Si intervienes un edificio, correrás el riesgo de que te cachen. Hazlo en realidad virtual con un simulador y ese riesgo se volverá inexistente. Pero cuando remueves la potencialidad de ser atrapado ¿realmente puedes llamarte un “graffitero”? Si Kingspray Graffiti Simulator es un indicador, el graffiti virtual puede ser preciso y convincente, desde las gotas de pintura derramada por acercar el spray demasiado, hasta las zonas donde, normalmente, se puede graffitear.
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Kingspray le da a sus usuarios el control sobre la manera de usar el aerosol (ancho, largo, diámetro y demás) en conjunto con una gran variedad de colores, e incluso horarios. No es exactamente una aplicación para practicar graffiti como Fat Tag, pero los usuarios pueden guardar sus obras y compartirlas en redes sociales. Kingspray tiene estaciones de radio que los usuarios pueden poner mientras pintan.
Ahora, si los desarrolladores incluyeran un par de policías patrullando, oficiales de seguridad y metiches merodeando, a la par de un sistema de castigos y recompensas por las obras hechas, eso le daría un giro bastante interesante al programa.
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