FYI.

This story is over 5 years old.

Vice Blog

Libros

A mediados de los 70, Pink Floyd se codeaban con la élite intelectual europea y Syd Barrett, su fundador, se recluía en el sótano de casa de su madre. Mediados los 80, con mil toneladas de luces sobre sus cabezas, se hacían aún más ricos girando por...
1.12.09

CRAZY DIAMOND: SYD BARRETT Y EL AMANECER DE PINK FLOYD

Mike Watkinson & Pete Anderson

Munster Books

A mediados de los 70, Pink Floyd se codeaban con la élite intelectual europea y Syd Barrett, su fundador, se recluía en el sótano de casa de su madre. Mediados los 80, con mil toneladas de luces sobre sus cabezas, se hacían aún más ricos girando por todo el mundo mientras pensaban en cómo matar al miembro escindido, Roger Waters, antes de que él los matara a ellos; Barrett, ajeno a todo (literalmente), se dedicaba a la pintura y la jardinería. En el ecuador de los 90, tocaban fondo artístico y techo económico y recibían premios y parabienes de la Industria, mientras que Barrett, elevado a figura mística y héroe de culto a su pesar, daba esquinazo a cualquiera que quisiera conocerle. A mediados de los 2000, unos Floyd reunidos para la ocasión actuaban para una audiencia planetaria vía TV. Hubo recuerdo para Barrett. Que una sombra sobrevuele a un monstruo como Pink Floyd durante más de 40 años dice mucho sobre el tipo que la proyecta. Merece la pena conocer la vida de alguien así. Y este libro te la explica.

Publicidad

ANDERSON COUNCIL

GOERING

Roger Manvell y Heinrich Fraenkel (en traducción de Xavier Riesco)

Tempus

Desde los años 60 todo lo nazi es esotérico, así que toda literatura sobre la Segunda Guerra Mundial será subcultura fina por definición. Mandanga pajera. Y los setenta años que ahora hace de la invasión de Polonia son una excusa como otra cualquiera para echar más leña al mercado. La coartada es la memoria, siempre la memoria, aunque la razón real sea nuestra condición irresoluble de carroñeros de nuestra propia demencia. El hombre, esa criatura pueril. Una vez en materia, Goering (1893-1946) es primera división, y esta biografía, original de 1962, nos perfila al que fuera dibujante de reconocimiento, as de la aviación y ministro del Aire, ideólogo tronado, mariscal del campo y sucesor hipotético del Führer. Un figura que encubría su fragilidad de ego en la observación de códigos de honor tales como la admiración del buen enemigo; cosas que nos placen. El libro opera con testimonios de primera mano y el tratamiento es ligero y dramatizado (nada que ver con la última biografía de Hitler que leímos, la de Ian Kershaw, cuyo exceso de enjundia política nos la hizo intransitable), así que podemos recomendarlo como lectura navideña, cuando el riego sanguíneo se estanca en el estómago y nos tiene el cerebro a medio gas. Ay, nuestro infausto pasado, ¡un chiste si oteamos el porvenir!

LA MÚSICA MÁS RARA DEL MUNDO

Bruno LaFoux

Publicidad

Libritos Jenkins nº2

Custodio de la

intelligentsia

y archivero mayor de la blogosfera hispana, Bruno LaFoux se destacó hace un año de la tropa virtual como faneditor en pasta de papel de una curiosa monografía sobre hipnotismo y alrededores. Aquella supuso la primera entrega de la colección Libritos Jenkins, que ahora dedica su segunda venida a “

las melodías más inimaginables realizadas por increíbles intérpretes con instrumentos imposibles

”. Esto es: artistas sin talento, músicos inexistentes, discapacitados, estrambóticos luthiers, autómatas, animales de compañía, fenómenos, versiones y plagios, vanguardia y retaguardia, infragéneros y mucho más, todo ello estructurado en breves capítulos temáticos que en más de cien páginas van configurando un panóptico de lo que vendría a ser la periferia del sonido, desde el Big Bang hasta los siete círculos del averno. Anomalías. Su vocación divulgativa y un anhelo de exhaustividad puede condicionar el libro a ojos de los iniciados, por ejemplo cuando se ve obligado a explicarnos qué es el theremín o que Spinal Tap era un grupo de cachondeo, pero se trata de un peaje minúsculo que se equilibra al saber de la existencia de rancheras balcánicas, o que Tino Casal lideró una banda de garage-beat con gaitas. Lo mejor del asunto es que, pese al océano de datos vertidos, la lectura no deja de ser ligera, grata y hasta adictiva, y que incluye tremendo cedé donde se hacinan Beatallica, Kurt Russell, Syd Barrett, El payo Juan Manuel, Ulan Bator Trío, los Focomelos, Johan Cruyff, Topo Gigio o la Vienna Vegetable Orchestra, que es una peña que sopla pastanagas. ¡Y así hasta 166 cortes! Acojonante trabajo. Interesados deben pedirlo en todas las librerías aunque sólo podrán encontrarlo en cuatro selectas. Razón también, para los de provincias, en

Publicidad

frunobulax04@gmail.com

.

PERÚ

Gordon Lish (en traducción de Israel Centeno)

Periférica

Yo era un mocoso de 14 años cuando el

Terciopelo azul

de Lynch convulsionó todas las almas sensibles de Occidente y quizás puso lambrusca alguna picha oriental.

Perú

se publicó ese mismo 1986 pero yo la he leído hace un rato, más de 20 años después, y sin digestión, escribiendo ahora esta reseña en caliente, la descripción que encuentro más a mano para explicarme el libro es algo así como una radiografía minuciosa y nitidísima de la escena de la manguera de aquella película. Está todo ahí. Bulle. La mierda ocurre. Hurga y verás. Un poco esa óptica. Y pongamos que Genet fuera el radiólogo.

A menudo escuchamos viejas canciones para paladearnos de críos, para recobrar aquella inmunidad, todas las expectativas y la percepción eternal del tiempo. La piel intacta todavía. A menudo rastreamos olores o sintonías televisivas para volver por un instante. Pero si a la infancia le pones un crimen la regresión será más meticulosa, más intensa, más delirante y más todo. En

Perú

, un niño de seis años mata a otro de su misma edad en un pasaje que es eje de esta historia que suscribe la máxima de que la única novela posible es la propia infancia, desde donde todas nuestras neurosis nos tenderán la mano amigables, explicándose y reconstruyéndonos.

Perú

habla de nuestra vulnerabilidad social, de la confusión, de clasismo, de poder y de ambiciones. Pero, ojo, no hay sermones, no hay tabarra y sí toda la potencia de un documento con patente de permanencia. ¡Literatura! Quizás no pretende verdades absolutas, pero sí ofrece pistas para dar con esas certezas que se agazapan en el corazón de todos los hombres.

Publicidad

Perú

dista mucho de la novela pajarera que hoy se lleva. Lish confía en su lector. Este libro me ha gustado enorme.

RUBÉN LARDÍN

FUEGO FANZINE #01

El pasado 29/9 un portal de noticias colgó un vídeo de unos pescadores gallegos que se topaban con un ovni al que perseguían dos cazas del ejército español. El cacharro caía al agua y un helicóptero negro echaba a los pescadores. Un millón de curiosos se descargaron el vídeo, traducido al inglés y al francés. Todo era un camelo para conmemorar el 71º aniversario de

La Guerra de los Mundos

de Orson Welles. Lo he leído en Más Allá y os lo cuento porque los interesados en estos temas están hasta los huevos del marketing viral que usa la mandanga paranormal para sus campañas. No sé qué pensará esta gente del fanzine que han hecho Coke Bartrina y Elena Gallen, pero a mí me ha encantado. 36 preciosas páginas en las que montan su propio

fake

ovnilógico; sacan fotos y collages de artistas que no aventuran hipótesis al respecto pero molan lo suyo; se acuerdan de Bob Lazar, el tipo que hace 20 años reparó un ovni en Nevada; invitan a Rainer M. Frant a diseñar su propia nave “geométricoinsectil” y rematan con dibujos de Keaton Henson.

SANTIAGO SALVADOR