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El Autoblow 2 te dará una de las mejores mamadas de tu vida

Chicos, al diablo con la moral de Terminator 2, las máquinas saben chuparla muy bien.
14.8.14
Photos by Amy Lombard

Fotos por Amy Lombard.

Cuando estaba en primaria me ponía en posición bolita e intentaba chuparme el pene. Nunca lo logré. Ahora, gracias al nuevo robot llamado el Autoblow 2, mis fantasías de quinto año ¡son reales!

El Autoblow 2, creado por Drian Sloan (quien fue abogado anteriormente), es una máquina para hacer mamadas “sorprendentemente buenas”. A principios de este año, este juguete sexual se volvió un fenómeno viral cuando Sloan  recaudó dinero en IndieGoGo para comercializar el producto.

“Creo que si le preguntaran a los hombres cómo sería el aparato para mejorar la masturbación, muchos dirían: ‘Algo que haga todo el trabajo por ti y no tengas que hacer nada”, le dijo a VICE, el creador de esta máquina chupadora, a principios de 2014.

Estoy de acuerdo con Sloan. Nunca he tenido un novio, así que, cuando quiero que me chupen las bolas, tengo que entrar a una aplicación de mi smartphone. Muchas noches he terminado con una cantidad obscena de lubricante en mis nalgas mientras escucho a un afeminado jactándose de cuánto ama los deportes, como si fuera masc 4 masc. Aparte, el sexo gay es una actividad sucia que a menudo implica alguna clase de mezcla entre lubricante, saliva, popó y sangre. Es desagradable, pero tener sexo con alguien que te gusta (aunque lo acabas de conocer por teléfono) siempre es mejor que masturbarse solo. Entonces, cuando Sloan me preguntó si quería un ejemplar de prueba del Autoblow 2, sin pensarlo dos veces, aproveché la oportunidad de obtener una mamada sin tener que tratar con otro ser humano o con el desastre que resulta después del sexo gay.

La preparación para usar el Autoblow 2 implica un proceso tan largo como el que se necesita para el sexo gay. Antes de usar el Autoblow 2, tuve que limpiar la funda que iba a succionar mi verga (una bolsa de color beige que en la punta tiene la forma de una boca y en la parte de atrás, la de un pene). Al ponerla en agua caliente me sentí como una novicia que lava las sábanas de su cama por primera vez.

Sloan dijo que mi funda era talla B, para los penes de tamaño promedio, pero, en la bolsa del pene cabía mi brazo completo. Me pregunto cómo serán los penes de tamaño promedio que ha visto Sloan.

Con mi Autoblow 2 venían incluidos la funda, el cable eléctrico y un galón de lubricante. Esto me pareció extraño en un principio, pero, al armar el juguete, me di cuenta que el robot necesita más lubricante que un ano virgen.

No puedes meter un pene flácido al juguete, así que bañé mi mano con lubricante y me la jalé viendo un video de un chico con shorts pegados que se cogía a otro. Escogí éste y no el de dos afeminados haciéndolo, porque lo mejor de la masturbación es que te puedes imaginar a ti  mismo tirando con alguien que ni siquiera te daría un beso en la vida real.

Después de que estos chicos me ayudaron a que mi pene, lleno de lubricante, alcanzara una erección, conecté el Autoblow 2 a la toma de corriente. Mientras sostenía el artefacto, el lubricante escurría de la misma forma en que lo hizo la sangre la primera vez que un tipo me cogió por el culo. En ese momento, y para mi gusto, el sexo con el Autoblow 2 estaba siendo muy similar al sexo de verdad, pero aún así metí mi verga en la máquina y moví el interruptor a “encendido”.

Al instante sentí cómo el artefacto chupaba mi pene, lo succionaba y parecía que quería arrancármelo. La mamada se sentía muy brusca. Me recordó a la que me hizo un estudiante graduado de la universidad de Columbia que usó demasiado sus dientes. Sin embargo, a diferencia del estudiante lleno de baba, los labios de la funda eran suaves. Me recosté y disfruté del Autoblow 2. “Esta noche me voy a venir dentro de la boca de alguien”, pensé. Mis fantasías fueron interrumpidas por el ensordecedor ruido que empezó a hacer la máquina.

Moví el interruptor para que se callara (no quería que mis compañeros escucharan que tenía sexo con un robot) y en vez de apagarse, empezó a hacer sonidos más fuertes y el ritmo de la mamada aumentó. Sentí como si Optimus Prime se estuviera transformando en mi pene. Sin embargo, a diferencia de la transformación del mejor amigo de Shia Labeouf, quien a menudo se ve involucrado en la destrucción de la ciudad, el Autoblow 2 solo hizo que mi espalda se curveara, como la de un tipo gay de 13 años que ve bailar a Hugh Jackman por primera vez. Al final acepté el ruido y me dejé llevar por los labios del juguete. Chicos, al diablo con la moral deTerminator 2, las máquinas saben chuparla muy bien.

Claro, casi nunca puedo venirme solo con una mamada. En una noche promedio, saco mi pene de la boca de un chico y luego lo meto en su culo. Mi noche con el Autoblow 2 pudo haber sido genial si también funcionara como una máquina que imitara un culo, pero ese artefacto es laNeXT Computerde los juguetes sexuales. Entonces, hice a un lado el Autoblow 2 y terminé de hacerlo con mi mano. Como usé lubricante para masturbarme en vez de una camiseta vieja, como lo hago usualmente, me vine y me unté todo. El sexo con el Autoblow 2 fue igual de sucio que el sexo gay pero le faltó la diversión de cogerse un culo.

Esto no quiere decir que haya dejado de usar el Autoblow 2. Unos días después, volví a poner el aparato en mi pene (esta vez sin la ayuda del porno). De nuevo no pude tener un orgasmo solo con la máquina. Tuve que sacarla, jalármela y luego volverla a meter al juguete, justo antes de venirme. La mamada estuvo increíble pero, cuando terminé, me quité la máquina de encima y mi verga estaba cubierta con semen y lubricante, mucho más de lo que nunca antes había estado. Lo peor fue que después tuve que limpiar mi semen de la funda, algo que es horrible puesto que ni siquiera limpio mi culo inmediatamente después de que me toca estar abajo.

El Autoblow 2 me hizo una de las mejores (y más ruidosas) mamadas de toda mi vida. Aun así, las noches con el robot son tan solitarias como las clásicas sesiones de jalársela e igual de sucias que el sangriento sexo anal. Nunca nada va a ser tan sencillo como una noche con mis manos.

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