Feminisme

El ícono transgénero de Final Fantasy VII

Sephiroth es el villano más famoso en la historia de los videojuegos. La trágica historia del complicado antagonista resonó conmigo mientras crecía siendo una adolescente transexual y confundida.
Illustration by Julia Kuo.

Veintiún años atrás, nació el villano más querido en la historia de los videojuegos. Sephiroth es fácilmente la figura más trágica en la franquicia de Final Fantasy: un soldado caído de primera clase atrapado en una red de engaño, con un atractivo cabello en color plata hasta la cintura, una elegante capa negra y una arma formidable, la gran katana Masamune. Cuando jugué por primera vez el estreno de 1997 de Square Enix, me identifiqué profundamente con Sephiroth, aunque no se caracterizaba por ser un personaje que causara empatía.

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En la superficie, el arco argumental de Sephiroth es la historia típica del origen de un villano: atormentado por la repentina comprensión de que es el producto de un experimento científico, surgido del material genético extraído de un ente alienígena llamado Jenova, Sephiroth se vuelve maníaco, y luego delirante. Comienza a cuestionar obsesivamente su humanidad, enfocándose de lleno en su deseo de reunirse con su madre alienígena y abandonar este mundo. Durante este colapso, Sephiroth se comporta como alguien con un ataque de locura aparente: en su camino para reunirse con su madre, Sephiroth quema el pueblo de Nibelheim, que está cerca de los antiguos restos de Jenova.

"Sabía, desde de niño, que no era como los demás", dice Sephiroth después de darse cuenta de que es un experimento científico. "Sabía que la mía era una existencia especial".

Para mí, Sephiroth parecía un héroe incomprendido cuya locura era racional dadas las circunstancias de su vida. La conspiración de silencio que impidió que Sephiroth descubriera su verdadero ser resonó conmigo, una chica trans adolescente que también estaba tratando de descubrir si pertenecía o no a su planeta. Cuando Sephiroth hizo arder el mundo, supe que era porque, en su interior, su mundo ya estaba ardiendo.


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No soy la única que ve a Sephiroth como un ícono transgénero; en ciertas comunidades en línea, hay un discurso subcultural en torno a la idea de que podría ser considerado como un personaje transgénero. "Sephiroth nació siendo mujer", argumentó un fanático en Tumblr. "Sephiroth no lo sabe… Este es el secreto que descubre en Nibelheim, la raíz de sus extraños comportamientos, y la respuesta que ha estado buscando toda su vida".

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"Creo que si alguien es secretamente transgénero es Sephiroth", escribió otro fan en un foro de GameFAQs en 2016. "Con las células de Jenova finalmente puede hacer realidad su sueño secreto". Aquellos que encuentran convincente este argumento señalan un cambio notable que Sephiroth sufrió después de la revelación de Jenova: según Final Fantasy Wiki, en la versión japonesa de FFVII, cuando Sephiroth vivía como un soldado obediente para Shinra, usaba el pronombre ore, "un pronombre masculino común usado por hombres confiados [en Japón]". Sin embargo," después del Incidente de Nibelheim, comienza a usar el pronombre watashi, un pronombre más formal sin género definido".

Este tipo de interpretación de los personajes es parte de una práctica más amplia dentro de los fandoms LGBT. Está estrechamente relacionada con el acto de leer y escribir fanfiction, algo que la gente ha estado haciendo con gran entusiasmo desde los días de Star Trek. En su análisis de la cultura de los fanáticos queer en torno a la serie de Harry Potter, la teórica Tianna K. Mignogna explica el profundo significado del fanfic y el fanart queer : "Las obras de los fanáticos queer impactan la experiencia de los lectores queer… al crear un mundo altamente personalizado en el que son libres de expresarse de una manera que no solo mejora su autoestima y su representación dentro de los medios de los fans, sino que también los conecta más profundamente con el texto".

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En otras palabras, leer y escribir fanfiction queer es una forma significativa y subversiva en que los fanáticos LBGTQ pueden verse activamente incluso como parte del más heteronormativo de los libros, los videojuegos y las películas. Las lecturas queer de textos aparentemente estáticos se pueden percibir de la misma manera. Como escribió el autor de un fanfic de LOTR, este tipo de ejercicio creativo trasciende la aburrida y limitada pregunta de lo que es o no el "canon": "Si el autor pretendió hacer o no una interpretación queer es irrelevante: los libros pertenecen a sus lectores, y una de las grandes alegrías de la lectura es que no habrá dos personas que experimenten un mismo libro en la misma forma".


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Ya que esto es cierto para todo el arte, también lo es para FFVII. Los fanáticos del videojuego han creado innumerables lecturas queer de él, incluida la existencia subtextual de un arco romántico entre el protagonista, Cloud Strife, y Sephiroth. Cuanto más profundas son estas teorías, es menos claro si realmente están o no enraizadas en el canon o si son completamente inventadas. Yo argumentaría que realmente no importa, pero puede ser empoderador encontrar una especie de evidencia textual concreta para apoyar una idea que tiene tanta importancia personal para los fans.

Nunca tuve un héroe mientras crecía; en tanto que mis amigos identificaron varias figuras culturales pop a las cuales emular y admirar, yo recuerdo haberme sentido confundida, preguntándome por qué realmente no me identificaba con los íconos de mi generación. Mis héroes eran todos personajes de fantasía.

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La oscura crisis de identidad de Sephiroth tenía mucho sentido para mí. Durante la batalla final de Cloud con Sephiroth, el mutable antagonista lucha desesperadamente, transformándose rápidamente y adquiriendo dos formas diferentes con diferentes cuerpos y diferentes nombres. Yo me sentía así. Todos los días en la escuela, traté de transformarme en alguien más. Al igual que Sephiroth, sabía que algo estaba mal en mi vida; pero a los 13, no sabía qué era y envidiaba la claridad que Sephiroth había alcanzado. Lo que realmente quería era descubrir mi propia Jenova.

El papel de Jenova en FFVII es lo que verdaderamente convierte a Sephiroth en un ícono transgénero ideal para mí. En la historia de Sephiroth, Jenova es una figura materna que no pertenece a la familia biológica de Sephiroth. La comunidad trans desde hace tiempo ha acogido este tipo de parentesco —drag queens y chicas trans que fungen como madres unas con otras, y no es posible convivir con ellas por mucho tiempo sin que escuches a alguien gritar, "¡Madre!" con tanto entusiasmo como Sephiroth—.

"Sephiroth se convierte en el legado de Jenova. Dado que Sephiroth ha asumido voluntariamente las responsabilidades Jenova, su legado genético continuará a través de él", expresó un comentarista de YouTube.


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Jenova no es la verdadera madre de Sephiroth. Más bien, ella es una parte de Sephiroth con la que él intenta conectarse desesperadamente. Jenova siempre le ofrece a Sephiroth la promesa de un renacimiento, otra vida, otro cuerpo, otro mundo. Su conexión es quizás el ejemplo más significativo de la identidad compleja de Sephiroth, convirtiendo al ángel caído en un icono claro para las mujeres transgénero como yo, que a menudo también buscan reunirse con su otra mitad perdida.

"Tienes que dejar de pensar que hay una diferencia entre Sephiroth y Jenova, porque… no la hay", escribió un fan en GameFAQs. "Sephiroth es Jenova, en cuerpo y mente".

Solo recientemente, mientras pensaba en Sephiroth, comencé a darme cuenta de lo significativo que fue en mi adolescencia. Aunque me tomó más tiempo del que toma jugar FFVII, finalmente encontré mi propia Jenova: La verdad de mi identidad. Para mí, Jenova es la parte de mí misma que el mundo me dijo que no existía, o que no debería existir. Darme cuenta de que soy transgénero fue uno de los viajes más confusos de mi vida. Busqué los restos de mi verdadero ser durante años, luchando por comprender mi lugar en este mundo hasta que la encontré (a mi propia Jenova). Y como Sephiroth, cuando lo hice, me aferré a ella y nunca la dejé ir.