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Esto es ping-pong y no payasadas

Los chinos Xi Xan y Zhu Linfeng disputaron uno de los puntos más espectaculares en la historia del tenis de mesa.
21 Septiembre 2015, 8:47am
Xu Xin es actualmente uno de los deportistas más aclamados en China. Foto de Suhaimi Abdullah, Getty

¿Cuántos de nosotros no hemos sido aficionados a jugar un buen partidillo de ping-pongen la comida familiar o en la fiesta con los colegas? La realidad es que tendemos a pegarle sin demasiado énfasis a la pelotita, porque cuando le metemos un poco de fuerza la acabamos mandando a la casa del vecino.

Pues bien, aunque nosotros solamos ver el tenis de mesa como un 'divertimento' que no va más allá de cuatro peloteos en días ocasionales, resulta que el ping-pong es un deporte olímpico extremadamente popular en el Asia lejana. China es, de hecho, la gran potencia mundial de esta disciplina (materia prima no les falta, dijéramos).

Hace unos días, en un partido entre el chino Xu Xin (número 2 del ranking mundial) y su compatriota Zhu Linfeng se firmó uno de los puntos más espectaculares de la historia del ping-pong, un episodio que ha dejado maravillados a los expertos —y a los no tan expertos— en el arte del tenis de mesa.

Fueron cerca de 30 segundos de intercambio de disparos entre los dos deportistas chinos durante los cuales hubo golpes que parecían sencillamente imposibles. La pelota va tan deprisa que apenas se puede seguir con la vista.

El físico es fundamental para entender la dimensión de esta jugada. Esas piernas y esa movilidad alrededor de la mesa sólo la tienen los jugadores de China. Ni siquiera los mejores jugadores de Europa pueden alcanzar ese nivel. Insisto, esa potencia en las piernas es absolutamente clave.

Así lo explicó Víctor Sánchez, entrenador de la selección española de ping-pong, al medio digital El Confidencial. Sánchezsubraya la calidad técnica que se requiere para ejecutar movimientos así, pero sobre todo destaca la importancia de la preparación física, algo en lo que normalmente no pensamos cuando hablamos de tenis de mesa.

La rapidez mental que se debe tener en el ping-pong obliga a quienes desean ser deportistas a comenzar a practicar desde muy pequeños, de forma que puedan ir perfeccionando su técnica y comenzar a escalar posiciones. En China, los jugadores pueden llegar a entrenar entre 7 y 8 horas diarias. En el mayor de los casos, los deportistas chinos tienen un entrenador personal que les ayude a ir mejorando constantemente.

Todos los jugadores de élite cuentan con entrenadores, psicólogos, médicos... No les falta de nada porque son deportistas de primer nivel en su país. Trabajan igual que pueda hacerlo un futbolista de élite y muchas veces parecen máquinas cuando los ves en acción.

Cuando parecía que Zhu Linfeng tenía controlado el punto, puesto que siempre pareció mejor situado frente a la mesa de ping-pong, apareció la destreza de Xu Xin, que demostró por qué es el segundo mejor del mundo.

No sé vosotros, pero después de ver esto me sentiré aún más inútil de lo habitual la próxima vez que me decida a jugar una partidita. Y mira que ya tenía motivos sobrados para hacerlo...