Fuimos a la Galería Alameda en Cali y alucinamos con los sabores del Valle del Cauca
Plaza Mercado Galería Alameda.

Fuimos a la Galería Alameda en Cali y alucinamos con los sabores del Valle del Cauca

Frutas, vegetales, realismo mágico y comida del Pacífico colombiano fueron los ingredientes de nuestra visita a uno de los mercados más importantes de Colombia.
LL
fotografías de Lucía Linsalato
CM
fotografías de Connie Moncada

Una de las mejores cosas para hacer en Cali es comer. Y es que esta ciudad del suroccidente de Colombia es el epicentro de la gastronomía del Valle del Cauca, una de las más ricas y variadas del país. La cocina de esta región agrícola por excelencia, se caracteriza por tener una inmensa cantidad de ingredientes gracias a su privilegiada ubicación geográfica: se encuentra en una enorme planicie entre las cordilleras Occidental y Central de los Andes y a poco más de 100 kilómetros de las selváticas costas del Océano Pacífico. En la cocina vallecaucana, los ingredientes andinos, del mar y de la selva ecuatorial se mezclan con las herencias gastronómicas española, negra e india dando lugar a un festín tropical con una enorme gama de sabores y sazones.

Publicidad

El lugar perfecto para sumergirse en esta gastronomía es la Plaza Mercado Galería Alameda. Ubicada en el barrio Alameda, en el centro de Cali, la historia de este mercado se remonta a los años 50 cuando los campesinos llegaban en camiones a vender sus productos en los terrenos donde se encuentra actualmente la galería. También llegaba gente del puerto de Buenaventura que montaba sus puesticos callejeros en donde vendían ceviche. Con el pasar de los años, el lugar se afianzó como uno de los principales mercados de la ciudad y hoy en día, ocupa 4.600 metros cuadrados en los que se agrupan más de 500 comerciantes que venden productos provenientes de todos los rincones del Valle del Cauca.

Caminar por los pasillos de la Galería Alameda es extraviarse en los olores del campo y encandilarse con los colores de las frutas y verduras frescas de la región. Visitar este mercado, es también una forma de entrar en contacto con el espíritu rural de Cali y con la forma de ser alegre y extrovertida de los caleños. Los vendedores te ofrecen sus productos y te dan a probar, la gente hace bromas y te buscan conversación. Toda una experiencia social.

Frutas y vegetales frescos llenan de color los pasillos de la Galería Alameda.

Lo primero que hicimos al entrar fue comprarle a una señora una bolsita de chontaduros. Esta fruta es muy típica en Cali, de hecho, es uno de los alimentos callejeros por excelencia de la ciudad pues se puede conseguir en cualquier esquina en alguno de los cientos de puestos ambulantes que los venden. El chontaduro, proviene de una palma del mismo nombre originaria de las regiones tropicales de centro y sudamérica que ha sido cultivada desde épocas precolombinas por los indígenas. La cáscara de su fruto puede ser rojiza, anaranjada o amarilla. Su pulpa es color naranja y en el centro tiene una única semilla como la de un durazno

Publicidad

El chontaduro es un superalimento con un alto valor nutricional que contiene casi tantas proteínas como el huevo y casi tanto calcio como la leche. Tiene propiedades antioxidantes por lo que es ideal para frenar procesos de envejecimiento acelerado, fortalecer el tejido óseo, prevenir enfermedades de tipo cardiovascular y disminuir los excesos de colesterol. Los que lo consumen a menudo lo consideran un energizante natural. Por si fuera poco, se le atribuyen poderes afrodisíacos y muchos lo consideran como el "Viagra Colombiano", aunque no hay estudios científicos que confirmen esta popular teoría.

LEE MÁS: Paloquemao: el santuario de la comida típica colombiana

A pesar de todos esos beneficios, el chontaduro suele dividir las aguas. La gente lo odia o lo ama, en Cali por supuesto que la mayoría pertenece al segundo grupo. Tiene una textura harinosa como una papa cocida pero con un sabor más cercano al camote (batata) o a la castaña. Si bien en otros países se puede comer crudo, en Colombia primero se cocina en agua con sal por un tiempo que va de media a una hora. Luego se pela y se le agrega sal o miel, o ambas a la vez para intensificar su sabor. Compramos una bolsita que traía seis y los probamos de las tres formas (la que más nos gustó fue solo con sal). Como llena muchísimo y apenas empezábamos el recorrido solo comimos un par y guardamos el resto para después.

En el balde chontaduros sin pelar; en la bolsa, la fruta pelada y lista para comer. Foto del autor.

Seguimos caminando en dirección a los puestos de frutas, uno de los sectores favoritos de los visitantes. Entre los turistas es un clásico pararse en algún puesto a probar todas las frutas que se pueda. Al igual que el resto de Colombia, el Valle del Cauca posee una maravillosa variedad de frutas pero con la particularidad de que aquí puedes encontrar frutas que provienen de la selva, de los Andes y del propio valle. Además del chontaduro, otras frutas muy típicas de la región son el níspero (una fruta marrón, blanda, dulce y de textura arenosa), la grosella (una pequeña fruta verde y agridulce), las uchuvas (una frutita amarilla también agridulce que viene envuelta con pétalos) y el borojó (una fruta morada oscura y ácida que solo crece en la selva del Pacífico colombiano). También están otras frutas comunes en el resto de Colombia: la guayaba, el mango, la mora, el durazno, las pitahayas amarillas, la guanábana, el lulo, la papaya, el zapote y la granadilla.

Publicidad

Guayabas, duraznos, pitayas, guanábanas, moras, lulo, granadilla, papaya, zapote.

En la Galería Alameda también hay espacio para el realismo mágico, que se materializa en los puestos esotéricos o de "magia blanca" en los que puedes conseguir esa poción necesaria para alcanzar tus objetivos o para protegerte de los peores maleficios. Las hay para todos los fines: para amarrar a tu pareja, para atraer al dinero, para protección. Algunas son para darse un baño con ellas y otras para beberlas. Estos puestos también venden yerbas con "propiedades mágicas" para la curación o para la buena fortuna. No sabemos que tan efectiva sea esta magia blanca pero de que las hay, las hay.

Puesto de esencias.

Finalmente llegamos al sector de restaurantes que es de lejos el preferido por los visitantes. Ahí se encuentran decenas de puestos de comidas típicas de los distintos rincones del Valle del Cauca y mesas largas para muchos comensales en las que la gente se sienta a comer codo a codo. La oferta es bien variada: puestos de carnes, cocina andina, cevicherías y restaurantes de mar con comida de la costa del Pacífico.

Uno de los platos más pedidos son los tamales, que en esta región se preparan con un relleno de arroz, arvejas, zanahoria, papa y una pieza de pollo que va envuelto y cocinado en hojas de plátano durante horas. Este gustoso plato de origen colonial proviene de las zonas andinas y se sirve y come con las hojas sobre el plato.

Producción masiva de tamales.

Pero sin dudas, la vedette del lugar es la comida del Pacífico colombiano. Diariamente, son muchos los que se acercan a la Alameda para comer los deliciosos platos de pescados y mariscos que preparan las cocineras oriundas del puerto de Buenaventura que trabajan en los restaurantes del mercado y que son las herederas de los secretos culinarios de los esclavos.

Publicidad

Sudado de camarones con patacón, arroz y ensalada.

El plato más pedido es el sancocho de pescado, una sopa cocinada con leche de coco, ajo, cebolla, ajíes, papa, plátano, pedazos de pescado y limón que viene servida en unos platos enormes y que es perfecta para la resaca. Otro clásico son los ceviches que en esta zona son principalmente de camarones y llevan salsa de tomate. También son muy populares los distintos arroces preparados con los muchos tipos de mariscos que ofrece el Pacífico colombiano y la gran variedad de pescados fritos. Otro hit son los encocados y sudados, dos guisos similares hechos con pescados o mariscos cocinados a base de leche de coco. Provoca pedir todo.

Camarones empanizados acompañados de patacón y ensalada.

Mención a parte merecen los acompañantes. Todos los platos vienen siempre con dos o tres: arroz solo o con coco, ensalada y patacones (plátanos verdes fritos). Es una ecuación fija. En cuanto a las bebidas, las más populares son el aguapanela (una limonada hecha con azucar de caña pura), la limonada de coco (hecha con leche de coco) y el jugo de borojó (ácido y refrescante).

Pargo rojo frito, ¿con qué? ¡Arroz, ensalada y patacón, por supuesto!

Si pasas por Cali, no dejes de visitar el mercado de la Galería Alameda. Una deliciosa excursión que te llevará de los Andes a las costas del Pacífico en muy pocos pasos a través de la comida.


La Plaza Mercado Galería Alameda está ubicada en las calles 8 y 9 entre las carreras 26 y 24 en Cali, Valle del Cauca, Colombia.