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Fotos

Hasta los drones se toman selfies

Detrás de esas fotografías, aparentemente superficiales, existe un importante significado político y sicológico; ni nosotros mismos podemos imaginar una vida sin guerras.
3.8.14

A los artistas italianos les encanta el humor. De la tierra que parece una bota está Maurizio Cattelan, uno de los comediantes del mundo del arte, quien hace trabajos con esculturas, desde el Papa Juan Pablo II siendo golpeado por un meteorito, hasta un pequeño niño rezando que puede ser un perverso dictador. Junto con Pierpaolo Ferrari, otro artista italiano, publicaron Toilet Paper, una serie semestral, de imágenes surrealistas (sin texto) sobre la portada de una revista de 1970.

Mientras que los miembros del grupo italiano de artistas, IOCOSE, no son bromistas de primera como Cattelan y Ferrari, y además, no se consideran como tal, algunos de sus trabajos pueden resultar graciosos para un observador común. Por ejemplo, su obra expuesta en Ai Weiwei, llamada Sunflower Seeds on Sunflower Seedsen la que arrojaron semillas de verdad sobre la exposición, y otra,  Spinning The Planet, en la que simularon acelerar la rotación de la Tierra. El último proyecto del grupo se llama Drone Selfies y consiste en presentar a los vehículos aéreos no tripulados, de juguete, tomándose fotos a sí mismos como si fueran la juventud obsesionada de hoy en día.

Aparte del humor, el trabajo de IOCOSE tiene un importante significado político y sicológico por las sugestiones e interrogantes que suscita. Hay algo profundo detrás de esta jocosa superficie. Entrevisamos a Filippo Cuttica, uno de los miembros de IOCOSE, para descubrir los significados e intensiones detrás de Drone Selfies.

VICE: ¿De dónde surgió Drone Selfies?

IOCOSE (Filippo Cuttica): Es difícil encontrar la fuente exacta de una idea, al menos cuando se trata de proyectos de arte. Nosotros trabajamos como antenas; capturamos estímulos particulares, aspectos de la sociedad e historias que retumban en nuestras mentes. En este caso, fue la ubicua difusión de estos vehículos aéreos no tripulados, por un lado, y por el otro la obsesión con los autorretratos de la gente en la red. Imaginamos cómo sería la vida de uno de estos objetos en un presente alterno, donde el terror y la guerra no existieran, y la perspectiva que tenemos de los drones cambiara. Estos vehículos pueden ser vistos como una extensión de nuestros ojos y brazos, y los usamos como armas y diferentes herramientas para hacer una serie de cosas. De todos modos, ¿qué nos están diciendo estas extensiones sobre nosotros mismos, sobre nuestros modos de pensar y de utilizar la tecnología? Este proyecto muestra una serie de drones tomándose fotos, pero en el fondo, nos está representando a nosotros y a y nuestras dificultades de imaginarnos una vida en tiempos de paz.

Tradicionalmente, la selfie se toma estirando tu brazo y apuntándote, buscando tu mejor ángulo. Hacerlo a través de un espejo lo hace más una acción de auto reflexión y confrontación, en donde el espejo da la realidad voltea una representación pero no la altera. ¿Ves al vehículo aéreo confrontándose a sí mismos o presentando su propia imagen?  

Es curioso que menciones eso porque, de hecho, hemos discutido la oportunidad de llevar más lejos este proyecto montando un brazo mecánico sobre el objeto para permitir tomar su mejor ángulo. De todas formas, la mayoría de estos vehículos aéreos de juguete vienen con una cámara incorporada que pueden usar. El hecho de que el resultado se vea raro agrega un nivel interesante a las imágenes, ya que captura el intento (fallido) de la tecnología por imitar al comportamiento humano. Imaginábamos estos vehículos utilizando sus propias habilidades y potenciales en diferentes e inusuales maneras, como volando porque sí y usando su cámara para fines triviales. Nuestros drones están presentando sus propias imágenes tomando fotos para crear y promocionar su imagen pública. No podemos decir si están satisfechos con ellos mismos. Después de todo, no son humanos.

Con Sunflower Seeds on Sunflower Seeds, NoTube, y otros proyectos, el humor parece crucial en su proceso. ¿Cómo lo ves en Drone Selfies? ¿Es valioso para éste o el resultado es sin intensión?

No hay humor en nuestro trabajo. Somos serios a morir. O tal vez hay, pero no podemos decir cuál es la causa de esto. Nada sugiere risas, en términos explícitos. De hecho, hay un elemento de tragedia en las narrativas que ofrecemos en las obras, algo de inmovilidad en la que estamos atrapados. En este proyecto estamos diciendo que no hay forma de imaginar una vida en tiempos de paz. NoTube hace referencia a la ridícula cantidad de datos inútiles que producimos y guardamos en nuestras redes sociales. El proyecto con las semillas de girasol implicaba conceptos como autoridad en el arte. Otro trabajo previo, A Crowded Apocalypse, tocaba el tema de lo difícil que es comunicarse debido a las tecnologías, los miedos sobre la propia muerte y la humanidad como un todo. Es sobre el apocalipsis y cómo éste puede ser narrado por 50 centavos de dólar. ¿Qué es lo gracioso de todo esto? Nada y aún así hay algo irónico en ellos. Nos gusta la naturaleza indecisa del trabajo: hay algo irónico pero no sabemos qué es, no sabemos de qué nos reímos.

¿Puedes explicar tu decisión sobre unir este proyecto con otro llamado In Times of Peace, que involucra una carrera de drones? ¿Se debe a que utilizan el mismo objeto?

Casi que podríamos considerar In Times Of Peace como un álbum, y Drone+ y Drone Selfies serían los primeros sencillos en salir. Va haber mucho más. El aspecto en común es la investigación de las tecnologías de guerra desligadas de su propósito original. Paul Virilio notó cómo la logística, al final de los 40, se definió como un procedimiento que seguía el potencial de las naciones transferido a las fuerzas armadas, “en tiempos de paz”, como en tiempos de guerra. Nosotros encontramos particularmente interesante cómo, en los tiempos modernos, algunas tecnologías específicas fueron más aceptas por las sociedades cuando se hicieron comerciales y de entretenimiento. La industria de juguetes tiene un rol muy importante en esto.

Más allá de mandar un mensaje que enfatiza el poder del individuo, como se evidenció en Spinning The Planet y en A Crowded Apocalypse, ¿qué otros temas tocan en sus obras?

La relación entre humanos y las nuevas tecnologías, en general. Los medios son una parte importante en nuestro trabajo, pero no nos enfocamos directamente en ellos. Crecimos en un mundo en donde la innovación tecnológica y la adopción de nuevos productos tecnológicos se dan por sentado. No creemos que enfocarnos en esto es interesante en el discurso artístico. Digamos que nosotros lidiamos con las consecuencias de esto. No necesariamente tomamos una posición en el análisis del mundo, nos gusta sembrar dudas en vez de dar respuestas. Nos gusta tomar ciertos aspectos del mundo que nos rodea, y ponerlos en esteroides, hasta que se convierten en hipertrofias, trabajando en el límite de lo que es creíble, increíble, en los presentes alternativos y los posibles futuros. Nos gusta llevar a nuestra audiencia a lo que llamamos “obstáculo semántico”. Nos da cierta satisfacción cuando lo logramos.

¿Los alrededores domésticos, que se reflejan en los espejos, son un esfuerzo por representar a los drones como personas?

Queríamos crear la sensación de esas selfies de Instagram que hemos coleccionado, estudiado y archivado mientras preparábamos este proyecto. Claro, en estos escenarios los drones actúan como personas normales. Son tan banales como los humanos promedio. Podrían volar por cualquier lado pero les gusta tomarse fotos de sí mismos en contextos domésticos, replicando paradigmas existentes de aquellos que se toman selfies. Es ese aspecto no imaginativo de las selfies, que queríamos capturar. Después de todo, creemos que si estos vehículos se dejaran en libertad de vagar por donde quisieran, se comportarían como los pájaros que son criados en cautiverio; siempre intentarían volver a su jaula.

¿Sabes de este proyecto que también se llama Drone Selfies? ¿Podrías decirnos algo sobre él? Toca una aproximación muy diferente, utilizando las cámaras de los drones hacia el usuario, en un formato de video.

Ese proyecto que mencionas, es uno de los ejemplos que teníamos en mente cuando discutimos por primera vez sobre la perspectiva instrumental de los drones. Realmente queríamos cambiar el punto de vista centralizado de los humanos por el del objeto. En nuestro proyecto la cámara del drone apunta al espejo, así como en las selfies. ¿Qué harían estos vehículos aéreos si no tuvieran que servir a los humanos? Con la banalidad de las selfies de los drones, nos estamos poniendo en el centro nuevamente, hasta que nos damos cuenta que no hay muchas cosas que este objeto pueda hacer. Esta carencia de originalidad es el verdadero drama de las fotos.