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Aplicamos la nueva ley de Seguridad Ciudadana a los Cuerpos de Seguridad del Estado

Recordemos algunos sucesos que ponen en evidencia la brutalidad con la que actúan estos funcionarios.

El Partido Popular, en su plena solitud, acaba de aprobar en el congreso la nueva Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana, también conocida como "ley mordaza", una sutil estratagema para recortar los derechos fundamentales de expresión, reunión y manifestación de todos los españoles —maldita sea, no sé por qué pero cada vez me da más asco el gentilicio "español"—, poniendo especial hincapié en las reuniones frente a las sedes del Congreso de los Diputados, el Senado y las asambleas legislativas de las comunidades autónomas. Las sanciones se dividen en tres grados —muy graves, graves y leves— y las multas pueden ascender hasta 600.000 €. Podéis consultar el Proyecto de Ley que sustituyó el anteproyecto realizado anteriormente —y que se vio suavizado debido a la presión de la oposición y de la ciudadanía— aquí, es gratis.

La oposición ya ha advertido que en caso de gobernar durante la próxima legislatura retirará esta nueva ordenanza por lo que la implantación de estas medidas será temporal. Esta nueva ley que pretende proteger a las administraciones —y no a los ciudadanos— dota a los Cuerpos de Seguridad del Estado de unos derechos que pueden vulnerar la libertad de los ciudadanos. Nos hemos preguntado qué pasaría si les aplicáramos esta ley a ellos mismos, ¿quedarían inmunes?

Muy graves

Ley: La fabricación, reparación, almacenamiento, circulación, comercio, transporte, distribución, adquisición, certificación, enajenación o utilización de armas reglamentarias, explosivos catalogados, cartucherías o artículos pirotécnicos, incumpliendo la normativa de aplicación, careciendo de la documentación o autorización requeridas o excediendo los límites autorizados cuando tales conductas no sean constitutivas de delito así como la omisión, insuficiencia, o falta de eficacia de las medidas de seguridad o precauciones que resulten obligatorias, siempreque en tales actuaciones se causen perjuicios muy graves.

En el maravilloso mundo de los Cuerpos de Seguridad del Estado, la fluctuación entre lo que se puede considerar reglamentario y no reglamentario es constante. Ayer se prohibía el uso de las pistolas eléctricas "Taser" y —pese a haber ignorado las órdenes de Interior en el pasado— actualmente los Mossos d'Esquadra ya pueden utilizarlas de forma legal. Recordemos también otros instrumentos fantásticos recientemente prohibidos como el kubotán o las balas de goma. Solamente los locos van armados.

Foto de Alejandra Núñez

Graves

Ley: Causar desórdenes graves en las vías, espacios o establecimientos públicos, así como la provocación de incendios en la vía pública que representen un peligro para las personas o bienes u ocasionen una alteración de la seguridad ciudadana, cuando tales conductas no sean constitutivas de delito.

Joder, lo de los Mossos infiltrados ya es un clásico en todas las manifestaciones. No es ningún secreto que se sospecha que en muchos casos son ellos mismos los que incitan los comportamientos menos cívicos de los ciudadanos, menuda doble moral.

Ley: Las acciones y omisiones que impidan u obstaculicen el funcionamiento de los servicios de emergencia, provocando o incrementando un riesgo para la vida o integridad de las personas o de daños en los bienes, o agravando las consecuencias del suceso que motive la actuación de aquéllos.

Joder, esto es un poco en broma pero recuerdo cuando atropellaron a ese Mosso con una furgoneta antidisturbios; que me aspen si esto no es una obstaculización del funcionamiento de los servicios de emergencia. Sin duda la imagen de un antidisturbios siempre genera miedo y odio pero a veces nos brindan situaciones hilarantes como esta.

Ley: La perturbación del desarrollo de una reunión o manifestación lícita, cuando no constituya delito.

Esto es la especialidad de los antidisturbios. A estos tipos les encanta apalear a gente con los brazos en alto. De hecho eso es exactamente lo que hacen siempre, es su trabajo. No deja de ser curioso que la propia naturaleza de su función vulnere uno de los puntos de esta nueva ley, que sin duda alguna es igual para todos.

Ley: Portar, exhibir o usar armas de modo negligente, temerario o intimidatorio, o fuera de los lugares habilitados para su uso.

Con el caso de Ester Quintana quedó más que demostrado que se hacía un uso indebido del armamento utilizado por los Mossos d'Esquadra, en este caso el de las pelotas de goma. Gracias a la pésima reacción del Conseller d'Interior y del director de los Mossos d'Esquadra este incidente catapultó la prohibición del uso de estos proyectiles.

Ley: La ejecución de actos de plantacióny cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacienteso sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, no constitutivos de delito.

Recordemos por favor el caso del Mosso que tenía una plantación de marihuana en casa, de algún modo se convirtió en un héroe nacional. Destacable es también el caso de las latas de cerveza confiscadas a los vendedores ambulantes. Vale, la cerveza es legal pero siempre está bien recordar este simpático caso en el que los Mossos se repartían las cervezas para bebérselas en casa.

Ley: El incumplimientode las restricciones a la navegación reglamentariamente impuestas a las embarcaciones de alta velocidad y aeronaves ligeras.

El Ejército español es otro puto mundo y tiene su propia lógica interna pero creo que con esto de los tipos de Greenpeace se les fue un poco de las manos.

Leves

Ley: La exhibiciónde objetos peligrosos para la vida e integridad física de las personas con ánimo intimidatorio, siempre que no constituya delito o infracción grave.

Joder, que se lo cuenten al ciclista. Intimidar es, de hecho, lo que entienden estos tipos por diplomacia. Si aplicaran esta ley a todos los antidisturbios más de uno tendría que dejar de comprar en el Mercadona y pasarse unos meses al Lidl —cosa que, de hecho, sería una elección excelente.

Ley: El incumplimiento de la obligación de obtener la documentación personal legalmente exigida, así como la omisión negligentede la denuncia de su sustracción o extravío.

Joder, Franz Kafka y Bertolt Brecht unidos para generar el absurdo más perfecto jamás imaginado. Pese a ser de una tristeza absoluta, el caso de la identificación de los Mossos ha llegado a tal punto que lo deberíamos considerar una obra de arte. ¿Estupidez? ¿Genialidad? ¡Qué importa!

Ley: Los daños o el deslucimiento de bienes muebles o inmuebles de uso o servicio público, así como de bienesmuebles o inmuebles privados en la vía pública, cuando no constituyandelito.

Para terminar, recordemos los disturbios que hubieron en Barcelona por el desalojo de Can Vies. Entre reyerta y reyerta algunos Mossos decidieron reventar sin ningún tipo de justificación la redacción de un periódico catalán. Sin duda hay mejores formas de canalizar el odio pero ninguna debe ser tan reconfortante como darles un buen merecido a un puñado de libertarios.

Supongo que debería ser función el propio Gobierno vigilar a sus vigilantes pero hasta que esto no suceda tendremos que salir a la calle a manifestarnos con nuestras mejores galas —entiéndase el miedo y el terror— e intentar no terminar durmiendo en comisaría, tarea que a partir de ahora será un poco más complicada.