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Cultura

Esta es la verdadera plática de chicas

Esto es de lo que habla tu novia cuando está con sus amigas, y es asqueroso.
15.8.14

El otro día mi amiga terminó con su novio por culpa de una llamada accidental. O más bien él terminó con ella porque, después de años y años de estar juntos, por fin se dio cuenta de cómo es la mente de una mujer cuando está a salvo junto a otras personas con chichis. Es decir: un asco total.

Dolores (así llamaremos a mi amiga) acababa de recoger a su amiga Consuela (así llamaremos a su amiga) en el aeropuerto. Como Consuela estudia arqueología en la Sorbona, no se habían visto en meses. La conversación de regreso a casa incluía las siguientes oraciones:

"Él tiene el vello púbico más hermoso que he visto".

"Sólo me atraganté por que su pene me daba asco".

"Yo he tenido sexo anal muchas veces, ¿y a ti te salen hemorroides por cagar?”

"…y luego me lo tragué”.

No estoy segura si el problema de este sujeto fue el complejo de Madonna-prostituta o (como dijo él) la decepción de que una mujer educada de clase media pudiera recurrir a semejante “estupidez”. Lo único que sé es que, si fue por la segunda razón, debería regresar con ella porque Dolores no hizo nada que no hayan hecho las mujeres en todo el mundo desde que Eva le contó a la serpiente sobre el pequeño pene de Adán. En realidad, las mujeres hablan de sexo muy a menudo y con tanto detalle que puede llegar a ser muy grosero, y muy asqueroso, en muy poco tiempo.

Pero eso no significa que no los amemos. No dejamos de ser inteligentes y no, tampoco tiene nada que ver con Samantha de Sex and the City; ese programa terminó hace cuatro años, por favor ya consíganse nuevas referencias. Las mujeres hablamos. Y para evitar que más hombres se enojen en el futuro, aquí están algunas de las cosas sobre las que hablan las mujeres cuando están con otras mujeres.

Penes

Empecemos por lo más obvio. A las mujeres les encanta hablar de penes. Hablamos sobre sus penes, hablamos sobre la clase de penes que nuestras amigas han estado disfrutando y hablamos sobre todos los demás penes que hemos visto en nuestras vidas. Sobre los penes de nuestros ex novios, de nuestros antiguos amantes, del de nuestro padre que vimos una vez cuando se le olvidó cerrar la puerta del baño, sobre penes pequeños y penes graciosos.

Describimos su longitud, su circunferencia y su eje, y lo hacemos con gestos manuales o dibujando la forma en una servilleta de algún bar. También decimos cosas como: “Me gusta doblarlo hasta que parezca un pequeño caracol”. No tenemos uno, por lo tanto nos fascina y nos da mucha curiosidad. La verdad, a ustedes también podría servirles ser un poco más curiosos en ese aspecto.

Además, cambian de forma constantemente. Podemos imaginarlos fácilmente con caritas, y son como entidades separadas con las que podemos jugar sin tener que sentir un apego emocional. ¡Como mascotas!

Técnicas sexuales

No tenía idea de lo que era una chaqueta hasta que murió el papá de mi mejor amiga. Teníamos como 15 años y estábamos sentadas en su recámara después del velorio. Le conté que yo creía que para lograr tener una erección, los chicos tenían que dar palmaditas a su pene de abajo hacia arriba, como un paramédico que intenta despertar a un ebrio a punto de entrar en coma. Ella me corrigió y me mostró la técnica con un osito de peluche. Después de unos minutos, juramos que íbamos a olvidar para siempre ese horrible día.

Hace poco me dijeron que a los chicos les gusta que lamas su pene de abajo hacia arriba una vez en la izquierda, una vez en la derecha y una vez en el centro. No.

La vez que te espantaste, lloraste y te orinaste en la tina

El amor se trata de aceptar las debilidades de tu pareja y viceversa. Así que, para poder procesar y deshacerme de la imagen de aquella vez que estabas borracho y llorando por que tuviste un ataque de pánico por la cocaína mientras traías puesto un disfraz de Piolín en una fiesta de novatos en la universidad y aún ser capaz de cogerte después de eso, voy a necesitar contarle a mis amigas.

Algunas historias similares:

La vez que rompiste una cuerda de tu banjo y te desmayaste en mi tina.

La vez que había “un poco de popó” en mi espalda.

La vez que me hiciste dormir en el sillón después de nuestra primera cita (También conocida como nuestra primera sesión de sexo casual).

La vez que me pediste que fajáramos en el elevador por que tu novia estaba durmiendo en tu departamento.

Nuestros ex novios / ex novias

Desde nuestro punto de vista, salir con alguien es la manera más fácil de explorar el mundo sin viajar. Cada persona con la que he salido me ha enseñado sobre cultura, clase, estética y sobre la viscosidad de los fluidos corporales sin siquiera tener que levantarme de la cama y mucho menos tener que volar hacia otro país en una caja que huele a pedo a mas de 11 mil metros de altura.

Esto incluye a la chica que me dio un recorrido de los restaurantes franceses recomendados por la Guía Michelin, al chico por el que me salieron verrugas, al güey que me cortó cuando teníamos 13 años porque quería meterle el dedo a mi amiga, al hombre con el que salí casi la mitad de mi vida y a todos los que me cogí durante ese tiempo.

No soy egoísta, me gusta compartir ese conocimiento. Si buscas bistrós franceses o clínicas donde traten ETS, estoy segura que puedo ayudarte, aunque desafortunadamente, también vas a tener que escuchar sobre ese ex y su extraña afición por lamer mi culo pero nunca mi vagina.

Sus ex novias / ex novios

Acosar a un o una ex en Facebook no necesariamente significa que seamos inseguras, sólo es un poco de curiosidad saludable. Mis amigas tienen mucha confianza en sí mismas y creen de verdad que son mucho más listas, más cultas y se visten mucho mejor que tu ex. Y aún así van a viborear de lo tonta que es esa ex o de lo mal que se viste. También es posible que bebamos mucho y revisemos sus perfiles de Facebook para moriros de risa.

No son celos, sólo nos preocupa que tal vez no nos valoramos lo suficiente.

Nuestra vagina

Esta situación es similar a la de la ex novia. La describimos con mucho detalle a nuestras amigas. Y si tenemos la oportunidad, la mostramos para que nos den su opinión.

Popó

No importa si tenemos ganas o ya lo hayamos hecho, por alguna razón es necesario que nuestras amigas se enteren. Esto pasa mucho durante las vacaciones de puras chicas.

Otras frases comunes: “Dios, no puedo dejar de pedorrearme”; “Una foto del mojón que encontré en el baño de mujeres”; “No recuerdo haber metido otro tampón sin haber sacado el primero” y “Juro que voy a matar a esa perra que dejó un monstruo en el baño de la oficina”. Estas son las frases que escuché en las últimas semanas en fiestas, bares y a la hora de la comida.

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Ahí las tienen. Perdón si les dimos asco. Ahora ya saben por qué sus chicas y sus amigas se callan de repente cuando los ven regresar del baño.