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Música

La Vuelta al Mundo en 80 Raves: Nasty Mondays, Barcelona

Nasty Mondays adopta lo cursi de la Americana con los brazos abiertos.

La Vuelta al Mundo en 80 Raves te lleva a los sótanos, bodegas y cuartos traseros donde la verdadera magia sucede -desde Caracas hasta Calgary y de regreso. Fotos cortesía de: Nasty Mondays

NOMBRE: Nasty Mondays

LOCACIÓN: Barcelona, España

RESIDENTES: Kosmos, Radiocontrol, y Rho si te gusta el electro; MadMax y Soren si tu pedo son los cuernos de diablo.

VIBRA: Sock-hop español.

VENUE: Apolo, un antiguo teatro que ahora alberga una salvaje gama de fiestas (y multitudes) todas la noches.

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CUÁNDO SUCEDE: Los lunes. Obvio.

CUÁL ES LA ONDA: 

Llegué al Apolo a las 12:30AM, un antiguo teatro algo escondido de la calle de la vida nocturna La Rambla, y fui una de las primeras en llegar. Pagué mi cover de €15 euros (no hay lista de invitados, para mi disgusto), y me encaminé a la pista de baile de tamaño mediano. Casi no había nadie, lo que es extraño, ya que Nasty Mondays dice convocar a "toda Barcelona." Por lo que me dije que me quedaría durante una hora y media—tiempo suficiente para agarrarle la onda antes de regresarme al hotel a dormir un rato antes de tomar mi vuelo a Italia por la mañana.

En Barcelona, la entrada a un club tiende a incluir una bebida, así que pedí un vodka con limonada (aparentemente es una bebida que la gente toma en Europa, fuera de fiestas universitarias). Al entrar por una puerta confusamente marcada "Salida de Emergencia", encontré el piso de arriba donde un grupo de españoles de 19 años bailaban el twist & shout al ritmo de música rock como si estuviéramos en Rydell High.

Definitivamente no estaban fuera de lugar. Con un DJ booth hecho de un carro vintage y el logo de un ancla al estilo marinero, Nasty Mondays adopta lo cursi de la Americana con los brazos abiertos. Pero, de alguna manera, no se siente como rockabilly de tienda de disfraces. Aun con el mar de chamarras de piel presentes en la creciente multitud, esta es una fiesta de rock que no está lleno de sólo "gente rock."

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Aunque tocaron las rolas favoritas de mis papás durante toda la noche, no cabe duda que al menos ciertos aspectos de Nasty Mondays califican como rave. Para la mayoría de las personas, la pista de baile masiva en la habitación principal parecía ser donde sucedía la fiesta. Los locales cantaban a gritos las canciones en un inglés perfecto, junto a turistas a quienes (como a mí) les habían dicho que no había otra fiesta mejor para empezar tu semana con una cruda.

En un momento tuve una sobredosis de rock, que honestamente me tomó como 10 minutos, volví a bajar y me di cuenta que el cuarto pequeño de electro llamado Nasty Bass, ahora estaba atascado. Igual que con los raves en casa, venía con todo y groupie sediento de DJ y pervertidos tomando fotos con zoom de las chicas que bailaban.

Los tres residentes, DJ Kosmos, Radiocontrol y Rho iban uno tras otro con MC en vivo algo distorsionado. La música tomaba ligeros turnos entre fidget a electro a bass a moombahtoon a dubstep a algún tipo de sonido que sólo puede describirse como "hacerte mover el culo." Pero para mí, la transición oficial de "mamá responsable preocupada por alcanzar su vuelo" a "OK voy a menear el culo y no me preocuparé por no tener data en mi iPhone" sucedió durante un remix a Craig David.

Una fiesta que no depende de headliners para vender boletos es testamento a una fuerte reputación, y creo que se debe a que Nasty Mondays (próximamente cumplirá 9 años) está lleno de vibras genuinamente buenas y sin pretensión. Se tiene que ser cierto tipo de persona no tener pedos con salir en lunes, y aparentemente hay muchos de esos tipos en Barcelona como para que un club de 2 pisos esté atascado. Ahorita regreso, me voy a mudar.

MOMENTO INOLVIDABLE: Ver a DJs tocar hits de rock clásico de su booth hecho de un carro cincuentero y pensar, "¿La gente aún escucha música rock? Espera, la gente creerá que porque estoy aquí y traigo chamarra de mezclilla aún escucho música rock? Mierda."

Lina Abascal realmente no se va a mudar porque es demasiado neoyorkina.- @labascal