Un día en la vida de Morrissey adolescente

Un día en la vida de Morrissey adolescente

Nos metimos entre las páginas de su diario escolar, para que sepas cuál es el origen de algunas de tus canciones favoritas de The Smiths.

El año pasado Moz

El año pasado Moz cumplió 58, pero en algún momento fue sólo un adolescente que pasaba días enteros sin sonreír en Manchester. Nos topamos con estos textos que nunca antes se habían publicado, que son parte de su diario de cuando era un quinceañero. Y como su nuevo disco se llama Low in High School, les compartimos este contenido increíble, exclusivo y totalmente real. Los invitamos a adentrarse en un día de la vida de Morrissey adolescente.

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13 de mayo de 1975

06:02 am
Anoche soñé que alguien me amaba, pero desperté solo, como cualquier otro día de mi miserable existencia en este triste Manchester, aún pálido, sin esperanza, sin dinero, de 16 años, torpe y tímido. Ya no quiero despertar solo; después de todo, sólo soy un humano y necesito ser amado, como cualquier otra persona lo necesita.

07:08 am
Estoy en cama, pensando en la vida y en la muerte. Ayer fue domingo, así que pasé todo el día en cama, y a pesar de que cada día es como domingo en este olvidado Manchester, es de hecho la mañana de lunes y si llego tarde a la escuela probablemente seré golpeado por el director, un monstruo agresivo que ama los golpes de forma ritual. De mala gana me levanto de mi solitaria cama individual, para prepararme para otro desconsolado típico día de existencia, en este hiriente Manchester.

08:12 am
Sin importar si llueve o está soleado, siempre voy en bici a la escuela, y estoy pedaleando por una desolada ladera, cuando de pronto tengo que virar violentamente para evitar un autobús de dos pisos, e inmediatamente después un camión de 10 toneladas. Salgo volando por encima del manubrio, me estrello contra el piso de un paso a desnivel y quedo tirando en la fría tierra de Manchester. La bici está junto a mí, ambos oscilamos salvajemente, pero uno de los dos ha sufrido una herida. ¡Oh, la suerte que he tenido haría malo a cualquier buen hombre! El cielo sabe que soy miserable mientras llevo mi bicicleta con la rueda ponchada fuera de este paso a desnivel de Manchester, inexplicablemente localizado con proximidad a una desolada ladera en Manchester. El cielo, el cielo de Manchester está gris.

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09:00 am
Me encuentro reflexionando sobre las complejidades de la vida y arrepintiéndome de haber nacido, especialmente en el grandioso Manchester, al noreste de Inglaterra, mientras encantadores autos pasan junto a mí. Un conductor se ofrece a llevarme, pero este es el Manchester asesino de los tristes años 70, así que mi primera reacción es naturalmente, huir. Tengo dudas, pero es tan encantador, este hombre, y la lluvia está comenzando a caer tan fuerte en esta monótona ciudad, así que me subo al auto y me acomodo en el sillón de fría piel, y recorremos las mojadas y ventosas calles del infeliz Manchester, hacia St. Mary.

09:15 am
Trato de colarme en el salón sin que nadie se de cuenta que llegué tarde, pero parece que el Sr. Shankly se siente particularmente malévolo esta mañana, y el pequeño William Smith ha sido arrastrado al frente de la clase y el Sr. lo golpea repetidamente en las rodillas con su bastón.

"¡Lo sie-e-e-ento señor!", grita William llorando. "¡No más disculpas!", ladra el señor Shankly, cabecilla de los verdugos. "¿Qué hizo?", le susurro a la asustada niña junto a la que me siento. "Fue realmente nada". “¡Morrissey!”, vocifera el Sr. Shankly. "¿Otra vez tarde?", dice mientras lanza un libro en mi cabeza.

11:00 am
Una particularmente miserable mañana en la prisión victoriana que es St. Mary. Mi mente anda sin rumbo durante la clase de álgebra, y tengo ensoñaciones en las que huyo a Londres, pero recibo un pequeño golpe del maestro, que me dejará mental y físicamente traumatizado por el resto del tiempo. Quiero irme a casa.

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01:00 pm
Es tiempo del almuerzo en la sucia y pobre cafetería de la escuela. Espero en la fila con el resto de los angustiados niños, mientras el director realiza su ritual militar de ir a buscar su próxima víctima. Hoy es como cualquier otro día, con carne de animal gris en el menú, esta vez un pequeño cordero indefenso. No comeré el putrefacto cadáver de animales bebés masacrados sin necesidad alguna, porque la muerte sin razón es asesinato, lo cual significa que me quedaré con hambre una vez más. Me levanto para irme de ahí, pero el director no lo permite.

"¡¿Qué te da el derecho de desperdiciar, pequeño idiota?!", me dice ladrando. "Comencé señor, pero no pude terminarlo", le contesto. Y recibo otro pequeño golpe en la cabeza.

01:45 pm
¿Por qué debería darle mi valioso tiempo a estas personas a las que no les importa si vivo o muero? No puedo soportarlo, así que decido renunciar a la educación. Dirigiéndome a la salida, mientras suena la campana y todos van de vuelta al infeliz salón de clases de St. Mary de Interminable Sufrimiento, corro hacia la seguridad de la ciudad (Manchester), y paso el resto de la tarde explorando sus tiendas de discos.

"¿Tienes ‘Too Much Too Soon’, de The New York Dolls?”, pregunto en cada tienda. El álbum salió la semana pasada, pero está agotado en cada local que visito, y me siendo cada vez más desesperado.

03:00 pm
Oh por favor, por favor, por favor, déjame tener lo que quiero, pienso mientras llego a la última tienda de discos en esta desgraciada ciudad. Lo tienen, pero no puedo pagar 5.30 libras. Nunca pensé que me uniría a las filas de ladrones de este mundo, pero debo tener este disco. Mientras lo guardo en mi chamarra, siento una mano descorazonada sobre mi hombro.

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"Devuélvelo", dice el dueño de la tienda, y naturalmente huyo en pánico hacia las calles de Manchester, hasta que regreso a casa justo cuando suena la campana de la escuela.

05:00 pm
Sheila ha llegado para persuadirnos a mí y a mi hermana, que salgamos esta noche.

"Steven, iremos al club con nuestros amigos", dice. "Oh, no puedo", contesto mientras suspiro profundamente. "¿Por qué?, reclama Sheila. "No tengo ropa bonita que ponerme". "Realmente llegué hasta aquí para escucharte decir ‘no quiero salir esta noche’?", reclama Sheila.

06:15 pm
Finalmente decido que debo salir esta noche, porque quiero ver gente y quiero ver la vida. Paso la siguiente hora peinándome; hay algunos lados más brillantes de Manchester y mi cabello es uno de ellos. Con el cabello cepillado, me pongo la camisa más floreada que tengo, pero eventualmente decido usar negro, porque negro es como me siento en el interior. Jackie y yo acordamos ver a Sheila en la entrada del cementerio, así que hacia allá nos dirigimos, ebrios de un vino robado.

07:30 pm
Con el estado de felicidad que trae la embriaguez, Sheila, Jackie y yo llegamos el club disco con los amigos. Las chicas se apresuran a platicar con sus amigas, y una vez más soy miserable mientras me quedo de pie yo solo. Observo alrededor, a los jóvenes enamorándose, y me siento tan solo que mi único deseo es morir.

09:00 pm
El Dj es terrible. La música que pone no tiene nada qué decir sobre mi vida. Por suerte no soy el único que piensa eso. Jackie ha invadido el escenario y ha tomado el micrófono. Está sonriendo mientras la multitud se une a su canto de "¡cuelguen al DJ!". A veces pienso que Jackie es feliz solo cuando está en el escenario. Deseo poder reir, pero no puedo ni sonreir.

10:30 pm
La mamá de Sheila está aquí para recogernos, pero preferiría quedarme en su casa. "Oh por favor no me dejes en casa", protesto. Pero la casa de Jackie no es mi casa y aparentemente no soy bienvenido, así que manejamos de regreso a las sombrías calles de Manchester, hacia mi vieja casa.

11:00 pm
Me meto a una cama vacía. He dicho suficiente por hoy.

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