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Cultura

La inagotable mina de oro de los archivos sobre ovnis vuelve a internet

Entre 1947 y 1969, las Fuerzas Aéreas de los EUA recabaron información sobre 12.618 avistamientos de ovnis. El llamado Proyecto Libro Azul fue el único programa oficial para tratar de dar una explicación al fenómeno ovni.

por Nick Rose
27 Enero 2015, 9:32am

Ovnis en formación sobrevolando Salem, Massachusetts, en 1952. Foto vía Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos de América en Black Vault

Entre 1947 y 1969, las Fuerzas Aéreas de los EUA recabaron información sobre 12.618 avistamientos de ovnis en todo el país. El llamado Proyecto Libro Azul fue el único programa oficial elaborado por el gobierno estadounidense y el ejército para tratar de dar una explicación al fenómeno ovni.

Por su condición de oficial, siempre ha existido la creencia de que el Libro Azul era un tesoro que compilaba información sobre ovnis recabada por investigadores y oculta a los ojos públicos. Incluso después de que se desclasificaran los documentos, estos seguían atesorados en formato de microfilm en el Archivo nacional de Washington, DC.

Así estuvieron hasta la semana pasada, cuando John Greenewald Jr. subió 130.000 páginas del proyecto a una inmensa base de datos para consulta en línea, que a su vez se aloja en Black Vault, un sitio web que él mismo creó en 1996 a la tierna edad de 15 años con el fin de facilitar el acceso público a los secretos del Gobierno.

Desde entonces, Greenewald ha formulado más de 5.000 peticiones en virtud de la Ley de Libertad de la Información (FOIA, por su acrónimo inglés) y ha compartido más de 1,4 millones de páginas de material desclasificado en su página web con los que arroja luz sobre las supuestas operaciones encubiertas del Gobierno, desde las relacionadas con ovnis hasta los experimentos de control mental realizados por la CIA o los ataques a la embajada de Benghasi en 2012.

Si bien el Gobierno estadounidense asegura haber dejado de investigar el fenómeno ovni –algo que Greenewald pone en duda-, el interés del público por el tema no ha perdido fuelle. Desde que el Libro Azul saliera a la luz, el tráfico en Black Vault se ha disparado de unas 5.000 visitas diarias a la friolera de cientos de miles.

Contacté con Greenewald para averiguar por qué este programa de investigación de la Guerra Fría tiene tanta vigencia en la actualidad.

VICE: ¿Cuándo empezaste a interesarte por los ovnis?

John Greenewald Jr.: Hace más de 18 años, cuando tenía 15. Fue todo fruto de la curiosidad. Me gustaría poder explicarte una historia increíble, como que tuve una experiencia extraña o vi algo, pero no. Simplemente fue por curiosidad. En 1996, después de documentarme un poco sobre los ovnis en internet, empecé a formular peticiones amparadas en la FOIA.

¿Qué era el Proyecto Libro Azul?

El Proyecto Libro Azul era una investigación sobre el fenómeno ovni llevada a cabo por el Gobierno y el Ejército de los EUA. Pretendían dar explicación a todos los avistamientos de objetos voladores y llegaron a reunir documentación de más de 12.600 casos. Concluyeron que no había nada que sustentara el fenómeno ovni y solo 701 de los casos permanecieron "no identificados" simplemente por falta de pruebas concluyentes. Esa es la imagen pública del Proyecto Libro Azul, lo que quieren que te creas.

¿Crees que tenían segundas intenciones?

Si echas un vistazo a los documentos del Libro Azul, la impresión que te llevas es totalmente distinta. Quieren hacernos creer que se trataba de una investigación, pero yo quisiera lanzar al aire la idea de que quizá no fuera una investigación en sí misma, sino más bien una explicación. Su propósito era proporcionar una explicación y plantar al archivo un sello de "CASO CERRADO", para poder decir, "Aquí no hay nada que ver, señores". Pero estudiando los documentos uno llega a la conclusión de que formaban parte de una campaña de relaciones públicas.

¿Por qué crees que el Gobierno y el Ejército de los EUA abordaron los avistamientos de ovnis de este modo?

El Ejército tenía que ofrecer una explicación para apaciguar a la población. Durante los primeros años no se tomó demasiado en serio las investigaciones del Libro Azul. Pero en 1952 se desató el infierno, por decirlo de alguna manera, y empezó a haber avistamientos por todo el país. Muchos de ellos. La gente veía objetos sobrevolando las bases del ejército del aire, el Capitolio y la Casa Blanca. En el momento en que se percibió a los ovnis como una amenaza, la investigación dio un giro y se centró en la búsqueda de explicaciones a estos fenómenos para calmar las aguas del Gobierno.

¿Qué te llevó a publicar estos archivos en internet?

Había unos pocos documentos del Libro Azul en la red, pero no en formato PDF y que se pudieran consultar. Un compañero investigador había compilado 130.000 imágenes en formato JPEG del Libro Azul, pero, ¿qué sentido tenía descargar 130.000 fotos referentes a un texto que no podía consultarse? Yo quería hacer algo que facilitara la consulta de este documento.

¿Cómo lograste que se pudieran buscar esas 130.000 imágenes?

El reto, en primer lugar, consistía en clasificarlas y ordenarlas de alguna forma. Luego teníamos que convertirlas a formato PDF para que pudieran encontrarse con un motor de búsqueda. Lo que hice fue desarrollar varios scripts para convertir todos los archivos a PDF y, una vez hecho eso, tuve que escanear todas y cada una de las palabra en inglés y pasarlas a un ordenador.

El último paso no solo fue la programación de la página web, sino también la creación de una base de datos del motor de búsqueda que recogiera todos los términos de búsqueda que aparecieran y con esa información, crear una base de datos gigantesca. Eso es lo que hace que este proyecto sea tan especial y novedoso.

De los 12.618 casos que has publicado en internet, ¿cuáles son los más interesantes?

Lo que me desconcierta del Libro Azul es que, a menudo, los testigos de los avistamientos eran militares. El documento recoge cientos y cientos de avistamientos en instalaciones militares y nucleares. Yo creo que esos son los más interesantes, porque esos tipos han sido formados para tener un mayor conocimiento de los objetos que surcan el cielo. Así que, cuando uno de ellos alza la vista y ve un objeto que no puede reconocer y que el Libro Azul tampoco puede explicar, significa que el asunto es serio.

En 1966, unos agentes de la policía notificaron que habían pasado una hora y media persiguiendo un ovni que volaba a toda velocidad. Foto vía Fuerzas Aéreas de los EUA, en Black Vault

¿Crees que el hecho de gestionar Black Vault te ha vuelto más escéptico respecto a las explicaciones oficiales de los sucesos actuales?

Soy muy escéptico por naturaleza. Me cuesta tragarme una teoría de la conspiración, pero también me resulta difícil creerme la versión oficial. Por eso investigo sobre cosas de ovnis, Bengasi o el 11S y busco documentos y casos específicos. Aunque me tomo esos temas muy en serio, otra cosa es que después la documentación los respalden.

Respecto a los ataques de Bengasi, en mi opinión se trata de una de las mayores conspiraciones gubernamentales que se han visto en décadas, y creo que la documentación de la que disponemos lo demuestra, los registros públicos lo demuestran, y creo que los políticos lo saben y lo dicen. Luego está el Proyecto Libro Azul. Son una época y un tema completamente distintos, pero sirven para ilustrar que dicen una cosa en rueda de prensa mientras que la documentación muestra algo totalmente diferente.

En el siglo XXI, la llegada de Twitter y las redes sociales ha revolucionado las tapaderas del Gobierno. Basta con difundir información falsa y se extenderá como la pólvora y antes de que acabe el día habrá cinco versiones distintas de la misma historia. Esa es, básicamente, la forma de encubrir hechos en el siglo XXI. Cuando haces circular informaciones distintas, al final la gente no sabe qué pensar y pasa página.

Solemos pensar que la en "era de la información" no existen los filtros y hay más democracia. En cambio, ¿tú dices que permite a los poderosos confundir aún más a las masas?

Así es. La era de la información es increíble e internet es una herramienta muy poderosa, pero precisamente por eso, hoy más que nunca debemos cuestionárnoslo todo. En la actualidad, los medios solo buscan sacar historias virales y ahí es donde creo que entran las campañas de desinformación, porque cuando un suceso se convierte en viral, sea o no verídico, queda grabado en las mentes de las personas.

Así que ahora pueden arrellanarse tranquilamente en sus asientos y encubrir cualquier cosa mientras contemplan cómo se difunden falsas historias. Es lo mismo que se hizo con el Proyecto Libro Azul y que puede atribuirse a cualquier secreto oficial. A partir de ahí puedes ir destapando las verdades.

Entonces, ¿qué crees que está intentando encubrir el Gobierno con los casos de avistamientos de ovnis?

No estoy seguro de qué pretende encubrir el Gobierno, pero sería muy sencillo demostrar que este fenómeno es real, que todo el material posterior al Libro Azul sigue, en su mayoría, clasificado y que el Gobierno de los EUA y el Ejército dicen una cosa pero los documentos dicen otra. En definitiva, que es una tapadera demostrable. ¿Pero para cubrir la existencia de extraterrestres? Pues tu respuesta es tan válida como la mía.

¿Qué crees que son los ovnis?

Soy una persona muy práctica. Todavía no me creo las historias de seres de otras dimensiones, sino que creo más bien que son naves de metal (u otro material) tangibles. Tampoco me convence la teoría de que se trata de extraterrestres sobrevolando nuestros cielos. Me da la impresión de que ahí fuera hay vida muy inteligente. EL sentido común, la ciencia, la lógica, incluso las matemáticas nos dicen que la hay. ¿Significa eso que esas civilizaciones inteligentes han desarrollado la capacidad de realizar vuelos interestelares? No estoy seguro. Mi pregunta es: si son capaces de hacer vuelos interestelares, ¿por qué iban a molestarse en venir aquí?

Todo es posible al hablar de este tema. He producido un par de documentales para History Channel y lo que me sorprende cuando hablo con los expertos, pese a que no lo mencionan mucho en televisión, es que muchos de ellos creen que si logramos establecer un contacto, será con un robot, un ente mecánico con inteligencia artificial. Para mí ese es uno de los aspectos más fascinantes de todo esto.

Interesante. Esta idea se asemeja mucho a lo que Stanley Kubrick decía en 2001: Una odisea del espacio. No importa si es una inteligencia alienígena, divina o informática, porque en esencia somos hormigas desde el punto de vista cósmico.

Exactamente. La brecha intelectual entre la raza humana y las hormigas es menor que la que existe entre los primeros y cualquier especie inteligente que pudiera venir de un lugar a millones de años luz de aquí para visitarnos. Es un tema muy importante que debemos asimilar. Si estableciéramos contacto, mucha gente reaccionaría de formas que no creo que pudiéramos entender, y eso es una gran incógnita.