Música Corriente: Una apuesta por el ruido local

Este sello con base en Medellín, es una bocanada de aire fresco para la escena y los adeptos a los formatos físicos.
1.9.16

*Esta reseña se publicó en 'El número de las fronteras', la edición de agosto de la revista VICE.

En una época en la que los servicios de streaming se han convertido en el principal canal de distribución musical, sellos discográficos como Música Corriente son una bocanada de aire fresco para los que todavía creen en los formatos físicos ––en el concepto de álbum–– y están interesados en escuchar las propuestas independientes paridas en estas tierras.

Su base de operaciones se encuentra en La Pascasia, una casa cultural ubicada en Medellín, donde, aparte de ofrecer los discos que editan, abren la puerta a sus artistas para que organicen sus eventos y no tengan que asumir el alquiler de un lugar. Todo un espíritu de autogestión que, sin aferrarse a las intenciones comerciales y sin ningún afán de llenarse los bolsillos, está basado en la idea de que para grabar un álbum lo importante es tener la música lista y no el dinero en mano.

Cada disco que graban es una apuesta por los artistas y una aventura para lograrlo. Como no están afiliados a ningún circuito musical, reciben músicos con propuestas muy diversas. Ya cuentan con un catálogo de más de diez proyectos entre los que se encuentran bandas de corte experimental, como el trío electrónico Mr.Bleat; roqueros con trayectoria, como Parlantes, o propuestas que exploran nuevos caminos con la música colombiana, como Metropolizón, Gordos Project y Billy Taller 7. Ahora mismo están trabajando en Discos Inauditos, un proyecto donde juntan a una de sus bandas con un artista plástico y un escritor para editar un producto en formato LP, logrando con finura que esas tres disciplinas enriquezcan la variedad de conceptos y propuestas artísticas al interior del sello.