FYI.

This story is over 5 years old.

Cultură

Entrevistamos a Raymond Pettibon

Entrevistamos al mejor ilustrador punk de todos los tiempos.
1.12.10

He aprendido tanto sobre el dibujo observando los trabajos de Raymond Pettibon que he asimilado completamente su influencia. Puedo pasar varios meses trabajando en algo creyendo que he alcanzado un nuevo nivel de creatividad. Entonces tomo distancia, me fijo mejor y me doy cuenta de que la mayor parte de lo que he hecho es, en el fondo, una copia de su arte.

Como la mayoría de la gente, descubrí los dibujos de Pettibon cuando empecé a escuchar punk. Me di cuenta de que había dibujado las portadas de muchos de mis discos favoritos, Black Flag entre los primeros y más destacados, y muchos lucían también fantásticos en camisetas. Sus flyers de conciertos aparecían en todo tipo de libro y revista que me gustara (uno de sus trabajos más recientes ha sido la portada del disco de debut de OFF!, un supergrupo liderado por Keith Morris de Black Flag y Circle Jerks, que está en Vice Records). Si estás metido en este rollo, es prácticamente imposible evitar a Pettibon.

Publicidad

Al principio creía que su trabajo era basto, y sus líneas algo chapuceras. Como me ha pasado con muchas obras de arte magníficas, tuve que madurar para poder apreciarlo. Finalmente empecé a ver sus líneas como hermosos trazos que llevaban el potencial de la tinta negra a lugares impactantes. Me di cuenta de que eran salvajes y libres como ponis en el campo haciendo lo que les diera la real gana.

Conocí a Pettibon a través del grupo Cerebral Ballzy. Una noche estaba él de fiesta con ellos y vio una camiseta que yo había diseñado para el grupo. Según Honor, el cantante, Pettibon exigió que le regalaran una. Casi me muero de pura felicidad cuando Honor me lo dijo. Semanas más tarde coincidí por casualidad con Pettibon y su novia, la videoartista Aïda Ruilova, en un concierto de los Ballzy. Raymond era reservado pero amistoso, y su novia una dama entusiasta que parecía admirar a Pettibon tanto como yo. Después de hablar un rato, le pregunté si podría entrevistarle durante un viaje a Los Ángeles que tenía planeado. Aceptó, y un par de meses más tarde estaba yo en un coche, esperando ansiosamente el momento de visitar su espacio de trabajo.

El estudio de Raymond está oculto en un edificio que antes fuera una tienda de muebles. En el exterior todavía cuelga el cartel del antiguo negocio y un mural horrible, y el escaparate ha sido cubierto con láminas grandes de papel. Dentro, Raymond ha dedicado una pared entera a sus obras todavía inacabadas para así poder trabajar en más de una a la vez. Hacia el fondo hay estanterías donde guarda su gigantesca colección de papeles; encima de ellas, una escalera que conduce a un pequeño apartamento. Hablamos durante dos horas. Raymond parecía distraído, pero aún así fue guay pasar un rato con él. Me invitó a la inaguración de una exposición y luego comimos en In-N-Out. Mientras comíamos no dejó de mirar libros, imagino que buscando referencias e inspiración. Yo hice un dibujo de su novia. De ahí fuimos a la fiesta de cumpleaños de Mike Watt en un bar country en Long Beach. Fue una de las mejores noches de mi vida.

Raymond acumula pilas de dibujos en su estudio. Sacó éste para hablar de algo pero se distrajo.

Vice: Había preparado unas preguntas, pero se me han ido de la cabeza. ¿Qué tal si empiezo preguntándote sobre lo que hay en tu estudio?

Publicidad

Raymond Pettibon:

Ah, claro.

¿Qué me puedes decir sobre este dibujo de un tipo haciendo surf sobre unas olas gigantes? ¿Por qué decidiste hacer esto?

Crecí cerca de la playa. A veces la violencia en la costa puede ser peor que la violencia callejera. Los surfistas locales son despreciados y odiados por la mayoría de surfistas del resto del mundo. Hay días buenos, pero si no hay olas, te toca quedarte sentado en la arena rezando por poder hacer surf todo el año. Después vas y te aprovechas de las olas de los demás.

Me gustan las líneas de color concéntricas. A mí me han acusado de copiarte a destajo ese tipo de textura.

En realidad no hay nada original. El estilo original o la huella personal de alguien se plasma cuando traza la primera línea de su obra, eso es todo.

Dependiendo de cómo Raymond decida completarlo, esto puede que sea un funeral skinhead o no.

¿Qué puedes decirme de ese dibujo con unos skinheads?

No hay mucho que decir sobre él. Por lo menos no hasta que sepa hacia dónde va y qué significa.

¿De momento es sólo un montón de tíos llevando un cuerpo?

Sí. Podría estar herido o incluso muerto.

¿Este tipo de cosas salen de tu cabeza o están basadas en referencias fotográficas?

Este dibujo en concreto está inspirado en una foto.

¿Así que los personajes van tomando forma poco a poco a medida que vas trabajando en ellos?

Así es. Te puede venir la inspiración en el momento más inesperado. Por eso los tengo colgados. Es una parte del proceso de edición.

Un buen ejemplo de cómo Raymond yuxtapone ligeros trazos de tinta con grandes campos de negros.

Éste es interesante, con esos toques suaves de pincel y una forma que parece una gran sombra. ¿De qué trata?

Publicidad

Está basado en un folleto de odontología o algo relacionado con amigdalitis. Lo junté todo y salió así. Muchos de mis dibujos se basan en la técnica de la prueba y error. Tengo un montón a medio hacer, he de trabajar más en ellos. Este, por ejemplo, no está terminado. Uno de los artistas a los que admiro, una gran influencia, es Milton Caniff. Él hizo

Terry y los Piratas

y

Steve Canyon

. Era un maestro de un estilo de trazo muy grueso.

Esta pregunta es un poco cursi, pero ahí va. ¿Qué es lo que más te gusta dibujar?

Olas. Para mí es innato. Crecí con vistas del océano; en realidad no muy cerca de la orilla sino más bien de las fotos de las revistas de surf. Es un conjunto de imágenes que, para mucha gente de por aquí, es pornografía. Aunque hace años que no dibujo olas, hay gente que quiere verlas. Me gustan, pero últimamente no me entusiasma demasiado dibujarlas. Cada vez que las dibujo no sé cómo van a quedar, para mí es como un reto, una dura prueba.

¿Has visto Secret Identity, la colección de ilustraciones en blanco y negro que Joe Shuster hizo para unos libretos porno después de que lo despidieran de Superman y se alejara de DC Comics? Muchos de tus dibujos me recuerdan a su utilización de la tinta negra.

No.

Todos los personajes se parecen a Superman y Lois Lane y Jimmy Olsen y Perry White, pero se humillan sexualmente entre ellos. Hay máquinas azota-nalgas, hombres con capuchas, gente atada y muchos látigos. Es muy raro y da miedo.

Publicidad

Vaya. Suena parecido a las biblias de Tijuana. No puede condenarse a Shuster por hacer eso; tanto él como Jerry Siegel sufrieron los abusos y explotación de la industria del cómic, y sólo eran unos chavales entonces. Tener que pasar por eso después de crear algo como Superman, un personaje con tanta repercusión, tan influyente y poderoso en términos culturales… detrás de eso hay más que un simple trabajador descontento. Estoy seguro de que era parte de la frustración de Shuster y todo ese material sexual probablemente se acercase más a la personalidad real de Superman.

¿Recuerdas la primera vez que leíste un cómic?

Mi padre tenía un montón de cómics de terror de antes del Código Hays, y los sacaba una o dos veces al año. Cada vez que lo hacía molaba mucho.

¿La mayoría eran títulos de EC?

No eran EC pero sí del estilo. Horror, crimen, un montón de ellos. No leía otros cómics aparte de esos. Creo que compré o leí otros alguna que otra vez, pero de niño no leí muchos comics ni formé parte de la escena fandom. Por supuesto, mi arte está muy influenciado por los cómics. Me gustan muchos de sus dibujantes y escritores y demás, pero digamos que es un lenguaje universal. Se presta a la reproducción y a los aspectos prácticos de hacer arte, y también de la narrativa y de la escritura. Son una buena fuente de la que tomar referencias cuando estás aprendiendo a dibujar, especialmente si no tienes una educación formal en arte. Pero mi arte, como el de cualquiera, proviene también de otras cosas.

Un dibujo que estaba en el suelo, cerca de unas pilas de cómics.

¿Cuándo empezaste a tomarte en serio lo de dibujar con regularidad?

Publicidad

Digamos que a los 12 años. Dibujaba un poquito. Se convirtió rápidamente en parte de mi vida, algo que hacía cada día. Al principio hacía dibujos políticos.

¿Tu padre te enseñó a dibujar? Sé que era pintor.

Qué va. Era escritor y profesor de inglés, aunque algunos de sus cuadros son muy buenos, creo yo. En mi caso hay influencias de las que ni yo mismo soy consciente.

Háblame de tu madre. ¿Te apoyaba?

No hubo ningún tipo de mentor directo en cuanto a mi aprendizaje se refiere. Ni siquiera sé si es algo que merezca la pena porque, ¿qué pueden hacer los padres realmente? Es fácil enseñarle a un niño cómo ir en bici, pero dibujar o hacer arte visual es un desastre total hasta que ciertos chavales entienden su forma innata de crear figuras. Si un padre se entromete, resulta frustrante para ambas partes. Nunca me he sentado con los chavales con los que he trabajado y les he sugerido que hicieran esto o lo otro. Simplemente les doy un tema para que lo trabajen.

¿Te inspiraron de niño algunas referencias visuales en concreto?

No sé si hubo alguno. No recuerdo ningún momento crucial en mi infancia en el que se me cayera la venda de los ojos y empezara a ver el mundo o a imaginar las cosas de un nuevo modo que pudiera aprovechar en el terreno del arte. Me interesaban más las letras y la literatura, y aún me interesan muchísimo.

¿Cuándo te cambiaste el nombre de Ginn a Pettibon?

Mi padre ponía nombres absurdos a todo el mundo, así que la gente siempre me llamó Pettibon. Mi hermano era Tiger—ya sabes, ese tipo de nombres. Me puso el mote de Pettibon por el jugador de fútbol John Petitbon.

Esta especie de tremebundo monstruo-demonio es un ejemplo perfecto del empleo de Raymond de la tinta negra y el sombreado con rayas.

¿Cuándo empezaste a hacer música?

Publicidad

Nunca he empezado. Y tampoco lo haría ahora.

¿Pero tú no estabas en un grupo con tu hermano Greg antes de que empezara Black Flag?

Imagino que alguien, en algún sitio, dijo eso alguna vez. Y como cualquier cosa que alguien dice sobre otra persona, se va a repetir una infinidad de veces y se va a extender eternamente por todos los rincones del mundo. Aprendí las partes de bajo de las primeras canciones, eso es todo. No tenía el interés, ni el tiempo, ni la aptitud, ni el talento para hacer música. Y entiendo que hacer música es sólo una pequeña parte de lo que se supone que es ser una estrella del rock…. Supongo que tenía el suficiente respeto por la música y probablemente también por los fans y preferí dejarlo en manos de los músicos de verdad. A lo largo de los años he estado en grupos o he tenido proyectos musicales, y a veces canto algo. El mío es el desafortunado caso de alguien que tiene una hermosa voz de tenor pero sin que hayan por ahí muchas orquestas o coristas espontáneos. Puedes encontrar a un guitarra, un batería, o un bajista con el que tocar en cualquier sitio, así que es difícil que alguien conozca mi talento a la hora de cantar a través de mi trabajo musical o mis directos. También he hecho algunas grabaciones, pero eso son cosas que me han insistido para que hiciera. Hoy en día será muy poca la gente que nunca haya grabado nada o editado su propio single o cassette. Actualmente no hay excusa que valga para no tener tu propio CD, ¿no?

Publicidad

Cuando Black Flag se formaron, ¿hacías tú ya esos dibujos provocadores y polémicos? Por ejemplo, el del demonio gigante tirando a un polícia.

Ese dibujo trata sobre crecer en el jodido LA. NWA y Black Flag eran muy parecidos en su mensaje y su estética realista. Black Flag se formaron en un periodo en el que en LA se disparaba a personas negras desarmadas. Había uno o dos tiroteos cada semana, sin importar que fueran personas jóvenes o mayores. Lo que nosotros hacíamos era describir la realidad sin editorializarla. El común denominador entonces tendía a ser el de poner buena cara a la situación, si era posible, y eso es totalmente posible cuando cuentas con la cooperación del

LA Times

y otros periódicos. Su lógica se basaba en que si fumabas polvo de ángel, entonces tenías superpoderes y eras un auténtico peligro. Yo no creaba caricaturas o dibujos exagerados. Estaba describiendo cómo la policía podía decir que un tío, tras haber fumado PCP, se convertía en una fuerza de la naturaleza capaz de levantar un coche de policía. Mis disculpas por hacer de nuevo referencia a Superman, pero así era en este caso. Los policías solían detener a la gente haciéndoles una llave en el cuello, casi estrangulando, y la raza influía mucho a la hora de que te detuvieran. Era imposible que los polis estuvieran haciendo frente a una amenaza inminente si eran capaces de acercarse lo suficiente como para agarrar al presunto criminal por el cuello… Todo y así, lo cierto es que hubieron muertes, y el jefe de policía dijo, “Bueno, quizá sea porque la anatomía de los negros es diferente a la anatomía de la gente ‘normal’”. Sé que no tengo suficiente confianza en la realidad como para tener una absoluta seguridad en algo. Esa es mi epistemología, pero ¿es correcto que un periódico me diga que alguien es capaz de levantar un coche de policía y lanzarlo calle abajo? ¿O que estrangular a una persona es como darle un abrazo a alguien en un aeropuerto, despidiendo a tu mujer, a tu madre o quien sea? ¿Sale eso en la sección de noticias del

Publicidad

New York Times

?

Todo vale para ser publicado.

Es repugnante y retórico. Convierten a las personas en caricaturas estrafalarias, fantasías al margen del mundo de la física que sirven como justificaciones para ir a la guerra. Manipulan las cosas y lo celebran, preparando el terreno para todo tipo de acciones violentas. El suyo no es el tipo de trabajo sucio que haría un soldado raso, porque lo hacen a distancia. Mi manera de defenderme es el medio en el que trabajo, el cual incluye comics y dibujos. Ya sean enmarcados y colgados en un museo o galería o clavados con una chincheta en un poste telefónico o pegados con celo en la habitación de un chaval de 15 años que ni siquiera se ha hecho su primer tatuaje de Black Flag. Puedes quitar esto de la entrevista si quieres.

No, me parece ilustrativo de tu forma de pensar. Ahora me gustaría saber cómo llegaste a hacer tantos dibujos para Black Flag.

Mi hermano estaba en el grupo y dirigía la discográfica. Los diseños para los 7” o los flyers se hacían a última hora, y yo era el encargado. Dibujaba, eso es todo.

Sandy Koufax es uno de los jugadores de béisbol favoritos de Raymond. Esta es una ilustración suya casi a tamaño natural.

¿Y qué hay del logo? Es omnipresente, como el de McDonalds. ¿Cómo se te ocurrió?

Si a cien ilustradores les encargas que hagan un logo para un grupo que se llama Black Flag, dentro del mismo contexto, tal y como les conocemos, la mitad de ellos habría hecho más o menos el mismo logo, y posiblemente mejor. No tengo la técnica de un artista comercial. Ni siquiera calculé el tamaño de las barras. La mayoría de banderas, si están ilustradas, forman líneas onduladas.

Publicidad

La tuya es rígida e imponente.

Y sugiere movimiento y poder, como pistones, por ejemplo. El nombre también se me ocurrió a mí. Mis ideas políticas tiran a la izquierda y no soy colorista, o al menos no lo era. Yo hubiera considerado Red Flag, por razones estéticas y también por lo que representa. También me gustaría dejar claro que Black Flag no hace referencia al insecticida.

¿Hay alguna referencia a reverenciar el mal o algo así? No digo que te guste esa idea pero, ¿quizá es una alusión a la rareza que supone prometer lealtad a una bandera?

No. La bandera negra es un símbolo del anarquismo, y por sí misma le infunde ideas de miedo, violencia, caos y repulsa a Don Buen Ciudadano y a Doña Señora Normal. Y este es un ejemplo de cuando se culpa a la caricatura para evitar la realidad. El anarquismo va de tirar bombas, que no es algo que yo desee. No quiero reconstruir un mundo nuevo a partir de los escombros del viejo. Mis ideas políticas provienen de la economía de mercado libre de UCLA. Paz y no violencia. No soy de derechas ni fundamentalista del libre mercado. Tampoco un libertario. Estoy a favor de la coexistencia pacífica y no intervenir en los asuntos de los demás, de tener el suficiente respeto para dejarles crecer por ellos mismos. Soy realista. Es como con los perros. Si les das una correa más larga su comportamiento se ajustará a ella, y la sociedad civil puede hacer más cosas cuando los ciudadanos se valen por ellos mismos y nadie interviene.

¿Así que estás diciendo que la naturaleza humana no es inherentemente malvada y violenta?

No es un mundo perfecto. Nunca lo va a ser, y tampoco yo soy perfecto. Si supiera con certeza que podría construir una sociedad utópica probablemente empezaría por aquí [

Publicidad

señala a sus dibujos

]. Por ahora probablemente no haya hecho nada que se acerque al éxito, ni siquiera algo que se le parezca. En Black Flag eran sus bailes y su look, el volumen y las voces primitivas y la dureza de su música. No era un infierno de violencia. Eso vino después, pero por parte de la prensa y el shock que produjo en la sensibilidad de los papás y las mamás que sus hijos llegaran a casa con el pelo rosa o lo que fuera. Esas cosas son muy importantes para los chavales. A menudo juegan a ser rebeldes en contra de la autoridad o de sus padres o de sus profesores. Si lo ignoras o lo observas a distancia, desde una benigna indiferencia, encontrarán otra manera de manifestarse. Se convirtió en algo violento porque la policía estaba siendo extremadamente violenta. Ahí es donde empieza y termina todo. Si utilizas a un grupo de gente como cabezas de turco, entonces va a haber algún tipo de reacción. Era un terreno de juego tan desigual que la única reacción que podías tener era intentar defenderte de los golpes. Para mí, estar en una situación en la que tener que enviar estas señales… No estoy totalmente en contra de la violencia. Creo que la gente debería tener la posibilidad de defenderse, pero aún así uno debería pensárselo mucho antes de tomar represalias físicas. Normalmente la no violencia es la mejor opción. No hay que darle a la prensa lo que quiere. Normalmente son ellos los agitadores, y los soldados y los cerdos pasarán la fregona tras el desastre. Es lo que pasa cuando la polla no se pone dura.

Publicidad

¿Impotencia?

Cuando los símbolos carecen de un poder real y son simbólicos y juegan con la rebeldía o lo que sea, son simplemente logos vacíos. Y aunque un símbolo tenga poder real, sigue siendo una simple insignia de revuelta juvenil en contra de las sudaderas de béisbol o las camisas

con botones en el cuello o los trajes grises o los zapatos o los pantalones de campana o lo que sea. Por cierto, nunca había pensado en esto de esta manera, pero es bastante guay ser algo así como el Gucci de mi terreno. Me refiero a la manera en que Gucci y todas esas marcas pueden ser copiadas y reproducidas de forma barata, al igual que mis flyers y mis comics. No obtengo royalties de eso. Nunca he obtenido un céntimo de SST, y tampoco de los tatuajes. Es en los tatuajes donde la marca se convierte en algo importante, porque es algo que se queda en la piel para toda la vida. Y si alguien quiere borrárselo, el hijo de puta tiene que pasar más dolor para quitárselo que para hacérselo.

¿Tú tienes algún tatuaje?

Tengo una esvástica gigante en mi espalda. Verás, tuve que cumplir tres años en la prisión de Pelican Bay. Mi compañero de celda hacía tatuajes, así que le enseñé una foto de mi novia, pensé que me la haría en plan angelical, a lo virgen María con las piernas abiertas, pero tienes suerte si consigues una aguja de contrabando o hecha allí, y él hizo lo que quiso.

¿Por qué estuviste en Pelican Bay?

Violación de copyright. Cuando finalmente vi el tatuaje, reflejado en el visor de uno de los celadores, me cabreé mucho con mi compañero de celda. Pero ahora casi me alegro de que me hiciera la esvástica, es tan repugnante como cualquier cosa que tenga que ver con Hitler o el nazismo. Lo cierto es que estoy en el negocio de hacer símbolos y representaciones de cosas sobre un papel. Las ideas, dibujos e ilustraciones pueden acarrear consecuencias. Por mucho que odie el tatuaje y por mucho que lo odiara mi novia de entonces, ella resultó ser Hitler reencarnado. Así que, al menos, me sentí aliviado sabiendo que no me tatué su imagen.

Llegado un momento, Raymond se puso simplemente a revolver entre viejos dibujos suyos y de sus parientes. Todos eran fantásticos.