Retratos de los neoyorquinos ignorados por la ciudad
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Retratos de los neoyorquinos ignorados por la ciudad

"Me atraen toda clase de humanos, pero particularmente aquellos a los que la sociedad decide ignorar".
9.4.16

El aura que emite Chase Hall es esencial en su trabajo fotográfico. Tiene un carisma innegable que hace que los demás se sientan cómodos: los deja brillar, los desnuda, los hace vulnerables. La habilidad que tiene no puede ser comprada ni simulada: es innata. Por eso es que sus fotos salen así sin ninguna clase de preparación o estudios.

Su último libro de fotos, Milk and Honey (Leche y miel), contiene 62 páginas de retratos de ciudadanos marginales de Nueva York. El libro es una prueba de la forma en la que Hall interactúa con sus entornos y de su habilidad para conectarse con otras personas. Su rutina: cada día se levanta y camina 16 kilómetros con la cámara colgando de su cuello, sin ningún destino en mente. Normalmente, antes de tomar una foto termina conversando con neoyorquinos con los que la mayoría no establecería contacto visual.

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"La gente siempre me pregunta, 'Chase, ¿por qué sólo tomas fotos de viejos negros y locos?'", me dijo el fotógrafo, de 22 años de edad y piel mestiza. "Pero yo no lo veo de esa forma. Primero que todo, yo tomo fotos de todo tipo de personas. Me atraen toda clase de humanos, pero particularmente aquellos a los que la sociedad decide ignorar, o a los que les ponen un estigma por ser 'imperfectos' de acuerdo a los criterios normativos. Nos apresuramos en dar fama, pero nos apresuramos más en desprestigiar".

Por ejemplo, hay un retrato que tomó en su primer día en Nueva York, en 2014, que está incluido en la monografía. Él estaba en Red Hook, Brooklyn, con algunos amigos cuando se encontró con lo que él llama "este humano increíble que tenía una brillante boca de oro; no podía no hablar con ella". Así recuerda su encuentro con Bridgette, con sus dientes de oro. Ella terminó dándole un tour por el barrio y le presentó a unos amigos que escuchaban la canción "Ghetto Superstar" en unos parlantes.

"Ellos debieron saber que esa era su canción, porque de inmediato se puso a bailar y cantó toda la letra. Uno de los tipos riéndose con nosotros exclamó 'mierda, Bridgette, tú de verdad eres una ghetto superstar (una súper estrella del ghetto)', y ella sonrió de oreja a oreja". Hall le tomó una foto y "supe desde ese punto que quería compartir esa felicidad, esa 'realidad', ese positivismo por el resto de mi carrera".

Milk and Honey es la culminación del infinito número de cuadras que el artista ha caminado y de los personajes con los que ha compartido al menos por un momento desde que se mudó a la ciudad de Nueva York. No todos son positivos: a veces Hall fotografía la fealdad, la violencia, y la perversión humana. Hay imágenes de frentes quemadas, ojos de vidrio, gente sin ojos, ojos turbios, ojos rojos, y tipos que pareciera que estuvieran a punto de golpear la cámara Mamiya 6 de formato medio. Pero Hall está seriamente interesado en documentar "el alma y el polvo" de la ciudad, y a veces estas cosas son bruscas en un nivel superficial. Sin embargo, si sólo ves la mancha el retrato, estás perdiendo el punto.

Cuando le preguntamos si se preocupaba por fetichizar o romantizar estos temas, Hall respondió que la colección de fotos es, para él, " lo más real y lo más vulnerable que he hecho… Siempre he mirado con respeto al marginado, alguien que persevera sin importar las circunstancias. Mi madre era así, y siempre fue genuina. Creo que la lucha y la sabiduría normalmente van de la mano. Mi objetivo es mostrar esa mano".

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'Milk and Honey' está disponible en la página de Chase Hall. 40% de las ganancias irán a la fundación Big Smiles Program.