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Sexo

La guía definitiva sobre las tetas grandes

Por el bien de las mujeres de todo el mundo, voy a hablar sobre las tetas grandes.

por Lisa Ludwig
21 Agosto 2015, 4:00am

*La mujer retratada no es la autora. Imagen vía Cliff | Flickr | CC BY 2.0.

Hace poco estaba con un colega (a quien no voy a nombrar aquí) en Biergarten. Le dio una enorme calada a su cigarrillo, se quedó pensativo, mirando al vacío, y por fin dijo, "A veces me gustaría ser una mujer hermosa. Se lo pasan muy bien". En un momento donde fue muy evidente que lo que quería era un cumplido, respondí "Yo también". Su respuesta: "Al menos tienes las tetas grandes". Después seguimos tomándonos nuestra cerveza y ninguno de los dos volvió a mencionar el tema.

No fue la primera vez que me di cuenta de que los hombres no tienen idea de lo que significa andar por ahí con varios kilos extra de grasa con connotaciones sexuales en el pecho. Así que, con el fin de informar, y por el bien de las mujeres de todo el mundo, os voy a hablar sobre las tetas grandes. Pero cuidado porque va a ser muy íntimo.

Toda la ropa que llevas te hace parecer una muñeca sexual

Ok, tal vez sea una generalización, pero el hecho es que es imposible no ver tetas. En especial cuando son (o siguen) firmes y atractivas. Y esto significa que, si llevas una talla D o más grande, tienes que ser muy cuidadosa con lo que usas si no quieres ir muy "provocativa". ¿Qué tal un vestidito de verano con un lindo estampado de florecitas? Obsceno. ¿O un top sin tirantes? Solo si planeas quedarte con los brazos inmóviles hasta que llegues a casa y te lo quites. En cuanto te pruebes algo con escote, es muy probable que parezca "exagerado". Hace poco me entró la idea de que tenía que vestirme más profesional, así que empecé a ponerme blusas y a usar mis gafas. Pero después de que tres personas me preguntaron por qué me había vestido como "bibliotecaria cachonda", decidí no volverme a vestir así nunca más.

La única forma de vestirse sin parecer demasiado sexual es con camisetas grandes, sudaderas o camisas de hombres. Sólo así vas a poder estar segura de que nadie te va a silbar porque parece que te rendiste a la mitad de un tratamiento de hormonas. Y ya que tocamos este punto, me gustaría preguntarle a todas las cadenas de moda por qué de pronto empezaron a vender ropa con cuello alto y de corte ancho. Solo venden cosas que hacen que las mujeres con senos grandes parezcan pirámides con sobrepeso. Como si ir de compras no fuera ya bastante difícil.

Y si tratas de ir sexy a propósito, la industria de la ropa interior te va a arruinar los planes. A partir de cierto tamaño de copa, solo encuentras sujetadores feos. ¿Alguna vez has visto a una mujer con ojos inexpresivos y una sonrisa de loca en el centro comercial y has pensado que llevaba una bomba lista para explotar? Pues seguro que solo trataba de comprar ropa interior con la que no parecer una vendedora de la teletienda.

*Sigue sin ser la autora. Foto: PROJECT_MANAGER | Flickr | CC BY-SA 2.0.

Envidia de tetas (como envidia de pene pero diferente)

"Siempre quieres lo que no tienes", es lo que te dicen los peluqueros que te cobran 100 euros mientras te joden el pelo. Esto también aplica para las tetas. No quiero entrar en detalles pero hace unos años, en una fiesta, terminé con un grupo de chicas sentadas en circulo bebiendo mucho, mucho vodka. Todas enseñaron su delantera al grupo, una tras otra. Después de cada revelación, todas aplaudían con respeto y se tomaban otro chupito. Como si no hubieran visto nada.

No recuerdo cómo llegué a ese punto pero el falso entusiasmo en el "¡Qué buenas tetas, Anastasia*!" (*nombre cambiado por la autora, aunque la autora no recuerda cual era el nombre real de la chica, entonces tal vez sí que se llama así) demostró muy rápido que todas las mujeres, aunque no estén de acuerdo, sienten cierta competitividad con respecto a sus pechos. Y mientras que a las chicas con "tetas pequeñas" les gustaría tener una o dos tallas más de copa, las chicas como yo vemos con envidia a nuestras amigas que pueden bailar toda la noche sin miedo a que se salga algo de su top y que además puedan decir con orgullo que no han usado sujetador en años. Porque no lo necesitan.

Los deportes son un infierno

Lo que muchos no saben es que, si tienes tetas grandes, no puedes mover mucho tu cuerpo. Cada vez que tienes que correr para pillar el tren, te preguntas si el sujetador que traes puesto hoy es lo suficientemente fuerte o si vas a tener que sostener tus ondulantes tetas mientras corres. Suena estúpido, pero es la pura verdad. Al final, te preguntas: ¿Cuántos sujetadores deportivos tengo que usar uno sobre el otro para no sentir que uno de mis pechos me va a noquear al rebotar cada que me muevo?

Los deportes que requieren movimientos excesivos hacia arriba y hacia abajo son los peores. Esto incluye todos los deportes donde se necesita correr y también las actividades ecuestres (¿Hacer parkour con un sujetador deportivo de 10 euros? No tiene precio). Hacer ejercicio ya es bastante difícil (dependiendo de tu condición física y el tamaño del público) como para que, aparte de todo, seas la chica a la que se le salió una teta.

Un consejo para todas las mujeres que están leyendo este texto: utilizad un sujetador deportivo sobre un sujetador que os quede pequeño. Es muy incómodo pero al menos así no vais a sentir que el tejido conjuntivo se rompe con cada movimiento.

Foto: bill mulder | Flickr | CC BY 2.0

Todo se estropea con la edad

Me imagino a mis 85 años, en mi lecho de muerte. Paso mis dedos temblorosos por las estrías en mi escote, levanto mis senos que están posados sobre mi vientre, seco las lagrimas que corren por mi rostro arrugado y digo "Sayonara, babys, lo pasamos muy bien juntas". Luego miro a la distancia, dejo escapar un último gemido y muero.

Muchas ya tienen estrías y tetas caídas cuando cumplen 30. Y no importa cuántas veces te digas a ti misma que la belleza se marchita y que solo importa lo que llevas dentro (ajá, cómo no), el miedo a las tetas caídas es un peso que cargan muchas mujeres, como la espada de Damocles. Sólo que esta espada de Damocles es de piel.

Mientras más grandes sean los senos, más grande es la carga que soporta el tejido conjuntivo, lo cual aumenta la probabilidad de que todo pierda su atractivo conforme pasan los años. Tu cuerpo cambia cuando envejeces, ya seas hombre o mujer. Sin embargo, las "bolas caídas" no son tan mal vistas como las "chichis caídas". Es injusto, como muchas otras cosas en la vida.

Las mujeres tienen derecho a cabrearse o a burlarse de sus supuestos defectos pero los hombres no. No se pueden poner como locos porque su chica tiene unas tetas enormes y quejarse 20 años después porque no están tan asombrosas.

Foto: e-ta-i | Flickr | CC BY-SA 2.0

Hay una pequeña diferencia entre un cumplido y el acoso sexual

Los hombres siempre miran fijamente a las tetas. En especial si son grandes. Y es comprensible. Las mujeres también lo hacen y por lo tanto, asumimos que debe ser parte de un comportamiento genéticamente predispuesto que no podemos reprimir. Lo que no está bien es cuando vosotros, queridos hombres, empezáis a hacer de nuestros senos el tema de conversación frente a nosotras, las mujeres. Los cumplidos a las tetas casi siempre son agradables y con buena intención, aunque pueden llegar a dar miedo. ¿Cuándo fue la última vez que una chica se sentó tu lado y te dijo "Me gusta cuando tu cosa resalta en tus vaqueros apretados"? ¿Nunca? Pregúntate por qué.

Con el tiempo, las mujeres a las que han buscado por sus medidas tan prominentes desde su adolescencia se hartan de que siempre las reduzcan a un par de senos. En especial cuando nadie las escucha por la misma razón. He estado en más de una conversación en la que el rostro de la persona se acerca cada vez más (y mira hacia abajo todo el tiempo).

Por eso mismo me gustaría que fuera legal romperle la cara a cualquiera (hombre o mujer) que toque mis tetas sin permiso. Sí, los pechos son fantásticos y es imposible hartarse de ellos pero la única persona que los puede tocar cuando le de la gana sin pedir permiso es la persona que los carga las 24 horas del día, los siete días de la semana. Y si no te gusta consíguete unos para ti.