Quantcast
comida

Sitios de Barcelona en los que comer por dos euros o menos

La guía definitiva de la comida infrabarata.

Pol Rodellar

Pol Rodellar

Montaje por el autor

La gente comenta cosas. Dicen sandeces como "He ido a restaurantes en los que se puede comer por menos de cinco euros", dicen, o "el otro día fui a un garito senegalés y me metí un arroz con pollo y una salsa de cacahuete por poco más de cuatro euros". Dicen eso y se creen que han escalado el Everest de la comida barata. Cinco euros, cuatro euros, ¡si esto es una fortuna!, ¡es comida de pijos! No amigos, hoy os abriré las puertas hacia un nuevo y maravilloso mundo, el de la comida barata de verdad; y sí, con esto me refiero a comer o cenar por menos de dos euros.

INTRODUCCIÓN

Antes de empezar a listar los enclaves creo necesario hacer unos cuantos apuntes. Ya sé que estamos en la época de la lectura rápida, de los puntos y aparte constantes y de los GIF graciosos entre párrafos, pero creo conveniente asimilar que la información que una persona ha ido acumulando paulatinamente durante décadas, merece ser presentada y leída con cierta calma y profundidad. Sepa usted esperar, querido lector; este mar de letras es un suave riachuelo que le llevará hasta el tan ansiado mar, donde las escamas de los peces brillan como joyas perdidas con el resplandor del sol y las galeras se alzan cual dioses impertérritos ante el devenir.

Bien.

Deberíais saber que lo que os voy a contar a continuación es la única herencia que le voy a dejar a mis vástagos, es todo el conocimiento relevante que he logrado acumular durante mis años de existencia. Así que, liberando esta información y mostrándola a toda la comunidad de internet, lo que realmente estoy haciendo es destruir impunemente el secreto que deberían haber heredado mis descendientes.

Este secreto, que tenía que pasar generación tras generación dentro del clan de los Rodellar, quedará ahora en manos de lo público; os lo regalo. Es mi regalo, de mí para todos vosotros. No hace falta que me deis las gracias, aunque no estaría mal recibirlas. En fin, quiero que todos dispongáis de esta información para poder utilizarla en momentos de escasez económica o durante esos días en los que os apetece invertir más dinero en cerveza que en comida. Me refiero a todo eso de "cenar" un poco antes de salir de fiesta y gastarse lo mínimo para tener luego más dinero para el entretenimiento posterior —es la absurdidad del comer barato, pues luego te gastarás como 20 euros en cervezas y cubatas—.

UN TEMA DE MORAL

Esto no es para todo el mundo, hay que aceptar el juego y no ser quisquilloso porque los productos que pueblan este páramo pueden no ser las exquisiteces a las que vuestro estómago está acostumbrado. Comprar comida en estos sitios es una lucha moral, una lucha contra lo agradable e higiénico, contra lo políticamente correcto y contra los estándares de lo bello; es un combate directo contra todos esos sitios gentrificadores que pueblan los barrios de nuestras ciudades.

No es una opción estética ni un privilegio, es una obligación de clase

En el fondo es una batalla política, es una llamada a la comida callejera de verdad. La comida de aquellos que comen en la calle porque no pueden hacer otra cosa, no es una opción estética ni un privilegio, es una obligación de clase.

Esta guía es para esa gente que no puede permitirse —o se niega por motivos morales—sentarse en una mesa para comer una hamburguesa de 200 gramos envuelta en un falso papel de periódico de los años veinte. Esta es la guía para todos aquellos que deambulan por los supermercados con la palma de la mano abierta y cubierta de monedas de cobre y que van contando céntimos para ver si esta vez les llega para unas Oreo del Carrefour; para todos aquellos que han antepuesto al bienestar económico otros conceptos e ideas; en fin, para todos aquellos que la moneda de un euro SÍ tiene un valor real.

BEBIDA

A estas alturas de la película es evidente que, en estos sitios, la bebida es totalmente secundaria. Si estáis buscando comer por menos de dos euros es que no os importa demasiado tener que beber de una fuente, entrar en un bar y decirle al camarero "hola buenas, podría utilizar el baño, por favor" y beber un poco del grifo o, simplemente, no beber nada.

EL MAPA MENTAL

Es importante tener siempre controlados estos sitios, pues pueden salvarte la vida. Nunca se sabe cuándo podemos llegar a necesitarlos. Puede que ahora estéis pasando una buena época y podáis comer en restaurantes donde hay servilletas y sillas pero nadie puede garantizaros que en un par de años tengáis que volver a golpear las calles en busca de comida infrabarata. Haced un mapa mental de estos sitios —o añadidlos a vuestra cuenta de Google Maps— y estad siempre alerta de nuevos rincones que añadir a esta lista.

Es importante tener siempre controlados estos sitios, pues pueden salvarte la vida

COMIDAS NO PERMITIDAS

Cuando hablo de comer o cenar por menos de dos euros me estoy refiriendo exactamente a esto. Está claro que existen elementos que, de por sí, son muy baratos, como la verdura, la fruta, el pan o las legumbres, pero aquí estamos hablando de consumir en sitios en los que preparan comida, platos mínimamente elaborados. Está claro que, a la hora de comer barato, es más fácil ir a un supermercado y pillarse una lata de caballa en tomate pero la cosa va de consumir en locales de restauración.

Tampoco cuenta comprarse cruasanes ni mierdas dulces, ¿quién come un jodido donut para cenar? Nadie, aquí estamos hablando de comida de verdad, o sea, comida salada.

FRANQUICIAS

Vamos a dejar fuera también lo evidente: las franquicias. Todos sabemos que esta peña exprime la rueda del capitalismo para ofrecer productos muy baratos a su clientela. Esta vez ignoraremos las hamburguesas y patatas de un euro del McDonald's o similares. No negaré que estos productos me han salvado la vida en más de 500 ocasiones pero un acto de rebeldía alimenticio requiere cierto rechazo a las grandes corporaciones.

En fin, empecemos con la guía:

GUÍA DE COMIDA INFRABARATA

BOCATAS DE SULTÁN

¿Dónde?: Calle Joaquim Costa, 56

Si habéis vivido en Barcelona conoceréis, muy probablemente, las famosas patatas de un euro de Joaquim Costa —la calle de oro de la comida infrabarata—. Todos los skaters van con esos malditos conos rojos, incluso los niños del barrio y algunos mendigos bebedores. Esas patatas nos unen a todos.

Situado al lado del Döner Kebab Amigo (a estas alturas sigue teniendo el menú de plato de shawarma más barato por estos lares), nos encontramos con este magnate de lo barato llamado "Bocatas de Sultan" (sic), el auténtico dispensador oficial del cono de patatas de todo el centro de Barcelona. Un cono en el que caben suficientes patatas como para saciar una jaula llena de monos (esto es una exageración), por lo que podemos cenar con una sola de estas viandas empaquetadas.

Las patatas tienen una mezcla extraña de especias que las dota de un sabor excepcional, una sensación mucho mejor que el primer beso que os dais con una persona. A disposición del cliente quedan unos enormes botes de kétchup y mayonesa. No tengas miedo a la hora de servirte un litro de salsa encima de las patatas, lo hacemos todos los habituales del lugar.

Pues ya está, en los Bocatas del Sultán se cena por un euro. Y si os quedáis con hambre, siempre podéis compraros otro cono, sin superar así la temible barrera de los dos euros, cosa que os permitirá invertir en una lata de cerveza de La Bodegueta —unas calles más abajo—, el sitio con las bebidas más económicas de la zona.

PIZZA CIRCUS

¿Dónde?: Calle Nou de la Rambla, 40

La idea es gastarse dos euros o menos, así que lo único que os podéis comprar aquí es una porción de pizza margarita. Digo "lo único" como si fuera un problema pero la verdad es que este enjambre de queso es lo mejor que podéis adquirir en este local, incluso en el planeta Tierra. Las pizzas con cosas no están mal pero la base de la pizza, el máximo común divisor de la pizza es la margarita, con su tomate, su mozzarella y su hoja de albahaca.

El caso es que la margarita a dos euros del Pizza Circus es el último plato que voy a comer cuando me condenen a pena de muerte por lo que sea que haya hecho. Con una de estas porciones os quedaréis bien saciados aunque algunas personas necesitarán un poco más que eso. Realmente lo ideal es una porción y media, pero no sé, no pasa nada, a veces hay que hacer sacrificios y si hoy os vais a dormir con un poco de hambre, pues tampoco os moriréis.

JHELUM SWEETS & BAKERS (JSB)

¿Dónde?: Calle Joaquim Costa, 23

Justo delante del Bismilla Kebabish (el mejor kebab de Barcelona, aunque con precios de venta al público que ondean por encima de los dos euros, por lo que no lo encontraréis listado en el presente texto) encontramos La Meca del pobre, el Jhelum Sweets & Bakers, más conocido como "el JSB".

Aquí hay varios productos que adquirir por menos de dos euros, la oferta es casi infinita, creedme. Con dos euros, en el Jhelum, todos somos el rey. Estos dos euros aquí tienen un valor distinto, es como cambiar euros por la moneda que tengan en cualquier país jodido del hemisferio sur o del este extremo, el importe se revaloriza escandalosamente.

Ahí nacen las, personalmente míticas, "hamburguesas de un euro", como las llama adecuadamente un servidor, pues cuestan un euro. El tamaño es generoso y uno puede cenar con una sola de estas masas de carne, aunque si te quedas con hambre, es habitual cerrar el menú con unas patatas de un euro de los Bocatas de Sultán.

La hamburguesa es un plato equilibrado, pues lleva carne, verduras y un sinfín de inidentificables especias que conjugan un sabor especialmente adorable y sutilmente picante. Siempre he creído que la hacen con la carne de shawarma de ternera que les sobra en el Bismilla Kebabish, que está en frente y que, creo, son del mismo dueño o, como mínimo, son colegas. En todo caso —y pese a que es muy probable que esta deducción sea falsa— me parecería una forma bellísima y tremendamente racional de economizar y diversificar un negocio.

Debo decir que la hamburguesa viene suelta, sin pan, sin lechuga, sin tomate ni nada; solo la masa de carne picada que tenemos que sujetar con la mano—ei, ¿qué esperabais por un euro?—. No temáis, es muy compacta y os la servirán en una bolsita de papel, además, si queréis, podéis calentarla y sentir la sensación de que estáis comiendo de verdad. Es aceitosa y puede resultar vergonzoso comerla por la calle, pero cuando solamente disponéis de un euro para comer, esto es lo que menos os importará.

Aparte de la hamburguesa también tienen samosas a 50 céntimos, rollitos de pollo a un euro y un infinito abanico de productos cárnicos y vegetales envueltos en hojaldres diversos. Una vez me pillé una pata entera de pollo estilo tandoori por dos euros o un euro y medio, algo increíble. Mis contactos me han comentado que alguna vez la han vuelto a ver en venta pero realmente no es un producto habitual en el JSB, eso sí, si os la encontráis habréis tenido mucha suerte y no deberéis dudar ni un segundo en pillárosla. De la misma forma, comer este muslo de pollo por la calle resulta un poco desagradable pero, ¡qué diablos!, tampoco tenemos que ser agradables a la vista, sobre todo teniendo en cuenta lo hecha polvo que esta esta sociedad y este planeta en general.

BOBI BAR

¿Dónde?: ¡No lo sé!, ha cambiado de sitio y no lo encuentro

Descubrimiento reciente que, lamentablemente, ya ha cerrado sus puertas. ¿Entonces por qué lo metes en este repaso si no podremos ir? Pues porque me comentan mis informadores que se ha movida a una calle cercana, por la ronda de Sant Pau o Sant Antoni. Por ahí andará, si eres un experto del juego del euro ya tendrás localizado el nuevo emplazamiento.

El Bobi Bar es uno de esos sitios chinos que hacen comida para llevar. Ahí encontraréis arroz tres delicias, dumplings de esos, rollitos de primavera, tallarines con carne y verduras y todo lo que podáis soñar. Pero tienen un increíble secreto guardado (y espero que lo sigan teniendo en su nuevo local): las alitas de pollo —como estáis viendo el pollo es EL MEJOR AMIGO del hombre pobre—.

Por un mísero euro —digo mísero pero en estos momentos en los que buscamos comida barata esta moneda nos está salvando la vida— nos ofrecen cuatro —¡CUATRO!— alitas de pollo que nos calentarán y envolverán en papel de plata, es una maravilla. Cuando te lo entregan es como esas mantitas que ponen encima de los muertos para mantenerlos calentitos o yo qué sé qué, pero con alitas de pollo dentro. El caso es que la relación cantidad precio es imbatible, llegando a sacar del podio incluso a mis queridísimas hamburguesas del Jhelum.

Muy recomendable, ideal para primeras citas o cenas de empresa.

SHAWARMA PIZZERÍA RICO

¿Dónde?: Avenida del Metro, 14 (L'Hospitalet de Llobregat, justo en la frontera de Barcelona)

Menuda sorpresa me dio mi colega Rafa Castells cuando me dijo que cerca de nuestras casas teníamos un auténtico oasis para los corredores del euro.

En la Avenida del Metro, saliendo del metro de Santa Eulàlia, encontramos este kebab que ofrece lo habitual pero que, además, se lanza al mundo de las salchipapas: platos o bandejitas (si es para llevar) con patatas y salchichas cortadas —con un ligero toque de picante— por un euro. Con un plato pequeño o una bandejita os quedaréis bastante saciados pero por un euro más podréis pasar al otro nivel de plato o bandeja, con una cantidad de manjar equivalente a una ración familiar. A eso le podéis añadir las salsas que queráis, por supuesto.

Pero el oro del local se encuentra en algo que ellos llaman pollopapa, que consiste en ofrecer por dos euros lo mismo que antes pero añadiéndole una muy generosa cantidad de carne de shawarma (ya sea de pollo o ternera —¿ternerapapa?— o de ambos a la vez). La bandejita o el platos pequeños quedan absolutamente rebosantes, tan repletos de comida que incluso el soporte de papel de aluminio endurecido o de cerámica queda oculto por el contenido, es como sujetar con la mano un cúmulo de carne inconcreto. Este aparato puede incluso llegar a saciar a un par de personas no muy hambrientas pero para una persona muy hambrienta es ideal. IDEAL. Como en el anterior caso, si le sumáis un euro o dos tendréis a disposición varios tamaños más grandes de bandejas.

Sin duda es un muy buen trato. Además, la simpatía de la gente del local es indescriptible con palabras castellanas. Me comentan que si os hacéis clientes habituales es probable que al final os cobren la pollopapa de dos euros a un euro. GLORIA.

AL ATLAS

¿Dónde?: Rambla del Raval, 28

A veces existen locales regentados por marroquíes donde hacen bocadillos con una base de complementos (lechuga, tomate, cebolla, zanahoria rallada, remolacha, chopped de ternera, queso, atún, patatas…) acompañada de varias propuestas distintas de carne a escoger. Estos bocadillos son buenísimos y muy baratos pero, lamentablemente, superan los dos euros.

Aun así, puede que en alguno de estos locales tengan bocadillos vegetales con tortilla por dos euros, o, al menos, un bocadillo hecho solamente con los complementos. Todo es investigar.

Y es que investigar y arriesgar es la base esencial para encontrar estos griales de belleza y asequibilidad. No debes rendirte nunca, siempre habrá un local de estos que, a contracorriente con los tiempos y la subida del coste de la vida, ofrezcan comida popular a precios populares. Sin duda son estos rincones donde el hombre, el producto y la economía se encuentran en sintonía, donde la medida de todas las cosas, a diferencia del resto de la sociedad, es el ser humano. Dios salve a todos y cada uno de estos maravillosos enclaves.