Los escombros de donde han salido vivas más personas tras el terremoto son los de la Avenida Álvaro Obregón 286, en la Condesa. Ese también fue el primer edificio que se vino abajo en la zona. Ninguna autoridad ha dado a conocer el conteo de muertos ahí. Sólo se sabe que sacaron con vida a 28 personas y calculan que son 48 las que siguen atrapadas.Los familiares de estas últimas esperan noticias cerca de las vallas militares que separan a todos del siniestro. Por momentos les llueve. A veces cantan en coro el "Cielito Lindo". Luego lloran, se abrazan, rezan juntos. Cada uno de ellos guarda la calma a su modo.
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La mayoría sobrelleva la expectativa en silencio. Seis de ellos accedieron a contarnos un poco de lo que se siente tener el alma en un hilo, cuando de por medio hay 60 rescatistas tratando de encontrar vida en un edificio arruinado de seis pisos.
Consuelo
Consuelo habla con un volumen de voz tan bajo, que parece que se queda muda a cada rato. Dice que todo se lo contó uno de los rescatados, quien vio a su hijo adentro segundos antes del siniestro."Él tiene 27 años. Es una persona muy trabajadora y está empezando a estudiar la universidad. Una de las cosas que más me duelen es que este sábado es su primer día de clases. Como los de la escuela vieron que es muy aplicado, lo becaron al 100 por ciento. Está casado y tiene una nena de dos años. Acerca de que quieren meter maquinaria pesada para levantar más rápido el cascajo, sólo tengo que decir que si alguien se atreve me les voy a poner enfrente, así me arrastren con un trascabo".Es hermano de Iván Colin Fernández, una de las personas que ayer apareció en la lista confirmada de sobrevivientes atrapados. Viene acompañado de ocho de sus familiares, quienes han estado haciendo guardias a distintas horas del día y dice que, por lo que le han informado, Iván estaba en medio de una junta con otras 13 personas, cuando el 286 se desplomó. También se encuentra en el cuarto piso, en el mismo despacho de contadores que Said Guzmán."Mi hermano tiene 27 años, en este momento está estudiando una maestría en Administración de Empresas. Vive cerca de aquí, en la colonia San Rafael. Obviamente nos preocupa que el Ejército quiera meter maquinaria pesada, porque el edificio está tan frágil que parece un polvorín. Los ingenieros temen que hasta el ruido haga que colapse de nuevo. Esperemos que eso no suceda".
Vladimir
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Rocío de los Dolores
Olinca
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