No en vano, aquí, el Ayuntamiento ha puesto en marcha los llamados Sportello Stranieri [algo así como Extranjeros Automáticos], puntos de información que ofrece consejos para los trámites administrativos tales como gestionar un permiso de residencia."Acuden entre 20 y 40 personas por día", cuenta a VICE News Valentina Pometta, que trabaja en uno de estos mostradores desde el año 2000. "Les decimos cómo moverse sin ser engañados".¿Por qué el acceso al cannabis terapéutico en Italia sigue siendo prácticamente imposible? Leer más aquí.
Un grupo de latinoamericanos en un jardín del barrio. (Andrea De Cesco/VICE News)
"En la ciudad Satellite se encuentra el apartamento diseñado para usted", afirmaba una publicidad en un periódico en los años 60".
Cada año decenas de apartamentos del barrio se venden por unos pocos miles de euros en subastas judiciales. (Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
Mustafa, de 19 años, residente turcochecheno del barrio. (Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
La iglesia Evangélica "Asambleas de Dios en Italia", desde 1985 en Pioltello. (Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
Esta es la razón por la que más y más personas han abierto un negocio propio, pero la liberalización ha destruido cualquier forma de estrategia. Las carnicerías halal, las tiendas de comestibles y el locutorio, todos los locales se encuentran despoblados.Uno de los tres carniceros de la calle Mozart pertenece a la familia Rahmath, tiene 17 años y es oriundo de Bangladesh. Estudia administración de empresas en el Instituto Técnico Gramsci, a unos cientos de metros de Satellite. Por la tarde trabaja en la tienda.Conoce al 'Pablo Escobar de los Balcanes' que mantiene en jaque a la policía europea. Leer más aquí.
La Asociación ÖzgürTürk, dedicada a los residentes turcos fue inaugurada en 2011. (Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
El espacio es reducido, pero cuenta con una zona para niños. A cada reunión asisten una docena de mujeres. Judith, de 40 años de edad, oriunda de Costa de Marfil, vive aquí desde hace 14 años. Como la mayoría de las otras mujeres, ella vino a Satellite para reunirse con su marido."En los últimos años se ha producido un deterioro, es menos seguro", dice Judith a VICE News en referencia al barrio. "Estudié en mi país y me gustaría trabajar en un hospital".Fouzya, en cambio, tiene 48 años, es marroquí y tiene cuatro hijos. Habla bien el italiano, pero no puede escribirlo. Su marido es albañil. Ayuda a Francesca en la asociación.¿Qué implica la ley de unión civil homosexual italiana y por qué es diferente al matrimonio? Leer más aquí.
Anuncio que ofrece una habitación privada "solamente a latinos".(Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
El centro El Huda, la "mezquita" del barrio. (Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
Un reloj de pared con las horas de las cinco oraciones islámicas diarias, en la casa de Fátima.(Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
Un niño paquistaní en el centro El Huda muestra el libro que usa para aprender árabe, para luego poder leer el Corán. (Imagen por Andrea De Cesco/VICE News)
Arslan trabaja en Pioltello. A pesar de que llegó a Italia en 2001 tras la promulgación de la Ley Turco-Napolitana sobre inmigración, todavía habla italiano con dificultad.A su lado, Ismail, de 38 años y padre de dos hijos, sonríe. Es kurdo, y en Turquía no lo pasaba muy bien: "En el año 99, cuando llegué a Italia, solo soñaba con un futuro mejor".Sigue a Andrea De Cesco en Twitter: @AndreaFdeCescoSigue a VICE News En Español en Twitter: @VICENewsESEn imágenes: la historia de La Mina, el barrio barcelonés donde impera la Ley Gitana. Ver aquí.