tus derechos

Qué te puede pasar si rechazas someterte a un test de drogas en el trabajo

Siempre está bien conocer tus derechos como trabajador.
13 Agosto 2018, 4:00amUpdated on 09 Agosto 2018, 10:00am

Mayo de 1999. Una trabajadora de Iberia es despedida de su puesto de trabajo por haber consumido hachís. En concreto el análisis de orina dio un coeficiente de cannabis de 292 nanogramos por mililitro, superior a los 50 nanogramos que indicaba en el protocolo de la empresa. Años más tarde, en diciembre de 2004, el Tribunal Constitucional declaró nulo el despido porque se consideró que se había vulnerado el derecho de intimidad de la trabajadora.

Un caso similar sucedió en el País Vasco donde los policías municipales podían ser sometidos a controles antidroga generalizados e indiscriminados. En 2014 el Tribunal Superior de Justicia vasco anuló mediante una sentencia este tipo de controles alegando que no había consentimiento previo y superaba el necesario juicio de proporcionalidad.

Las revisiones médicas periódicas son algo habitual en muchas empresas, que quieren asegurarse si sus trabajadores están capacitados para desempeñar las tareas del puesto de trabajo que ocupan. Sin embargo, debería ser algo totalmente opcional y consentido. Según nos explica Cristian Pérez, responsable del área laboral de Abaci, el trabajador es el que decide si se somete o no a esta revisión médica. “Hay que tener en cuenta que en ningún caso los centros médicos deberían facilitar a la empresa si el trabajador tiene algún tipo de enfermedad o sustancia en su sangre. Simplemente emiten un certificado sobre si el trabajador es apto o no”.

En los casos en los que se hace este tipo de test de forma previa a la contratación, el candidato al puesto también tiene el derecho a rechazar esta prueba siempre y cuando no sea algo obligado por las características en sí del trabajo, comenta Pérez. Aunque teniendo en cuenta la situación de precariedad actual en la que nos encontramos, si un posible trabajador rechaza someterse a las pruebas, seguramente la empresa no le tendrá en cuenta para la posición y el empleador podrá alegar que no es el candidato ideal.

Desde la profesionalización de las fuerzas armadas son obligatorios los tests antidrogas y según un informe, uno de cada cuatro aspirantes a entrar al ejército era rechazado por consumo de drogas

Existen casos en los que estaría permitido someter a los empleados a pruebas para detectar el consumo de drogas. Después del accidente de GermanWings, la Agencia de Europea de Seguridad Aérea propuso una serie de medidas entre las cuales se encuentran severos controles de salud mental y de drogas a los pilotos de aviones. También es conocido que cuando un deportista se niega a someterse a un control injustificadamente se considera igualmente dopaje según el Código Mundial Antidopaje.

Para ser militar, por ejemplo, hay que pasar por un reconocimiento médico durante la segunda fase de selección. Un dato curioso publicado en el informe “Profesionalización de las Fuerzas Armadas en 2008”: uno de cada cuatro aspirantes a entrar al ejército era rechazado por consumo de drogas.

“En el caso de un conductor de autobús la empresa podría pedir al trabajador tener que pasar una serie de pruebas médicas para determinar si puede llevar a cabo o no la tarea, porque se supone que podría poner en riesgo la vida de otras personas”, explica Pérez.

“En general la empresa podría reclamar un test antidrogas a sus trabajadores cuando el trabajo del empleado pueda suponer un peligro para la seguridad propia o la de terceros. Si la empresa tiene indicios de que esta persona ha consumido algún tipo de drogas y durante el horario laboral está bajo los efectos de esa sustancias podría llegar a ser un despido procedente. A la práctica es muy difícil de demostrar. Aunque haya grabaciones de vídeo la empresa debería poder probar que esta sustancia es la que es”.

Si por ejemplo en horas de trabajo mediante chat invitas a otro compañero de trabajo a una fiesta en la que mencionas claramente que vas a consumir drogas fuera de tu horario laboral, tu empresa no puede obligarte a pasar un test de drogas en el trabajo

“En un trabajo de oficina, en el que no existe riesgo para terceros ni para su integridad física, aquí no se podría obligar a esta persona a someterse a un análisis de sangre o orina basándose en su derecho a la intimidad”, explica Pérez.

Cristian Pérez nos cuenta que si por ejemplo en horas de trabajo mediante chat invitas a otro compañero de trabajo a una fiesta en la que mencionas claramente que vas a consumir drogas fuera de tu horario laboral, aunque la empresa tenga pruebas escritas de ello como se trata de algo que no se sabe si se va a hacer o no y está fuera del horario laboral no sería una prueba válida como para obligarte a pasar un test de drogas en el trabajo.

Son muchas las empresas que cuentan con una política de lugar de trabajo libre de drogas en la que se prohíbe a los trabajadores estar bajo la influencia de drogas o alcohol y en las que se advierte que estar en posesión de drogas o traficar con ellas en el puesto de trabajo será una conducta no tolerada por la empresa. Sin embargo, y con la ley en la mano, sería difícilmente demostrable.

Según un informe publicado en 2013 por la Universidad de Valencia sobre la vigilancia de la salud del trabajador si se realiza una prueba médica en la que se evalúe la embriaguez o toxicomanía a una persona con el consentimiento de la misma, el test da positivo pero la conducta del trabajador no repercute de forma grave en su trabajo, en el caso que la empresa decida despedir al trabajador será considerado improcedente.

Si el test da positivo pero no repercute de forma grave en su trabajo, en el caso que la empresa decida despedir al trabajador será considerado improcedente

Si no hay consentimiento por parte del trabajador o se hubiera quebrantado la confidencialidad de datos o se hubiera utilizado el consumo de drogas de forma discriminatoria el despido sería nulo, por lo que el empresario debería reincorporar al trabajador de forma inmediata y abonarle los salarios dejados de percibir.

Si en cambio se puede demostrar que la embriaguez y toxicomanía puede repercutir gravemente en el trabajo, o bien los reconocimientos médicos sean obligatorios por la labor que desempeñan, el despido será procedente.

Suscríbete a nuestra newsletter para recibir nuestro contenido más destacado.

Publicidad