Redescubriendo el rock psicodélico afroamericano

Revisamos el compilado 'Function Underground' del sello Now-Again, con algunas joyas olvidadas del rock.
23.8.17

Elijah Wald es un guitarrista de blues que además escribe acerca de música popular americana. Dentro de su obra les recomiendo ampliamente Escaping The Delta: Robert Johnson and the Invention of The Blues (2005), en donde plantea con sólidos argumentos cómo la industria musical y discográfica definieron al 'hombre de blues' poco después de la gloriosa generación de los guitarristas Robert Johnson, Son Jackson y Mississippi John Hurt.

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Wald desnudó el mito del 'hombre de blues' que viaja de pueblo en pueblo a un lado de la vía del tren con su guitarra al hombro y que hacía pactos con el diablo para tocar mejor. La realidad es que las aspiraciones de los músicos de blues eran más ambiciosas que las de la romántica imagen que la industria creó para ellos.

En su libro How The Beatles Destroy Rock 'n' Roll: An Alternative History of American Popular Music del 2009 Wald plantea que el rock n' roll de mediados de los cincuenta es una consecuencia de la popularización de los ritmos afroamericanos y la mezcla con el sonido de las grandes bandas de la era del jazz del primer cuarto del siglo pasado.

Hacia el final del libro, Wald plantea que hasta la primera parte de los sesenta la música popular blanca y afroamericana iban de la mano con los músicos blancos alimentándose de los ritmos afroamericanos y haciéndolos populares a nivel masivo. La escisión se produce con el producto que representan los Beatles y la supuesta sofisticación del rock, haciéndolo un género más para escuchar que para bailar. Es ahí donde los ritmos afroamericanos y blancos toman caminos separados.

El viejo Elijah sugiere que temas como "Yesterday" y "Eleanor Rigby", con sus inclinaciones por los sonidos de música clásica europea, le quitaron ese cauce rítmico afroamericano al rock n' roll para convertirlo en un género contemplativo. La prensa elogió al cuarteto de Liverpool por hacer de un género de fiesta una pieza de arte para admirar. Ahí valió madres todo.

Cabe destacar que géneros bailables tanto blancos como afroamericanos, no eran dignos de considerarse arte y eran más bien subestimados por los músicos y crítica musical, como algo que si bien era popular no podía ser comparado con las composiciones clásicas europeas, o con los géneros no bailables americanos interpretados por Bing Crosby o Frank Sinatra.

Huelga aclarar, ante la evidencia actual y el planteamiento de Wald, qué géneros fueron más exitosos: La música disco y el Hip Hop han dado pie a ritmos sumamente populares y que han evolucionado a la par de los gustos de los consumidores de música, dejando a las bandas de rock emulando sonidos del punto más alto que alcanzó ese género mayoritariamente blanco durante los setenta.

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Mis amigos y yo recurrentemente discutimos la envergadura del rock de Zeppelin, los Stones y los mismos Beatles. Todos coincidimos en que las bandas de los setenta (inspiradas la mayoría en el sonido de Waters, Hawkins y Berry, complementándolo con sonidos blancos orquestales) definieron los estándares del rock por venir, que no serían más que iteraciones de ese sonido cada vez más degradadas.

Como se ha planteado en entregas anteriores, el rock se asoció con músicos blancos de cabello largo a veces incluso pasando por alto las raíces multirraciales del género. La realidad y a pesar de la escisión, el subgénero que se mantuvo asociado a ritmos afroamericanos y abierto a la influencia blanca fue el llamado 'rock psicodélico'.

Hemos hablado de la importancia del grupúsculo Parliament/Funkadelic en el desarrollo de ese sonido funk/rock al que también colaboraron James Brown y Sly Stone. Bandas multirraciales que expandieron los los horizontes del rock como Booker T. & the M.G.'s, la misma Family Stone, Mandrill y el guitarrista Dennis Coffey, son grandes ejemplos de cómo la influencia afroamericana y latina se mantuvieron alimentando al rock de los años setenta.

No es casualidad que las bandas mencionadas y sus sonidos, hayan envejecido mejor que algunas de las bandas de rock más populares de esa era.

En Abril del 2017 el sello Now-Again, dedicado en buena medida a las reediciones, puso a la venta una compilación de título Function Underground que documenta los sonidos afroamericanos y latinos en el rock durante los setenta. Bandas que no recibieron la atención merecida y no habían sido reeditadas antes integran el tracklist. Nombres como 1984, la Ebony Rhythm Band, Michael Liggins and the Super Souls y Black Maffia son solo unos de los que integran la compilación.

Las bandas mencionadas generalmente no son consideradas en las listas donde se encumbran a los sospechosos comunes: Beatles, Pink Floyd, The Who y los Stones pero definitivamente merecen que su música sea revisada pues, como mencionábamos hace apenas unos renglones, su sonido ha envejecido con mayor decoro que el de las bandas clásicas.

Por otro lado es importante tener siempre presente que el rock en sus iteraciones que se mantuvieron asociadas a los ritmos latinos y afroamericanos, fue menos favorecido por las disqueras y por el público en general que prefería la versión blanqueda del género.

La compilación Function Underground está disponible en Revancha junto con otros títulos de funk/rock psicodélico.

FB: GranRevancha / Twitter: @revancha_df / Instagram: revancha_df.