seis".

Así que ensayamos desde la medianoche hasta las seis, cada noche. Estábamos muy regimentados; trabajábamos, nos dejábamos el culo practicando. Casi todo fue trabajo, pero de vez en cuando yo me escabullía para ir al Imperial War Museum. También fue a ese restaurante cojonudo, el Bagdad House, en Fulham Road. Conocí a una chica que trabajaba allí que estuvo la noche en que murió Jimi Hendrix. Contaba una historia estupenda de los Stones, acerca de cómo ella cerró la parte de atrás del restaurante para los Stones y los Beatles, y empezó a hacerlo para nosotros, cerrar la parte de atrás. Sólo había cojines y mesas bajas, y yo me sentaba allí y me cocía a base de botellas de vino. Ella siempre decía, “Oh, ¡deja que te traiga otra botella!”

Molaba mucho.

La primera vez que me encontré con David Bowie fue el primer día que llegué a Londres para trabajar en el Raw Power. Bowie estaba borracho, e iba con dos chicas jamaicanas con el mismo corte de pelo en plan loro que Bowie. Bajaron al sótano de la cocina, o a la zona de comedor, bebieron vino y tal, y yo no participé demasiado.

Entonces Bowie se desorientó en la casa. Le mostré la puerta de entrada y él me agarró el culo y me besó.

Yo iba a enfriarle pero entonces pensé, ¿Uh? Vaya, ¡es David Bowie!

Así que no lo hice, pero entonces ya no quiso hablar más con ninguno de nosotros.

Fuimos a ver ensayar a Bowie para su concierto en el Rainbow. Estábamos viendo a esos tíos preparándose para su primer concierto, el primero grande de los Spiders from Mars. Fuimos al concierto y nos dieron asientos en primera fila. Él estaba tocando, el sitio estaba lleno a rebosar, y mi hermano y yo nos decimos, “Ah, ya hemos visto esta mierda, ¡vamos a por una cerveza!”

Fuimos al bar y ahí estaba Lou Reed. Estaba borracho y había tomado pastillas. Nos dio una Mandrax a cada uno. Al día siguiente recibí una llamada para que fuera a las oficinas de Main Man. El manager de Bowie, Tony, me abroncó por levantarme en medio del concierto de Bowie y marcharme. Estaba furioso.

Yo le dije, “¡Jódete, tío! ¡No había ni un asiento por ocupar y yo no quería estar allí!”

Pero cuando fuimos a Londres a trabajar con Bowie, la situación era buena. Todo era de lo mejor. Teníamos una casa de cuatro plantas y un conductor. Main Man, en esos tiempos, era lo máximo.

Debo decir que Bowie ayudó a Iggy en cada paso de su carrera. No sé cuántas putas veces Bowie le consiguió tratos. Si no hubiera sido por Bowie, Iggy estaría muerto. La única razón por la que Iggy sigue haciendo música hoy es Bowie. A ver Bowie, admiraba a Iggy, y en cierto modo, quería ser como él.

Cuando estábamos en Inglaterra, trabajando en el disco, Vietnam seguía en marcha, y yo solía ver las noticias todas las noches y siempre decían, “Buscar y destruir” cuando se referían a alguna misión en Vietnam. A mí me parecía que molaba mucho.

Iggy siempre era rápido para aprovechar las cosas. Dejó la casa y fue al hotel y se volvió con la canción. James Williamson escribió la música e Iggy hizo la letra. James básicamente usó cosas estándar de los Stooges que yo le había enseñado. Yo le di el estilo Stooge. Él tenía un estilo más blues y stoniano, no el estilo Stooges. No es que fuera un mejor guitarrista, pero estaba un poco por encima de mí. Yo le di mi puto estilo y él lo aprovechó, sobre todo en “Search and Destroy”.

ANDY Y NICO

John Cale nos llevó a la Factory a conocer a Andy Warhol cuando estuvimos en Nueva York. Ya le conocíamos de antes, más o menos. Habíamos tocado en un apartamento viejo y hecho polvo cerca del edificio de John Sinclair, al que llamábamos el Castillo. Estaban los MC5, Sam the Sham and the Pharaohs y Bob Seger, y después había una fiesta en el Castillo.

Estábamos yo, Dave Alexander y mi hermano, Scotty, sentados por ahí hablando y entonces vimos a un tío de aspecto extraño con el pelo plateado, gafas de sol y chaqueta de cuero. Simplemente estaba sentado ahí, mirándonos, y llevaba una grabadora y nos estaba grabando. No sabíamos que lo estaba haciendo pero nos levantamos y nos fuimos a otro sitio, y él nos siguió a todas partes. Mi hermano dijo, "Espero no tener que hacerle daño a ese tío".

No sabíamos que era Andy Warhol. Aquella fue la primera vez que le vimos. Nunca hablamos con él, simplemente intentamos evitarle mientras él nos seguía arriba y abajo con una grabadora. Luego alguien nos dijo, “¡Menos mal que no le habéis pegado o algo así, tío, porque ése era Andy Warhol!”

En la Factory todo estaba recubierto de papel de aluminio, es todo lo que recuerdo, y crujía bastante. No nos quedamos mucho rato porque nos estaba poniendo nerviosos. Nosotros éramos unos chavales del medio oeste y aquello era demasiado raro para nosotros.

Una vez estábamos en el Scene, uno de los mejores clubes de Nueva York, y entró Jimi Hendrix. Iggy y yo nos tomamos una cerveza con Jimi, que llevaba las mismas ropas que en la portada de Are You Experienced? Iggy iba muy acelerado, ya sabes, y después de tomarnos la cerveza con Jimi empezó a ir por ahí con Nico.

Estoy sentado a la mesa, riéndome por lo bajo porque ella le estaba conduciendo como si fuera un niño. Nico es muy alta e Iggy es bajito, y van cogidos de la mano, todo muy acaramelado. Ella no dejaba que se le perdiera de vista.

Entonces Iggy viene y me dice, “¡Nico se viene a Ann Arbor!”

Y yo, “Ah, pues muy bien, nos da igual…”

Así que Nico acabó en la casa de los Stooges y viviendo allí unos meses. Al principio apenas la veíamos. Iggy tenía una habitación en el ático y se quedaban allí casi todo el tiempo, a ella sólo la veíamos cuando ensayábamos. Teníamos una regla muy importante, la de que nadie tenía permiso para estar en el cuarto de ensayos, así que al principio le cogimos un poco de manía, pero luego ella hacía unos platos de curry estupendos que nos dejaba sobre la mesa, acompañados de unas botellas de vino caro. Como cuatro o cinco botellas de vino caro de puta madre, de modo que al final claudicamos y la dejamos que estuviera en los ensayos. Fue entonces cuando beber se convirtió en una parte importante de nuestro modo de vida, a causa del vino excelente que nos descubrió Nico. Al final, ella nos empezó a gustar. Creo que era bastante tímida, y todos nos cortábamos bastante de meternos en su mundo.

Iggy nunca me dijo que quisiera a Nico ni nada por el estilo. Pero eso parecía, al menos entonces. Antes encontraba a una chica, duraba un par de meses o así y luego se iba a por otra.

Recuerdo que, después de que Nico se marchara, Iggy bajó las escaleras y dijo, “Me parece que algo no va bien…”

Yo siempre era el tío al que todo el mundo iba a pedir consejo sobre temas de salud, incluso David Bowie y Elton John. Así que Iggy baja y dice, “Algo no va bien, a lo mejor tú puedes decirme lo que es”.

Entonces se saca la polla y se la aprieta y le sale una cosa verde y viscosa.

"Colega, has pillado la gonorrea", le dije.

Nico le dio a Iggy su primera dosis de gonorrea.

En 1975, Legs McNeil fue el cofundador de Punk Magazine, y esta es en parte la razón de que tú sepas qué significa esa palabra. También es el autor de Por favor, mátame, lo que le convierte en algo así como en el Studs Terkel del punk rock. Además de su columna para VICE sigue escribiendo en su blog personal, pleasekillme.com / Síguelo en Twitter - @Legs__McNeil