Cultură

Así serán los ricos del futuro que viven en España

Fui a la décima escuela de finanzas más importante del mundo para saber cómo serán los ricos de dentro de 15 años.
4.5.16

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En Estados Unidos cuatro de cada diez emprendedores se arriesgan a montar su negocio, en España solo lo hacen uno de cada diez. Son datos facilitados en mi primera clase de emprendeduría impartida en ESADE, la escuela de economía y administración de empresa más frecuentada por las élites de nuestro país y la décima más importante del mundo.

Entre los asistentes se encontraban dieciochoañeros ansiosos por tener el futuro solucionado tras cursar una carrera que les costará un riñón y parte del otro. Después de persuadirlos exhibiendo un séquito de casos exitosos (se cita a Privalia, Ulabox o elBulliLab), la maestra pregunta a sus pupilos por qué creen que hay tal diferencia entre ambos países.

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"La gente aquí tiene miedo al fracaso —dice un chico con una camisa roja muy bien planchada— y si las cosas te van bien piensan o que has tenido suerte o que eres corrupto".

"Claro", añade la profesora, "y si tienes éxito no te vas a poder comprar un Ferrari descapotable porque no está bien visto". Salté sin querer de mi silla y pensé en el mensaje subliminal que había escondido en aquellas palabras.

Así discurría la charla de captación impartida en la décima escuela de negocios más bien posicionada del mundo. Cachorros casi al límite de la mayoría de edad escuchaban atentamente divagaciones liberales con el fin de llegar a ser, algún día, los ricos del futuro.

Al finalizar la sesión, antes del refrigerio, se nos brindó la oportunidad de conocer otros casos de negocios realmente insólitos en proceso de gestación. Una vez acabada la charla quedé con ellos a solas. Me reuní con los ricos del futuro, de ellos dependerá nuestro porvenir. Gente con el talento y la motivación necesaria para emprender —maldita palabra—, pero sobre todo con el dinero.

Alfonso Zamarro, 24 años. Co-fundador de DEA-DRONES

Foto cortesía de Alfonso Zamarro

Somos cuatro socios que llevamos más de un año trabajando con drones para ofrecer información a tiempo real a los servicios de emergencias. El 90% de nuestro trabajo se basa en desarrollar un sistema de información que facilita el trabajo de un comandante.

A día de hoy a los bomberos les llega un informe con testimonios que explican lo que ha pasado, pero no hay nada visual y muchas veces es un riesgo muy alto entrar en un edificio sin saber la magnitud de la catástrofe. Gracias a la cámara térmica de los drones se puede coordinar mejor la misión y además se puede saber dónde están los miembros del cuerpo de bomberos en cada segundo.

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De momento estamos financiando el proyecto gracias a los 10.000 euros que ganamos del premio Adecco, y otros 10.000 euros con ahorros de uno de los socios.

Espero ser un rico del futuro. Creo que hay ricos de todo, pero los que me interesan más son aquellos emprendedores que hace 10-15 años tuvieron una idea y que una vez tras otra reinvierten su dinero.

Me fascina el caso de Elon Musk, fundador de Tesla Motors. Ganó muchísimo dinero y lo quiso reinvertir absolutamente todo. Y no solo eso, además se endeudó. Le tuvieron que prestar dinero para que pudiera vivir. Para mí él representa la actitud del auténtico emprendedor.

Ferran Fillat. 29 años. Cofundador de MEDITIC

Foto cortesía de Ferran Fillat

Estamos creando un proyecto muy ambicioso y realmente cuesta, pero estamos a punto de conseguirlo. Se trata de una plataforma que complementa la relación médico-paciente poniendo a disposición la tecnología necesaria para comunicar, diagnosticar y tratar pacientes de forma remota (no presencial). La hemos bautizado como MEDITIC. En una segunda fase del proyecto desarrollaremos una app para que los enfermos puedan conectarse directamente a través del móvil o la Tablet.

Las eHealth —el uso de distintas tecnologías de la información y comunicación para tratar temas de salud— son unos servicios que van en aumento. En Inglaterra ya existe una plataforma similar llamada Babylon y se prevé que poco a poco tanto hospitales públicos como privados se hagan eco de estas nuevas necesidades surgidas como consecuencia de la falta de tiempo y la creciente concienciación sobre la importancia de la salud.

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En cinco años vista el tratamiento médico a través de plataformas como la nuestra será una realidad. Facilitará el diagnóstico para el médico y será más cómodo y ágil para el paciente. De momento estamos testando MEDITIC en hospitales públicos y creemos que en 2017 ya funcionará en España y América del Sur

En un mundo cada vez más complejo, el éxito de este tipo de proyectos y de los nuevos emprendedores será gestionar la formación de un buen equipo, preparado y cohesionado para superar los retos y dificultades en que se enfrentan las startups. De ideas hay muchas, lo que es difícil es llegar a crear un producto que interese en un mercado global. Los que triunfarán serán claramente los que sepan construirse un entorno favorable para tirar adelante sus proyectos.

María José Poch. 21 años. Fundadora de joyas de comercio justo Hawka

El nombre que hemos elegido para crear la marca no es un nombre puesto en vano. Hawka en quechua, la lengua de mi país, es una palabra que significa mujer divertida, contenta y libre de preocupaciones. La nuestra es una joyería especial. Mi hermana hace el diseño de los abalorios y yo me encargo del business. Tengo muchas ganas de ayudar a la gente del Perú que más lo necesita y lo hago a través de comercio justo con los artesanos de allí. Siento que mi manera de colaborar es dándoles trabajo y haciendo crecer la marca para que cada vez más gente se pueda beneficiar.

Me gradúo en un mes en ESADE y mi intención es tirar hacia delante mi negocio. Con las prácticas de la carrera he ahorrado para poder empezar a comprar plata, ahora que no está muy cara. La primera joya que vendí fue por 300 euros. Cuando esto pasó realmente pensé que todo se puede lograr.

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Sé que tengo mucho que ganar. Lo más complicado es empezar. Creo que los ricos del futuro tendrán una mente más social, no actuarán solamente para ellos sino también para el bien de la sociedad. Serán innovadores y creativos, pues ya todo está inventado.

Pau Serra. 30 años. Co-fundador de QBITAPP

Foto cortesía de Pau Serra

Conjuntamente con otros compañeros estamos desarrollando una app de comunicación aumentada. Es un nuevo concepto que permite al usuario controlar en cada momento la recepción del mensaje dando así una carga extra de emotividad.

La app está pensada para enviarte mensajes motivacionales para el futuro, recordatorios a otras personas (un mensaje de "te quiero" o "cuanto me importas") e incluso mensajes póstumos. Perdimos a un amigo hace un tiempo y nos preguntábamos por qué no había alguna herramienta que permitiera decir a la gente lo importante que son para ti. A veces no le damos suficiente importancia a lo que tenemos y con esta app al menos te lo podrás plantear cada x tiempo para que vivas la vida y hagas feliz a los que te rodean.

Hace poco estuve en el MIT en Boston formando parte del programa de desarrollo de emprendedores y allí aprendí infinidad de cosas que pueden ayudarnos a tirar para adelante el proyecto. Estamos en ronda de financiación y varios business angels se han puesto en contacto con nosotros, pero queremos un compañero de viaje que nos aporte algo más que dinero. La app saldrá el próximo septiembre pero ya tenemos bastante gente siguiéndonos en redes o inscritos en la web (recientemente activada) esperando a que salga.

Siempre he pensado que a los ricos del futuro los elegirá la gente. No hay nada más democrático que el consumo. Hasta que no nos demos cuenta que lo que consumimos y cómo lo que consumimos define el modelo de sociedad en el que vivimos, no empezaran a cambiar las cosas. Si una empresa pierde cuota de mercado por ser contaminante o tratar mal a sus trabajadores seguro que se va a esforzar por mejorar eso. Por ello me gustaría que los ricos del futuro tuvieran valores como la sostenibilidad o el buen trato por sus trabajadores. No digo que hoy en día no los haya, pero la proporción debería ser mayor.