De Valparaíso hasta el ‘Paraíso’: Escucha en exclusiva el nuevo disco de Adelaida
Carlos Molina

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De Valparaíso hasta el ‘Paraíso’: Escucha en exclusiva el nuevo disco de Adelaida

Estrenamos el tercer disco de la banda chilena de ‘grungegaze’, y es lo más parecido a una nueva religión dulce y oscura.

¿Es shoegaze? ¿Es grunge? ¿Es pop? No, es Adelaida, y no tienen tapujo alguno en pasearse por tres estilos como si fueran hijos del mismo padre. La banda oriunda de Valparaíso ya lleva una década apostando por sus sonidos de garage de puerto, y su carrera cuenta con dos largos ( Monolito, Madre Culebra) que los posicionaron en la escena nacional chilena como un imperdible para entender qué pasa más allá de la capital.

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Este trío, que ha cambiado su formación en más de una ocasión, está listo para llevar la historia un poco más allá. Hoy, con Naty Lane como debutante bajista en sus filas, se aventuran con el largo de más duración que han presentado hasta hoy, uno que los saca de su zona de confort acostumbrado a guitarras fuertes y que los lleva hasta la parte más dulce del pop.

Son catorce tracks que te van a volar la cabeza, los conozcas o no. El Paraíso de Adelaida está listo para que viajes con ellos en esta reunión familiar de tantos géneros que se condensan en un libre relato, editado a través del sello mexicano Buen Día Records.

Así como nos pegó el verano acá en Chile, también lo hace en la carrera de los porteños. Paraíso significa otro peldaño en esta ola de shoegaze grunge pop desde Chile para el mundo, y para conocer el camino que significa esta entrega, conversamos con los músicos que aseguran que lo más oscuro y dulce de su talento se encuentra condensado en este álbum que terminó por convertir a la música y el placer de hacerla, en su religión.

¿En qué punto decidieron que ya era hora de  despedir a Madre Culebra y darle paso a un nuevo hijo?
Jurel Sónico: Cuando ya empiezas a querer dejar de tocar ciertas canciones en vivo…o cuando ya te da lata ensayarlas, jajaja. En verdad la llegada de Naty Lane nos dio como una sed creativa que aprovechamos y terminamos con un disco nuevo que nos gustó y que hicimos con cariño.

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¿Cómo se crea al concepto del disco? ¿De dónde viene el nombre?
Adelaida: El nombre del disco llegó después de tener las canciones listas, se originó a partir de lo que nos evocaron los temas y después de escucharlos incontables veces fueron apareciendo palabras… Desde ahí empezamos a precisar entre la traducción de lo que nosotros sentimos contra la traducción de lo que queremos decir. Todo confluyó en Paraíso, porque es un lugar, un espacio, pero también un estado. Al final se trató de interpretar eso. Las canciones estaban más luminosas, con mucha energía, considerablemente menos oscuras que en Madre Culebra. O es al menos  una oscuridad diferente.

En ese sentido nos parecía que Paraíso resume la idea de un buen lugar, un lugar ideal, incluso fuera de la idea bíblica. Las religiones sitúan la alegría  y la plenitud en un lugar con cualidades geográficas o mentales pero nosotros lo encontramos en la música. Esa es nuestra religión.

Por otro lado, sigue siendo una palabra poseída por un concepto amplio, plagado de interpretaciones y eso permite también dobles o triples lecturas, sumado a la relación de la palabra Valparaíso, que es nuestro hogar. También hay una justicia con eso. Ve al Paraíso".

¿Consideran que hay una línea vertebral que sostiene a los tracks o es más bien un relato libre?
Jurel Sónico: Relato Libre. Pensamos que lo más atractivo de este disco es – de hecho – que todas las canciones tienen una personalidad propia y eso las distingue. La línea vertebral es el sonido, pero la personalidad está en la composición y los arreglos.

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Hasta el momento Paraíso llega como su LP más largo ¿fue una decisión pensada o simplemente se encontraron con 14 temas que funcionaban?
Jurel Sónico: Así tal cual: habían 14 canciones ansiosas por mostrarse. En algún momento quisimos sacar una… Pero al final tomamos el riesgo. Todas tenían su espacio.

Este es el primer disco que hacen con Naty Lane ¿qué aportes ven en su llegada? En lo personal me gusta mucho que la voz femenina sea un detalle continuo en todo el disco, más que en un par de canciones.
Jurel Sónico: Es un aporte energético y musical. Energético porque Naty tiene buena vibra. Musicalmente y por su forma de tocar, simplemente nos encanta.

Ahora, respecto a las voces femeninas, en el disco también invitamos a Lourdes Liss y Koe como coristas para aportar.

 ¿Cómo se re-estructuraron con ella? ¿Cómo llegó a ser parte de Adelaida?
Lele Holzapfel: Naty Lane siempre estuvo presente. Es curioso. Naty y Jurel se conocen hace más de 10 años y llevan viviendo juntos  desde hace unos 6 años en una suerte de comunidad de músicos que llamamos 87/7. Ha tenido que escuchar los ensayos de Adelaida hace mucho rato, y antes de que entrara Natalia Adelina, Naty Lane era candidata. Las circunstancias retrasaron su entrada…pero es nuestra amiga hace mucho. Incluso Jurel había tenido un proyecto paralelo con ella, que se llamó Hammuravi. La dinámica venía desarrollándose de a poquito y cuando nos encontramos sacando las canciones fue algo super natural y que sabíamos que algún momento pasaría. Nos da una sensación de Déjà vu.

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Y ¿qué onda la historia con Buen Día Records? ¿Cuál fue el camino para llegar a Eric Dabdoub y que terminara editándolos?
Lele Holzapfel: Jurel tuvo la intuición. Llegó a Buendía porque le gusta Riel – una banda argentina muy bacán— y se dio cuenta que Buendía les movía el rollo en México así que terminó escribiéndoles por Facebook y ahí nació la conexión. Les mostramos los demos y en menos de una semana estábamos en una reunión por Skype para formalizar el asunto.

Nos encanta verlo así. Es como que nacieron dos nuevos amigos que tienen una casa en otro país y que de una forma simbólica nos están invitando  a pasar y visitarlos. Tenemos todas las intenciones de compartir nuestro trabajo con la gente de México y los alrededores. Pero también tenemos planes de viajar a Europa en un tiempo más.

¿Ven esta nueva casa como una posibilidad de "extranjerizar" un poco a Adelaida?

Adelaida:

¿Se imaginan siendo músicos fuera de Chile? ¿Les gustaría dejar Valpo o consideran que es la raíz de lo que hacen?
Adelaida: Estamos abiertos a todo y considerando lo mucho que nos gustaría viajar y cambiar de aire, no es tan loco imaginarse una temporada fuera de nuestro país. A pesar de todo, obvio que Valparaíso ha moldeado nuestra forma de enfrentarnos a la realidad, pero eso es algo que ya llevamos dentro.  No estaría mal salir, Adelaida es nuestro trabajo y estamos dando todo al cien por ciento.

El disco, para mí, suena como una sucesión inevitable, una evolución en lo musical sin convertirse en un aburrido predecible, una llegada de nuevos sonidos que rompen un poco con lo que venían haciendo ¿Cómo podrían describir ustedes el estado en el que se encuentra este Paraíso?
Adelaida: Mmm… Como un paraíso, jajaja, pero el paraíso que se retrata en el tríptico de El Bosco. Hay dulzura, horror, locura, paz, luz y sombra. Es una pregunta difícil, porque la música a veces produce cosas que las palabras no logran contener. Es más visual. Podríamos describirlo como la portada del disco también: un montón de papeles picados, todos sacados o rasgados de distintas revistas pero todos ordenados en un cuadro armónico, lleno de color, pero no saturado ni chillón.

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Nos encanta lo que pasa con temas que logran fundir muy bien los dos grandes contrastes de Adelaida: la oscuridad del rock y la dulzura del pop. En ese sentido, lo que pasa con 'Astronube', 'La velocidad' o '1999' son como sensaciones de satisfacción, porque creemos que nunca habíamos pisado ese terreno, pero también hay pasajes sonoros que se dan cuando te enfrentas a las canciones más particulares del disco: 'Cienfuegos' o 'La Muerte', o 'Despedida en la Nieve'. Tienen una personalidad que se escapa de las demás y eso las hace super especiales para nosotros.

Adelaida:

Esta no es sobre sus favoritas, si no las que consideran indispensables en toda la entrega ¿cuál es la o las canciones imperdibles del disco?
Jurel: "Columpio"

Lele: "Cienfuegos"

Naty Lane: "Astronube"

¿Tuvieron errores/aprendizajes en el proceso de Madre Culebra que en esta pasada no repitieron/aplicaron?
Jurel y Lele: Siempre hay errores y la idea es que si existen, siempre haya un aprendizaje. Madre Culebra nos enseñó bastante, sobre todo respecto a las tomas de grabación, o en el touch necesario para lograr determinados sonidos en la batería. También a ser muy minucioso con las maquetas de cada canción: no descansar hasta sentirse realmente conformes con una canción. Nos pasó con 'Despedida en la Nieve':, que es una de las canciones más antiguas que tenemos, ya en la época de Monolito la tocábamos en vivo, pero cuando queríamos grabar, la maqueteábamos y nunca nos convencía. Recién ahora el tema cuajó.

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¿Cómo fue el proceso de producción y cuál fue el rol de cada uno de ustedes en esta parte de estudio?
Jurel y Lele: Todo partió con la entrada de Naty Lane a la banda y en ese sentido había que tomar ciertas decisiones: o nos poníamos a enseñarle los temas antiguos o nos poníamos a hacer cosas nuevas. Obviamente era mucho más entretenido generar un material propio a la nueva formación y fue inevitable inclinarnos por eso. En los ensayos nos pusimos a crear y no pasó mucho tiempo hasta que ya estábamos armando maquetas y grabando demos. Podríamos decir que en lo compositivo todos tienen sus roles claros: uno pone un riff sobre la mesa y ahí todo empezamos a aliñar y componer desde nuestros instrumentos. Claro que aparecen cosas en el camino y todos opinamos con bastante fluidez. Después de eso entramos en un periodo de "poda" y pre-producción más meticulosa, canción por canción.

Cuando pensamos en , pensamos en invierno. Cuando pensamos en pensamos en otoño. Con entramos de lleno a primavera-verano. Justamente coinciden con el periodo del año en donde grabamos el disco. Creemos que queda con esa energía y eso lo hace interesante.

Jurel y Lele:

Monolito

Madre Culebra,

Paraíso

Es un disco más luminoso, que tiene altos y bajos pero que en general posee esa "oscuridad diferente" a los anteriores. Las mayores diferencias las van a encontrar en cómo suenan las canciones.

¿Qué se viene en el futuro cercano para Adelaida?
Adelaida: Ojalá que un montón de buenos shows y por sobre todo que impliquen viajar. Queremos compartir nuestra música con la mayor cantidad de personas posibles y conocer otros lugares, conocer mas amigos músicos por todo el mundo, generar lazos de amistad y siempre seguir aprendiendo más.

Todas las fotos fueron tomadas por Carlos Molina para Noisey.