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Cultura

La estética de la corrupción

Analizamos si las presuntas grandes estrellas de la picaresca encajan con las características estéticas de la idea de lo corrupto.

por Pol Rodellar
12 Febrero 2016, 4:00am

"Nos reconocerás por las complicadas arquitecturas de nuestros peinados, por nuestro andar solemne y estoico y por nuestros rostros quemados por la locura. Somos los corruptos y tú no. Lo único que queremos es que lo sepas". Las primeras páginas introductorias de un ficticio compendio estilístico sobre estética y conducta de la corrupción podrían contener perfectamente estas mismas palabras. Son la evidencia del mal pero también la reivindicación del carpe diem . En sus manos el poder es tal que no quieren ni deben ocultarlo, son el estandarte de lo inmoral. Entre todos ellos existe un modelo, un lugar común en sus decisiones estéticas, como esa inclinación por la pomposidad y los kitsch, por la exuberancia, la exageración, la pantomima, el drama, el exceso mediático y, en algunos casos, la estética burguesa que roza la oferta de supermercado chino. Ellos mismos son un portal hacia otros tiempos, son el pasado encarnado entre chaquetas

Conscientes de su caducidad, surcan los cielos —cual Ícaro blandiendo sus alas— gozando de la libertad que proporciona el poder absoluto, sintiéndose dioses en la tierra pero sabiendo perfectamente que la gloria tiene un precio y que, inevitablemente, el sol terminará quemándolos, encabezando un descenso hacia las grutas más infernales de la mente humana. Para ellos, la tentación del poder es tan enorme que ni la muerte puede hacerlos palidecer. Son un sacrificio andante y, como tal, quieren y necesitan evidenciarlo, no para reírse de nosotros si no para que todos seamos conscientes de la obra de arte efímero en la que se ha convertido su vida. Quieren vestirse con las llamas que terminarán quemándoles.

La idea de este artículo es coger a algunos individuos imputados —o que ya hayan sido condenados— en casos de corrupción y analizar si siguen los patrones básicos de la estética de la corrupción o, en definitiva, cómo expresan su vínculo con la corruptela. Tampoco quiero hacer una biografía del sujeto, para esto ya está la Wikipedia y cientos de profesionales periodistas mucho mejor preparados que yo. Aquí analizamos sus harapos, su estilo y su forma de entender la vida.

Imagen vía

JESÚS GIL

Venga va, empecemos fuerte joder. Este tipo era como la definición de la RAE de "corrupción". No tenía piel, no tenía ojos, no tenía cerebro, solamente tenía corrupción. Su tendencia a que absolutamente todo se la sudara conquistó el corazón de un buen puñado de españoles. La elegancia y el estilo no le importaban en absoluto porque, básicamente, estaba por encima de ellos, de la misma forma que estaba por encima de la ley y por encima de la muerte, pues sigue más vivo que nunca dentro de nuestro inconsciente colectivo. Se ha intentado adaptar su vida a la pantalla en varias ocasiones pero los proyectos siempre han ido cayendo debido a que no existe suficiente película ni suficientes discos duros como para almacenar la historia de este señor. Su máximo éxito fue convertir su dictadura del terror en entretenimiento, cosa que muy pocas mentes son capaces de hacer.

Jesús consigue 10 corruptoestrellas de 10.

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RITA BARBERÁ

Dejad que empiece diciendo que siento mucho que en este listado vayan a aparecer, a partir de ahora, muchos personajes etiquetados como peperos. Sé que puede parecer un poco, digamos, imparcial, pero es que joder, este partido tiene muchas personas imputadas y, ¡qué coño!, son los que mejores pintas tienen.

Rita fue la mujer que apareció dibujada en una paella y con eso ya lo tiene todo ganado. Su paleta cromática tiende hacia el rojo carmesí, una referencia a esa sangre que bombea con fuerza desde su corazón y se extiendo hacia sus extremidades e insufla su cerebro con la auténtica pasión de un caballo desbocado que lo único que quiere es sobrevivir en abundancia sin importar lo que tenga que arrasar a su paso. Y así fue mientras duró su carrera. ¿Qué pasa con su peinado? Su melena salvaje siempre estaba bajo control, ese gesto zafio que nos recordaba a La gran ola de Kanagawa, era, sin duda, una metáfora muy acertada para describir el asedio de Valencia. Las eternas perlas blancas que surcaban su cuello y pechuga eran como las almas puras de todas sus víctimas, es su "collar de orejas de la guerra del Vietnam" particular. Sin duda su imagen genera miedo y tensión, era un ariete humano.

Rita da a luz a 7 corruptoestrellas de 10.

Imagen vía Facebook

ALFONSO RUS Y BEGOÑA RICART (A.K.A LA RUSA)

Menudo par. A estos no los tenía nada controlados. Ha sido con la reciente detención de Rus que esta mujer —Begoña, también conocida como "La Rusa" (por el apellido Rus, supongo)— se ha colado vía corneal dentro de los cerebros de todos los españoles. Sin duda la de ella es una apuesta muy fuerte, algo que se encuentra entre las estrellas del K-Pop y la replicante esa que da saltos en Blade Runner. Representa perfectamente todo lo que envuelve el mundo de lo corrupto: exceso y mal gusto. Aún así, logra mantener esa aura de víctima y sacrificio propia de un payaso triste, al fin y al cabo esta gente ha venido aquí a dar un espectáculo que pagarán con su propia vida. Pese al esplendor de ella, Rus se queda corto, es por eso que la puntuación no logra alcanzar cotas destacables.

Alfonso y Begoña se van con 6 corruptoestrellas de 10.

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FRANCISCO CORREA

El caso Gürtel da para mucho, sinceramente. En el caso de Correa, ese pelo hacia atrás y el hecho de que le gusta que sus colegas le llamen "Don Vito" funcionan como una certera declaración de intenciones. ¿Por qué empeñarse en demostrar que uno es inocente? Además, el nombre de la trama Gürtel está sacada directamente de su apellido, ¿qué más quiere este tipo de gente? Joder, así uno entra incluso orgulloso en la cárcel.

Francisco Correa se merece 6 corruptoestrellas de 10.

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ÁLVARO PÉREZ "EL BIGOTES"

Todo el swag corruptil que pueda existir está comprimido en su apodo; "El Bigotes". Y joder, el doble arco de medio punto que lleva debajo de la nariz le hace justicia. Álvaro es un buen seguidor de la escuela valenciana, esa del esperpento y la locura, esa tendencia que deambula por la realidad y la ficción. No sería extraño que en su casa tuviera elefantes tatuados y grandes columnas en forma de pene. A esto me refiero. En fin, que me aspen si este nombre y esta cara no son un billete directo al infierno.

"El Bigotes" nos ha cautivado con 7 corruptoestrellas de 10.

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LUÍS BÁRCENAS

El gran Luís. En él existe la hipérbole pero también la contención. Lo que ha conseguido es lo que muy pocos —incluso me atrevería a decir que nadie— han logrado; no ser una caricatura de sí mismo ni del concepto de corrupción. Uno puede mirar a los ojos de este hombre y ver el engaño pero también descubrir a un señor digno que podría estar haciendo cola en la charcutería sin llamar la atención. "200 gramos de pavo braseado por favor". "Señor Gonzalo, aquí tiene usted su sobre con 3.000 euros del Partido Popular". "Póngame también unos 150 gramos de chicharrones por favor". Y aquí no pasa nada.

Luís se alza con 11 corruptoestrellas sobre 10.

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JORDI PUJOL

Poco a poco la opinión pública ha ido mutando la imagen que tiene de este hombre de "animal entrañable" a "mente criminal sin escrúpulos". Jordi es como un puñal lleno de enfermedades pero sin hoja ni empuñadura. Las dos caras de una misma moneda, el bien y el mal chocando eternamente dentro del pequeño cuerpo de un catalán.

Jordi obtiene 7 corruptoestrellas de 10.

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RODRIGO RATO

Su truco es ir como de "colega", de parecer un tipo simpático y corriente. No es exuberante ni quiere evidenciar signos de criminalidad. Es un profesional y no quiere ser como esos locos que siguen patrones estéticos clásicos de gánster. Estamos hablando de la mente criminal definitiva, del profesor Moriarty de España, del Keyser Söze de la estepa ibérica.

Rodrigo es coronado con 9 corruptoestrellas sobre 10.

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CARLOS FABRA CARRERAS

Carlos es un habitual de las gafas de sol, evidente símbolo de ofuscación y engaño. Dicen que muy pocas personas han llegado a ver sus ojos a la luz del sol. Como muchos otros, opta por ese peinado clásicos hacia atrás , un estilo recurrente en la geografía criminal española. En este caso se amolda perfectamente a los cánones del género. Su aspecto es demasiado evidente y es como si pretendiera ser más de lo que realmente es, en fin, tiende un poco al teatro impostado. Se ha convertido en una caricatura del corrupto, cosa que afectará gravemente a su puntuación.

Carlos se queda con solo 4 corruptoestrellas sobre 10.

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JULIÁN MUÑOZ E ISABEL PANTOJA

Sandy Olsson y Danny Zuko. Humphrey Bogart y Lauren Bacall. Bob Esponja y Calamardo. Estos seres son la pareja más popular entre los adictos al timo y a la picaresca. Entrañables a la par que detestables, son la descripción perfecta de la España quemada y sucia, del cubata caliente y la camisa abierta. Si lo reducimos todo a una visión maniquea de la realidad, ellos son los responsables que existan cosas como la amistad, el amor y los Cheetos Pandilla Drakis, pues sin su aportación de horror y perdición en el mundo no podrían existir cosas tan bellas. En este sentido, su apuesta formal es perfecta: él, con su pelo aerodinámico, ese bigote que está pero que también no está, las gafas de sol, el pitillo en boca cuando es requerido, el polo con la banderita de España y, quizá lo más importante, esa mirada que entiende perfectamente el abismo. Por otra parte, ella ha sabido adaptarse perfectamente a su nuevo empleo y ya no queda nada de esa tonadillera. Su peculiar voz ya no es su valor añadido, ahora son esas gafas que ocultan eternamente un rostro cansado y arrepentido.

Julián e Isabel han dado a luz a 10 corruptoestrellas sobre 10.

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FÈLIX MILLET

Me encanta cuando la bondad y el trabajo duro catalanes del "si ens aixequem ben d'hora" se resquebraja por culpa del peso infinito y eterno de la maldad humana. Como buen catalán, Millet pretende ocultar todo el horror que se esconde bajo su piel por lo que no juega con la exageración tan típica de la escuela valenciana o marbellense. Es esta actitud disuasoria la que ofende, ese presuponer que una buena conducta va ligada a un buen uniforme. No.

Millet se va con 2 corruptoestrellas sobre 10.

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ROSENDO NASEIRO

Detrás de ese inocente aspecto de conductor del Alsa se esconde un auténtico depredador. El tipo juega a ser esa clase de tipo que se ha visto arrastrado hacia la maldad por culpa de una ristra de sucesos poco afortunados, una espiral de malentendidos; en fin, una víctima del destino, una marioneta de los dioses. Por lo general no convence ni tiene juego mediático.

Rosendo consigue la puntuación más baja del ranking, 0 corruptoestrellas sobre 10.

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IÑAKI URDANGARIN

El seductor del flequillo congelado conservaba hasta ahora una dignidad férrea pese a las imputaciones, era, al fin y al cabo, un caballero de la corruptela estoico y sensato. Aún así, a partir de ese desliz de "el duque empalmado" la coraza se vino abajo. Ahora nadie se cree su papel y muchos le perciben como un aficionado; un simple jugador de balonmano que quería jugar a ser Dios. Esto es una lección importante: la corrupción no se lleva por fuera, se lleva por dentro, no es un traje, es una actitud. Si no corre por tu sangre, si no te quema y te recuerda cada día que estás bailando con el diablo es que no tienes ni puta idea dónde te has metido.

Iñaki obtiene 3 corruptoestrellas sobre 10.

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RUÍZ MATEOS

El papel del bufón siempre ha sido una buena apuesta. Los bromistas, los locos o los descendientes de Malkav todos ellos han mostrado evidentes signos de lucidez enmascarados por capas y capas de incongruencias vesánicas. Son ellos los que, finalmente, comprenden cómo funciona el mundo, logran tejer los hilos de la entropía y danzar confiadamente con el devenir, lo devenido y lo deviniendo. En este caso, el ejemplo más puro de ello era el señor don Ruíz Mateos, capaz de tejer un vínculo entre la pesadilla y el entretenimiento. Su propia vida era su propia obra. Arte puro.

José María Ruiz–Mateos y Jiménez de Tejada sube rápido con 1.000.000 de corruptoestrellas sobre 10.

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MARIO CONDE

Se trata de un tipo duro, elegante y, si se ha tomado un poco de anís, puede llegar a ser incluso divertido. En fin, el clásico representante de eso llamado "la vieja escuela". Es un ejemplar modélico de la estética de la corrupción pues todos los elementos (estéticos y de conducta) se encuentran en perfecta sintonía. Muchos imitan su estilo pero pocos logran los mismos resultados.

Mario consigue 8 corruptoestrellas de 10.

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LUÍS ROLDÁN

Pese a su desaliñado aspecto Luís ha conseguido estar en el cerebro de la mayoría de españoles. Quizá por eso Fernando Sánchez Dragó decidió novelar sus peripecias ilegales, hecho que sin duda es el sueño definitivo —creo yo— de todo artefacto contra la ley. Solo lo consiguen los grandes y por eso mismo, Roldán, es ahora uno de ellos.

Luís contiene 10 corruptoestrellas de 10.

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EMILIO BOTÍN

Terminemos tal cual hemos empezado, a lo grande joder. Esto es el truco de magia perfecto: durante unos minutos la paloma ha desaparecido. ¿Está en la manga del mago? No. ¿Se la esconde dentro del sombrero? No. Nadie puede encontrarla. Pero al final, sorpresa, aparece sana y salva apoyada en el brazo del ilusionista. Todo va bien. Es el truco perfecto.

Emilio no puede valorarse con corruptoestrellas.

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