El grupo de ex empleados fue acusado de haber sido parte del hackeo luego de meses de distintas demandas contra ellos. Dos han recibido visitas de la inteligencia italiana, todas tácticas que parecen ser parte un plan de intimidación y castigo por haber dejado la compañía.Un ex empleado de Hacking Team pidió no ser nombrado porque Vincenzetti "con sus demandas y tácticas terroristas ha sido efectivo en forzar a la gente a no hablar"."Hacking Team no debería ser una maldita religión que si la abandonas te tildan de traidor o desleal"
El antiguo desarrollador de Android en Hacking Team, Alberto Pelliccione. Foto: Lorenzo Franceschi-Bicchierai/Motherboard
Pero los desarrolladores y otros empleados fueron tomados por sorpresa, de acuerdo a Pelliccione. Ellos comenzaron a preguntar y debatir si las herramientas que habían creado estaban siendo utilizadas para luchar contra el crimen y el terrorismo o para reprimir a la disidencia."Este debate creció internamente durante ese día y nunca disminuyó" me dijo Pelliccione.Los ejecutivos también decidieron dividir a los empleados en secciones, por un lado el equipo de ventas y por otro los ingenieros dedicados a las aplicaciones. Apartaron a quienes tenían más visibilidad de los clientes, "Una separación que pretendía evitar el descontento interno" dice Pelliccione.La separación fue incluso física. Los desarrolladores trabajaban en el subterráneo de Via Moscova 13, las oficinas generales de Hacker Team en Milán, mientras la administración estaba en el primer piso y el equipo ventas, junto a los ingenieros de aplicaciones en terreno, quienes viajaban por el mundo haciendo demostraciones del producto, trabajaban en el quinto piso."No deberían vender a Sudán. Punto. Tampoco a Etiopía. Incluso en otros países menos malvados también hubo abusos".
La compañía también había señalado reiteradas veces que no tenía cómo saber la forma en que sus cliente utilizaban sus productos, pero cada vez que un cliente quería infectar a alguien con un documento, el cliente debía enviar el documento a los técnicos de Hacking Team para que le insertaran un virus. Si bien esto no significa que la compañía realmente sabía a quién le iban a enviar el documento, al menos les daba una idea dependiendo del contexto de este documento.El año 2013 Reporteros sin fronteras señaló que Hacking Team era uno de los "enemigos de internet" por venderle herramientas a los regímenes represivos. Un año después, el 12 de febrero del 2014, Citizen Lab reveló que el gobierno de Etiopía había utilizado el spyware de Hacking Team para hackear los computadores de varios periodistas en la diáspora. Los activistas dijeron que este era otro ataque a la libertad de expresión.Para Pelliccione esta fue la gota que rebalsó el vaso. Dos días después le dijo a sus jefes que quería renunciar. El 21 de febrero la compañía anunció en un mail interno que él se estaba yendo para fundar su propia compañía de seguridad en Malta.Exhibit A: Italy's UN rep tells the UN John AdamsJuly 6, 2015
El CEO dudó inmediatamente de los motivos reales de Pelliccione, preguntándose si él se había llevado a otras personas para crear una compañía "parecida" o un "competidor". En las semanas siguientes, otro empleado, un ingeniero de aplicaciones en terreno, también dejó la compañía. En un email discutiendo su salida, Vincenzetti habló sobre "grietas severas" en la compañía y el riesgo de más "deserciones" que podrían "destruir" a la empresa.En mayo Vincenzetti compartió más malas noticias: otra "seria perdida", esta vez era Landi, un desarrollador clave."Guido [Landi] es la mano derecha de Marco Valleri [Jefe de tecnología]" escribió Vincenzetti, "Sin él no podemos garantizar la invisibilidad de nuestro producto".Vincenzetti agregó que había conversado con los "contactos más importantes" que tenía para averiguar hacia dónde se iba Landi. Probablemente se estaba refiriendo a dos agentes del servicio secreto italiano: el coronel Riccardo Russi y el general Antonello Vitale."No importa cuanto regules estas herramientas, nunca sabrás efectivamente cómo pueden ser utilizadas"
En la demanda, Vincenzetti escribió que la habilidad de ReaQta para bloquear el software RCS de Hacking Team sólo puede ocurrir debido a "el robo de código fuente de RCS desde los sistemas de Hacking Team". Vincenzetti acusó a Maanaa y Landi de abandonar Hacking Team con el solo propósito de ayudar a que Pelliccione comercializara ReaQta. La compañía también demandó a Velasco en Estados Unidos y a Woon en Singapur.Los ex empleados niegan todas las acusaciones. Pelliccione dice que la demanda no tiene sentido dado que ReaQta es un producto de defensa, mientras Hacking Team es una herramienta de ataque. Y que tampoco haría sentido que él venda ReaQta como un antídoto, dado que Hacking Team es utilizado por un pequeño número de clientes para vigilancia específica. En otras palabras, él dice que no hace sentido a nivel de negocio.El vocero de Hacking Team, Eric Rabe, declinó hacer comentarios sobre las demandas diciendo que son "asuntos internos".Desde que llegaron a la corte, la compañía ha seguido presionando a sus ex empleados. El verano pasado, antes de ser hackeados, contrataron a investigadores privados para seguir a Maanna de acuerdo a mails filtrados y reportes de los detectives. En un email, un abogado de Hacking Team le dijo a los detectives que estaban buscando "evidencias" de la "participación de Maanaa en un grupo islámico". El reporte de los detectives, sin embargo, es mundano y no encontraron ninguna evidencia de afiliación con algun grupo, sólo fueron testigos de Maanna yendo a jugar tenis y a la tienda de abarrotes."Estas acusaciones son sólo un acto de represalia"
Una fotografía de Mostapha Maanna, otro ex empleado de Hacking Team, tomada por los detectives que contrató la compañía para que lo siguieran.
La cuenta oficial de Hacking Team en Twitter el día del ataque de PhineasFisher.
