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Música

Reseñas

Los discos que nos sacaron algunas sonrisas y los que nos hicieron vomitar.

MEJOR ÁLBUM DEL MES:
MY BLOODY VALENTINE

PEOR ÁLBUM DEL MES:
BEACH FOSSILS

LISA GERMANO
No Elephants
Badman

Lisa Germano, la muchacha que combatió a un psicópata con el bat que guardó junto a su cama; la chica que, entusiasmada por el amor, se engalanó con los más coquetos vestidos; la mujer de personalidad pasiva-agresiva que hizo de la felicidad un tema irónico, esa misma chica que realizó tres álbumes excelentes con 4AD y que llegó a la desdicha cuando el cuarto salió francamente mal. Lisa Germano, la mujer de vocales rasposas detrás de No Elephants, su onceavo álbum de estudio, valioso tanto en picardía —odiosa pero necesaria palabra—, como en el agrado especular de tentar el vacío. Germano conoce el tratamiento apropiado para cada idea, y encuentra el acorde preciso y la ambientación adecuada para sugerir que algo en ella es un fruto destinado a no madurar nunca; sin embargo un fruto completo y tan único como la voz que da vitalidad al álbum: variaciones sobre naturaleza muerta, eso.

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LUIS ARCE

IN AND OUT
Daniel Maloso
Cómeme

Los tracks de Maloso se parecen a montones de cosas que escuché cuando era nene, gracias a los discos que me prestaba aquel chaval que era mensajero donde mi mamá era secretaria, y quien iba a pararse afuera de de discos Zorba para recolectar flyers de tintas metálicas y a conectar la fiesta de esa noche… Se parecen y no. Se parecen a mucha de esa música de sintetizadores con bajos intrincados y groovies que hizo que cayera enamorado de mucha música sintética desde muy pequeño y que bailara sin inhibiciones, aunque fuera ahí encerrado en mi recámara… Se parecen y no. Cuando algo suena a la mejor música de baile de hace décadas, pero al mismo tiempo sólo piensas en tus pies moviéndose en el preciso momento en que lo estás escuchando, ya bien entrado el siglo 21, ya sea en tu recámara o en la pista de baile, sabes que alguien lo hizo bien. Maloso en este caso.

JESÚS PACHECO

MY BLOODY VALENTINE
MBV
Independiente

Es imposible permanecer neutral ante My Bloody Valentine. Hasta para quienes empiezan a asomarse a él (que aún los hay, se los juro por ésta), su sonido exige entrega o abandono. Sobre todo, porque la idea es que se le escuche con el volumen alto (muy alto, donde topa). Súmale a eso que grabaron uno de los discos más influyentes para el rock actual y que estos días, 22 años después, estrenan el siguiente. No quedan muchos rincones para mantener la cabeza fría y ni siquiera voy a intentarlo. Para mí ellos son punto menos que la Verga de Dios. mbv es justo lo que debían hacer: al inicio hay canciones que expanden con cuidado el estilo de Loveless; en el cierre, otras que lo reelaboran de manera furiosa. Para cuando termina, te olvidas de que existe el suelo. Nadie se hubiera molestado si este disco nunca hubiera llegado a existir, así que todo lo demás es ganancia. El asunto es que hay mucho más. Hace rato dije LA VERGA DE DIOS, ¿te acuerdas?

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ATAHUALPA ESPINOSA

PARENTHETICAL GIRLS
Pivilege (Abridged)
Marriage/Slender Means Society

Este álbum es una colección de EPs que Parenthetical Girls ha estrenado en el último año y que fueron súper raros y numerados a mano con la sangre de los miembros de la banda. Ya tengo todas las canciones de este álbum en al menos cuatro formatos distintos, pero igual me emociona verlas en este lindo formato. Hay algo sobre el sonido dramático y agraciado de estas canciones que me hace querer caminar por ahí con actitud y, aunque odie admitirlo, quizá escupirle a un par de indigentes con lo que sólo puedo llamar “elegancia”. Incluso me atrevería a decir que Parenthetical Girls es una de mis tres bandas favoritas del momento. Cómpralo y sabrás de lo que hablo.

RYAN GOSLING

JESSIE WARE
If You’re Never Gonna Move
Cherrytree/Interscope

Jessie Ware —cantante y compositora británica—atraviesa el Atlántico con If You’re Never Gonna Move, EP derivado de su álbum debut Devotion. Elegancia, glamour y seducción son elementos clásicos que abarcan en esta entrega. El estilo musical de Ware es un abanico de sonidos. Inclasificable mezcla de house, R&B e incursiones de pop. Ware deslumbra con su sello musical influenciado por destacadas cantantes como Sade, Whitney Houston y Aaliyah. Tema inicial —que le da nombre al disco— bajo la producción de Julio Bashmore, es ejemplo de la mezcla de intimidad, sensibilidad y exquisito timbre de voz de Ware. Su debut consigue consolidarla como una artista con indudable talento. Asimismo cargando la batuta dentro de la escena actual de mujeres en R&B. Más allá de fomentar el resurgimiento del soul, Ware establece nuevas dimensiones y crea un panorama de contrastes: el pasado y futuro. Una habilidad tan orgánica de transferir emociones a través de sus canciones.

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MARTY PRECIADO

BEACH FOSSILS
Clash the truth
Captured tracks

Sí, ya dan menos güevita. Es como que ya no están sentados en círculo sobre el pasto de una pradera, sino que se pusieron de pie y de prontohasta mueven un poco las patas. Aquí va una teoría: hace poco se les fue Cole Smith para formar DIIV, un grupo que se volvió más famoso (y que, pues, está más chido. Ni modo). De pronto, Beach Fossils misteriosamente empezó a sonar como ellos, hasta que les dio culo que la gente empezara a sospechar. Así que le inyectaron tantito de la antigua güeva y así volvimos a donde estábamos. Durante la media hora y cacho de Clash the truth te la vas a pasar medio padre, en un ensueño indie en el que te imaginarías que bailan morras cuidadosamente desaliñadas. Pero cinco minutos después de que termine, se te habrá olvidado y te dejará de importar.

ATAHUALPA ESPINOSA

RITUALS
Team Ghost
wSphere

Nicolas Fromageau quería hacer algo distinto a lo que había hecho con M83, la banda que cofundó. De “Curtains”, uno de los tracks de Rituals, dijo que primero quería que sonara como una típica canción de Joy Division, muy hipnótica, pero luego decidió agregarle disonancia a todo el asunto vía guitarras, como si Thurston Moore estuviera palomeando con Peter Hook. Luego llegó un EP que se pretendía una combinación de las texturas atmosféricas y sintéticas de Tangerine Dream y Brian Eno, pero mezclado con el rock cáustico de Sonic Youth y MBV… Yo sólo sé que en cada play a Rituals voy a pensar: “me habría gustado que sonara más a M83”. Y el remix que Para One y Tacteel hicieron a “Dead Film Star” me hace creer que ellos piensan lo mismo.

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JESÚS PACHECO

BIG DIPPER
Crashes on the Platinum Planet
Midheaven

Estos carnales se unen —junto con Suede, New Order y My Bloody Valentine— a la ola de bandas que la hicieron hace tiempo y regresan después de una larga ausencia con nuevas producciones de estudio. Con la crucial diferencia de que el nuevo material de Big Dipper es una puta mierda. Formados en el ’85 en Boston (cuna de grandes como Dick Dale, los Pixies, Dinosaur Jr. o Galaxie 500) estos güeyes originalmente sonaban bien. Si quieren darse una repasada, su antología Supercluster está bastante suave. No obstante de la calidad de previos esfuerzos, en algún punto de los últimos veintitrés años los huevos de estos músicos fueron reemplazados por gelatina de grosella. No me lo explico, pero logran que rolas con nombres tan chingones como “Princess Warrior” o “Hurricane Bill” suenen a lo que sonaría la mermelada de fresa con malvavisco si ésta fuera un ente vivo y se echara un pedo.

JULIO DERBEZ

ZEMMOA
Puro desamor Vol. 1
Zemmporio Records

Las canciones más chidas en un antro maricón son de despecho y desamor. ¿Por qué? Por eso: nadie va a bailar sin mirada de matador o de ¡mátame ya, papito! una noche de viernes sin esperar lo fundamental como salir enamorado de unas nalgas o con deseo de dárselas al primer postor. Nadie: excepto si vas ya en plan de sodomita arrepentido dispuesto a dejar el vicio hasta que con dos o tres copas te animas a explorar el cuarto oscuro del amor. En su primer disco, Zemmoa nos cuenta esos pasos del affaire gay gracias a letras de historias trans sobre cómo el maquillaje griego sirve para rehacer el cuerpo cuando se tiene alma de mujertz hasta cómo unos tacones sirven de cuchillas para enamorar/atormentar al desgraciado que nos haya dejado embaucados con la caja de condones sin abrir o esperando una respuesta en el chat de Facebook. Zemmoa lo logra con un disco de sonido depurado y elegante pero bailable, tanto que cualquier jota ya casada podría lanzarse a buscar el desprecio de un mayate tan sólo por sentir la aventura de eternamente enamoradiza una vez más. Música para gritar en tacones cuánto despecho hay de ir por la vida con tanta emoción a pesar del pelo en pecho.

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ÓSCAR DAVID LÓPEZ

NICK CAVE & THE BAD SEEDS
Push the Sky Away
Bad Seed Ltd.

Cuando otros músicos escuchan a Nick Cave deben sentirse como esa mujer obesa que arrastra su inmenso culo al parque para empezar correr por primera vez en dos décadas, todo porque le dijo a sus amigas del trabajo que este sería el año cuando finalmente se desharía de toda esa grasa postdivorcio. Pero una vez que llega al parque y se amarra esos tenis nuevecitos que nunca antes han tocado la tierra, un grupo de viejas apretadas (en el buen sentido) de veintitantos pasa volando junto a ella en patines, dejando un remolino detrás que le levanta el fleco de su sudorosa e hinchada frente. Y en ese momento se da cuenta: ¿Para qué intentarlo cuando está destinada al fracaso? Algunas personas siempre serán mejor que tú para todo.

HEY SALLY

TY SEGALL & MIKAL CRONIN
Backwards Shark Attack
In the Red Records

Ty Segall es un güey de 24 años que ha publicado 48 producciones de garage (entre LPs, EPs, 45s y cassettes). A veces es garage rock, otras es garage pop, garage psicodélico, garage metal o garage surf. En general le late echar desmadre, pues. Mikal Cronin toca baladas rasposas y a veces acompaña a Ty cuando sale de gira. Se unieron para sacar este disco y juntos hacen sonidos alborotados y estridentes, felices y un poco playeros. Sus canciones son muy ruidosas, agresivas y al mismo tiempo felices, del mismo modo que un güey en medio de un slam es feliz soltando y recibiendo putazos. Suenan a lo que escucharía un gato mientras está sacado de pedo porque hay mucha gente en el depa de su dueña, echando desmadre, mandándose al culo y poniendo discos de los Beach Boys.

JULIO DERBEZ