El ácido y la música. Están hechos el uno para el otro. Un buen disco puede elevar tu experiencia a niveles inimaginables. Quizás John Lennon y sus amigos pusieron de moda esta droga, de la cual hay muchísima información documentada y no deberías estar abriendo este artículo para aprender sobre ella.
El LSD y el arte en general tienen una relación bastante estrecha, sobre todo en los años sesenta y setenta cuando el boom de esta sustancia celestial estaba en su mayor apogeo. Las posibilidades creativas que te da el ácido lisérgico están bastante bien estudiadas y su uso recreativo para expandir las posibilidades artísticas siempre –o casi siempre– ha dado buenos resultados. Un ejemplo rápido de como el LSD abre posibilidades creativas que jamás hubieras imaginado, es uno de los mejores discos de una de las mejores bandas de la historia, The Beatles y su Revolver, como el mismo John Lennon lo cuenta.
Ahora, sabemos que no todo el mundo va a crear un disco en LSD. Pero, lo que sí puede hacer cualquiera es escuchar su música favorita para que haga de banda sonora del viaje.
Antes de hacer esta lista, quisimos contar con un poco de ayuda de expertos en el tema. Aquí entra en juego el Sr @lisergicos, psicólogo y escritor experto en temas de LSD –imagínatelo con un turbante blanco, bien hippie, llevándote por el aceite camino del bien–. Le pedimos de favor a nuestro amigo lisérgico que le preguntara a su comunidad de seguidores qué música les gusta oír en LSD. Los resultados fueron variados, como imaginamos.
A ver, cada experiencia es única, lo cual es lógico. Así que quizás, lo que a ti te haga bien –digamos un reaggeton de J Balvin – quizás al wey que anda enamorado del nuevo disco de Childish Gambino no.
En conclusión, la diversidad de opiniones sobre la consulta a la hora de escuchar música en ácidos, no nos dejó de otra opción para poder hacer esta lista y que quedáramos todos contentos. Decidimos tomar un ácido para poder vivir la experiencia a plenitud y ver qué rolas potenciaban el viaje y así darles una experiencia de primera mano –que si en honor al periodismo de investigación, de inmersión y eso–.
La idea para disfrutar un buen viaje en ácidos –o al menos en este caso– era cambiar abruptamente de géneros, no escuchar a un mismo artista dos veces, ni escuchar a Pink Floyd, porque simplemente odio los malditos clichés y ya bastó con Pink Floyd y el ácido.
Así que, llamamos a nuestro dealer más cercano, seleccionamos una lista bien diversa y nos comimos un ácido para darte las 8 mejores canciones que puedes oír en LSD
Advertencia: si quieren repetir la experiencia sonora y mental de este viaje, esta lista sólo la pueden oír en ácidos.
Robbie Williams & Rufus Wainwright - "Hotel Crazy"
El ácido hizo efecto después de la cena, –coman antes de hacer esto y así no los agarra con estómago vacío, amigxs. Estaba en mi auto llevando a una amiga a su casa y a mitad de camino, gracias a la radio mainstream comenzó a sonar esta rola de Robbie Williams y el amigo Rufus. La voz femenina detrás de un tipo de filtro con la que comienza la rola, empezó a hacer que mis ojos distorsionaran los árboles en toda la carretera.
Esta rola tiene una melodía pentatónica bastante retro y arreglos de metales sesenteros que hacen que te sientas en la fiesta de navidad de la oficina de Noisey UK. Te crees inglés, sientes tu cabello espectacularmente peinado hacia atrás mientras ves tu traje blanco con una rosa en el saco y esperas tus fish & chips. Juro que de repente vas a sentir la necesidad de tomar té mientras ves a Inglaterra perder cualquier mundial de fútbol.
Quizás también sientas la enorme necesidad de jugar con las luces de tu auto al ritmo de la batería, y mires al retrovisor seguidamente para ver si tu cabello está igual de increíble que te lo imaginas mientras Robbie te susurra al oído "Holding on to something that's gone in the wind".
Childish Gambino - "Boogie Man"
Primero: según Urban Dictionary, un Boogie Man es "un monstruo inventado para asustar niños pequeños".
Segundo: Awaken, my love! es el disco del año 2016 y probablemente del 2017. De seguro es un fracaso comercial pero, hazme caso, siempre confía en la opinión de una persona en ácidos.
Los gritos con los que comienza la rola te van a hacer sentir en un barrio peligroso de Detroit por el año 1972. En el que estás buscando comprar un poquito de mariguana mientras caminas unos pocos pasos y ves que en cada esquina está un wey sin camisa lleno de tatuajes tribales, lentes oscuros para que no sepas que te anda mirando, y sospechosamente sudados y agitados.
Cada vez que la rola dice "With a gun in your hand, I'm the boogie man" estos tipos te voltean sus caras, tú no sabes qué hacer y aquí es donde te puedes poner medio paranoico.
Pero cuando piensas que todo está perdido en el barrio de Boogie Man, la rola entra en su fase más funky y te saca del mal viaje. Al final todo va a estar bien, y terminarás moviendo tu cabeza al ritmo de los teclados eléctricos que cierran la rola pensando que lograste tu objetivo.
Gorillaz - "DARE"
Los Gorillaz son ya de por sí caricaturas que hechas para verse en LSD, pero bueno. Estoy sudando, mi corazón late exageradamente rápido y siento cómo los músculos de mi cuerpo se tensan solos mientras imagino que juego un arcade de Street Fighter II en los años noventa. Eres Ryu ataviado en su keikogi y todo, le das al botón B para lanzar una patada voladora y así ganarle a tu cuate. Los teclados en esta rola quizás logren que te preguntes si lo que te comiste fue un ácido o una píldora de éxtasis. Me hizo sentirme en un antro donde todas las personas estaban bailando excepto yo, y no sé por qué. En verdad sí sé: es porque bailo terriblemente.
Algo sumamente curioso en "DARE" es que en ácidos vas a escuchar que en vez de "never did no harm, never did no harm" dice "necesito bajar, necesito bajar". Entonces que mi cerebro escuchara esto no hizo mayor cosa que preocuparme. Primero Ryu en un arcade, luego un wey que baila terrible en un antro y ahora alguna persona diciéndote que "necesita bajar". No manches.
Héctor Lavoe - "Periódico de Ayer"
Lo primero que vas a sentir con esta rola es seriedad, lentes aviadores y un buen habano en algún bar con luces azules de Nueva York. Me empecé a sentir con estilo, una persona más sabia y con una seguridad en mí mismo que jamás había sentido. Y claro, ¿para qué leer el periódico de ayer? Piensas en esa persona a la que aún revisas sus redes sociales analizando cada mensaje o foto que deja concluyendo cosas que, en el 99% de los casos, no son así. De repente me siento empoderado, con ganas de comerme al mundo y estudiar otra carrera –todo esto mientras fumo mi tercer cigarro, para imaginarme que es un habano–.
En el break de vientos y metales, toda tu vida amorosa te va a pasar por los ojos y te vas a dar cuenta lo idiota que eres. Decides no volver a pensar en esa personita especial que de seguro está con alguien más guapx y exitosx que tú, ¡y por fin! ya vas a poder abrir Tinder de buena gana.
Sí, esta es la canción del viaje para superar a tu ex.
Tyler, The Creator - "Tamale"
Esta me agarró comiéndome un helado mientras veía el video de la rola en YouTube, ya que mi cuerpo estaba muy caliente debido al ácido y bueno, necesitaba compensar. El grito de "Tamale, tamale" en la canción, más la misma voz excesivamente aguda gritando, hizo que este ejercicio de comer un helado mientras veía el video fuese la cosa más rara que he hecho en mi vida hasta ahora.
Dato: Tyler brincando sobre las nalgas de la modelo del video en ácidos es la mejor mierda que he visto en el 2016.
La percusión, más el rapeo, más los tamales, más otra vez los tamales, hizo que todo a mi alrededor tuviese un aire medio japonés. No me pregunten por qué, pero hagan la prueba. Tyler, The Creator te lleva a comer Tamales en ácido por Japón.
Mi cabeza para este momento ya iba a explotar, fue la parte más rara del viaje y aun no entiendo qué diablos fue lo que sentí. Quizás en algunas semanas logre entenderlo. Bueno, algo así pasa con los discos de Tyler, The Creator, ¿no?
Damien Rice - "The Blower's Daughter"
Después de oír Gorillaz, tamales, funk ácido, creerme inglés y olvidar a mi ex, sentí la necesidad de escuchar algo suave, que no tuviese mucha información y que fuese medio acústico. Andaba en una nota medio romántica, si les sirve.
Lo primero que se me vino a la mente al ponerme medio romántico, fue obviamente Natalie Portman y Closer –acá les explico sobre mi obsesión con esa mujer–.
Apenas entra el "and so it is" de la rola, pasas a modo reflexivo, sientes el viento acariciar tu cabello y te imaginas lanzando piedras al vacío, al horizonte, mientras te acuerdas de todas las cagadas de tu vida y ves cómo tus zapatos están llenos de arena, porque estás sentado en una roca en medio de un desierto.
Los rasgueos de la guitarra son como los regaños de tus padres y los "te lo dije" que tanto odiaste en tu infancia. La hermosa voz del buen Damien también ayuda a esta vibra reflexiva, es como todos esos videos de Bon Jovi comenzando los noventas con onda medio western, en blue jeans y botas de vaquero, donde luego encuentras a tu chava en la cama con otro wey.
Ahora entra la voz de la chica y, de una piensas que es otra vez el fantasma de tu ex, que renace de sus cenizas como el ave fénix. Pero consigues apretar tus puños y lanzar más rocas al vacío y logras superar ese mini mal viaje, y termina con la voz de Damien reflexionando "I can't take my mind off you, till' I find somebody new". Le haces caso, la superas, te levantas de la roca en medio del desierto y sigues tu camino.
