Boiler Room Bogotá: Heinrich Mueller, Stingray313 y una oda al electro
Fotos: Julián Gallo

Boiler Room Bogotá: Heinrich Mueller, Stingray313 y una oda al electro

El electro fue la banda sonora de un viaje interestelar que quedó para el recuerdo.
29.9.17

Hay ciertas noches en las que salir a bailar distensiona el cuerpo, incluso el alma. Noches en las que elementos de toda índole –inclusive los astros, según dicen algunos– se conjugan para proporcionar una sinergia única y poderosa que te retrae del siempre ambiguo mundo exterior.

En la noche del jueves 28 de septiembre, Bogotá volvió a experimentar otro de esos anocheceres distintos. Por segunda ocasión, Boiler Room aterrizaba en la capital colombiana, esta vez trayendo consigo dos de las leyendas vivas de la música electrónica parida en Detroit. Siendo Video Club la locación elegida para este segundo asalto, solo bastaba recorrer la interminable fila en las afueras del club para conscientizarse de lo que estaba a punto de suceder.

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Las cámaras estaban listas. Los monitores Funktion One perfectamente ubicados. Los DJs: Julianna, Mansvr y Leeon, listos para demostrar cómo la "rompemos" en Suramérica. A las diez en punto de la noche, los residentes de Video Club comenzaron a trazar el camino que tomaría la noche, uno en el que la fina capacidad de seleccionar discos se combinaba con la sutil habilidad de entrelazarlos en tiempo real. Julianna continuó, evidenciando que el electro es su materia predilecta.

Luego, por primera vez en la historia de Boiler Room, Dopplereffekt se presentaba ante cámaras. Heinrich Mueller y Michaela To-Nhan Bertel, vestidos con trajes negros y equipados con nada más que con un par de sintetizadores Korg, adentraron por más de una hora a todo el público en su dimensión paralela, donde cada sinte se convertía casi que en un llamado alienígena. Todo un viaje interestelar por la nebulosa más visible del Detroit futurista, el cual desembocaría en las profundidades del océano Drexciyano. Allí, DJ Stingray recibía la señal para lanzar sin reparo un tsunami del techno más volátil. Más que un DJ, Sherard Ingram reafirmó que es una verdadera máquina capaz de mezclar géneros sin titubeo alguno.

Aquí les dejamos algunos registros de la noche que tendió el puente entre las raíces más futuristas de Detroit y una porción de la rica escena colombiana.