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Cultură

Prohibición de hongos

29.11.11

Fotos Por Hamilton Morris y Santiago Stelley Psilocybe atlantis recién limpiado. En las tierras de pastoreo de Hazerswoude-Dorp, en medio de verdes campos de Holsteins rumiantes, molinos de viento aflojerados y tulipanes, hay una pequeña granja que funciona como el mayor productor de trufas con psilocibina en el mundo. Para ser claros, las trufas que esta granja produce, frecuentemente denominadas piedras filosofales, no son técnicamente trufas, o piedras, sino un distinguido propágulo fungoideo que cumple una función biológica distinta que el hongo. El hongo constituye el cuerpo reproductivo, o fruta, del integrande del reino fungi cuyas esporas se dispersan; cuando germinan, estas esporas se combinan para formar una esponjada red de hilos llamados micelios. Si las condiciones no son correctas para que los micelios se organicen en hongos, ciertas especies forman nudos de tejido micélico llamado esclerocio. En el 2008, el gobierno neerlandés prohibió virtualmente todos los hongos conocidos que contengan psilocibina, pero falló en prohibir al humilde esclerocio hipogeo. En una sola noche, estos trozos escleroideos de carne de hongo, trufas, se convirtieron en la única fuente legal de psilocibina en los Países Bajos, así que volé a Ámsterdam para aprender sobre su historia y propagación. Cuando llegué a la granja de trufas mágicas, sus dos propietarios, los hermanos Trufa, estaban desempacando un extraterrestre de plástico de apariencia bastante realista y hacían planes para vestirlo como Bob Marley y construir un porro falso muy grande para que se lo fumara. Nos sentamos un rato a platicar.

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VICE: ¿Quiénes son y a qué se dedican?
Ali: Mi nombre es Ali. Junto a mí está mi hermano, Murat. Nos conocen como los hermanos Trufa. Estás en una granja de trufas mágicas, en Hazerswode-Dorp, que está a unos 30 kilómetros de Amsterdam. ¿Cómo entraron al negocio de las trufas?
Murat: Yo operaba una pizzería. Arriba de mi restaurante había un tipo que cambiaba productos de crack con esos tipos que se meten a…¿Cómo se llaman esas personas que ocupan edificios? Squatter.
Murat: Eso. Así que esos squatters intercambiaban hongos que encontraban en el campo por productos de crack del tipo de arriba de mi pizzería. Este hombre llegó conmigo y me dio una bolsita de lo que parecía vello púbico blanco. Era algo asqueroso, así que lo dejé en un cajón y lo olvidé. Una semana después la encontré y pude ver cómo habían aparecido hongos. Así que llevé esta bolsa con mi hermano y le dije: “Quiero hacer más de estos”. Ali acababa de terminar un proyecto con hongos en Polonia, y decidimos comenzar un negocio juntos. ¿Cuál fue tu proyecto de hongos en Polonia?
Ali: Era supervisor en un proyecto internacional de cultivo de champiñón. Un proyecto muy grande con una enlatadora justo detrás. Así que ya era parte de la red de cultivo de hongos, aunque en un sector muy distinto. Mientras trabajaba en el proyecto de los champiñones, un amigo me mostró unas esporas que había juntado en una caja de petri. Me dijo: “Es hongo mágico”. Nunca había oído sobre eso, así que le di un vistazo. Fui con un amigo que tenía un laboratorio micológico y le pregunté: “¿Podemos hacer algo con estas esporas?”. Me respondió: “Intentémoslo”. Después de varias semanas sólo había un hongo en el acuario; pero era uno gigante. Se lo di a un amigo, y me dijo que fue sorprendente. Aparentemente pudo hablar con venados y los árboles y las flores. Eso para mi fue una señal: “OK, esto está bien, continuemos”. Y así fue como sucedió; eso y el que Murat haya conocido al tipo del crack del piso de arriba. Dósis individual de Psilocybe galindoi. ¿Comenzaron en esta granja?
Ali: Comenzamos a menor escala.
Murat: Comenzamos en el cuarto de mi hija, con un acuario lleno de hongos.
Ali: Todas las noches caminábamos por las calles buscando personas que hubieran desechado su acuario viejo. Eso fue toda una búsqueda. Después de un tiempo, llenamos la habitación con ellos.
Murat: Si, la habitación de mi hija estaba llena de acuarios…pero no era suficiente. No podíamos crecer los suficientes hongos para satisfacer la demanda. Ahí fue cuando tratamos de cooperar con granjeros de hongos gourmet. Desafortunadamente, esos proyectos no funcionaron muy bien. Así que en 1994 nos mudamos fuera de la habitación de mi hija y rentamos nuestro primer local comercial no muy lejos de aquí, en un pueblo llamado Langeraar. Era un edificio conformado por muchos cuartos, llenos de anaqueles. Desde ahí comenzamos a surtirle hongos a las tiendas neerlandesas. He leído que los hongos alcanzaron su máxima popularidad en los 90’s. ¿Cuántos clientes tuvieron en ese período?
Murat: Esa siempre fue la pregunta, especialmente antes de que vendiéramos hongos en dosis individuales. Es muy importante medir la demanda del mercado. Otros productores crecen de más, obligándolos a secar el material sobrante y hacer cosas ilegales con él. Antes de la prohibición, los hongos debían estar húmedos, frescos, para poder ser vendidos legalmente en el país. Le entregábamos grandes cantidades de hongos frescos a las tiendas al principio de la semana; pero para el final de la misma, los hongos pierden humedad y se hacen más poderosos en relación al peso. Los clientes pensaban que recibían un bono, mientras que las tiendas pensaban que los estaban jodiendo por la reducción de peso. Así que comenzamos a empacar los hongos en bolsas de plástico con dosis individuales, donde no perdían su humedad.
Ali: Justo después de eso, nos mudamos a un lugar más grande con diez casas de cultivo, y construimos otras cuatro, pero eso todavía no fue suficiente para alcanzar la demanda. Encontramos esta locación en el 2002, la cual es ideal ya que está separada en dos edificios, así que podemos mantener los diferentes pasos de la propagación aislados y minimizar la contaminación. Finalmente teníamos todo lo que necesitábamos para cumplir con la demanda internacional, pero los hongos fueron prohibidos en el 2008. Una de las quince cámaras de crecimiento, cada una capaz de almacenar 600 bolsas. Estoy poco familiarizado con los eventos que llevaron a la prohibición, hubo pocos recuentos en los medios en inglés ¿Qué sucedió exactamente?
Ali: Lo que sucedió no fue sorprendente; lo que sorprendió fue la reacción de los medios. Un francés que vivía en una van mutiló a su propio perro y fue atrapado. Inmediatamente culpó a los hongos que supuestamente tomó; pero se diagnosticó como psicótico. La mutilación del perro no tuvo nada que ver con hongos. De la misma manera que un estadounidense diría: “Lo hice porque estaba ebrio” y espera simpatía, el neerlandés podía decir: “Lo hice porque ando en hongos”. La droga se convierte en chivo expiatorio de conductas humanas normales y anormales. Y después está la chica francesa que saltó de un puente en la primavera del 2007. Ese fue el verdadero catalizador de la prohibición.
Murat: ¡Ni siquiera se pudo demostrar que la chica andaba en hongos! Aparentemente la recepcionista de su hotel la vió, o a uno de sus amigos, con una caja de hongos y se llegó a la conclusión de que no sólo la chica andaba en hongos, sino que éstos eran responsables de su muerte. La chica era francesa, y en los Países Bajos no se puede realizar una autopsia a un cadáver extranjero. Cuando regresó a Francia, no había restos de psilocibina en su sangre. Antes de la prohibición, los hongos eran su artículo más popular, más que el esclerocio, ¿correcto?
Murat: Sí, las trufas sólo eran para el conocedor. Era un producto secundario en aquel tiempo, que aportaba sólo el 20 por ciento de los ingresos. Habíamos estado cultivando durante 15 años, y esos los crecíamos sólo por la novedad. Después llegó la prohibición. Lo que hizo el gobierno fue agregar una lista de 186 hongos más o menos activos a la legislación. Cuando revisamos la lista, vimos que los esclerocios no estaban incluidos. Si no estaban incluidos, no eran ilegales, así que seguimos cultivando nuestras trufas. Hamilton con un puño de esclerocio de Psilocybe tampanensis. ¿Por qué crees que no lo hayan incluido en la lista? ¿Fue intencional o se les pasó?
Murat: Estaban al tanto del esclerocio, ya que se discutió en el Parlamento, y cuestionaron al Ministerio de Salud sobre las trufas. El ministerio llegó a la conclusión de que las trufas no son tan fuertes y por lo mismo, menos peligrosas, por eso no están en la lista. Pero en mi opinión, las trufas son más potentes que muchas especies de hongos. Por supuesto, nosotros no vamos a argumentar eso frente al Parlamento. ¿Es porque tienen menos agua en razón al peso?
Murat: Sí y no. El contenido de humedad del hongo es de 92 o 94 por ciento, y en las trufas es de 74 0 75 por ciento. Así que las trufas son más potentes cuando están frescas; pero los hongos son más potentes mientras están secos. Cuando vendíamos hongos, la dosis para una persona eran unos 30 gramos de hongos frescos, y de trufas, sólo 15 gramos. ¿Cuál fue el primer hongo que producía esclerocio que cultivaron y vendieron?
Ali: Ese fue el tampanensis, el psilocybe tampanensis, que por supuesto es de Tampa, Florida.
Murat: Los libros dicen que sólo se encontraba en Tampa, y que todos lo cultivos ahora disponibles en el mercado, se derivan de un sólo espécimen, de la cepa Pollock. Nunca se volvió a encontrar en la naturaleza. Así que cada piedra filosofal que vendemos proviene de ese hongo. ¿Cual es la capacidad de producción de trufas de esta planta?
Murat: No nos gusta platicar sobre nuestra producción exacta, pero te diré que nuestra capacidad total, si trabajamos las 24 horas al día, en tres turnos, para esterilización e inoculación, llegaríamos a las 18 toneladas anuales. Murat sostiene un esclerocio de Psilocybe mexicana. ¿Cuando se prohibieron los hongos, qué hicieron con lo que tenían en existencia?
Ali: Eso fue sencillo. La gente hacía filas, llorando: “¡Los últimos hongo, los últimos hongos!”. Así que deshacernos de ello no fue problema. Tuvimos muchos voluntarios para ayudar. Recuerdo muy bien, el primero de diciembre que despertamos y sabíamos que teníamos qué hacer una limpieza general. Vaciamos todo frente a cámaras de TV y reporteros. Fue un día triste, el más triste de mi vida. ¿Piensas que es sólo cuestión de tiempo para que también prohíban las trufas?
Ali: Uno nunca sabe. Si no ocurre ningún incidente… Parecería que un incidente es inevitable. Es sólo cuestión de tiempo antes de que alguien tome una dosis muy fuerte de trufas e intente volar, o haya algo equivalente a la mutilación del perro.
Ali: Sí, puede ser que ese incidente sea inevitable. Así que cada uno de nosotros tiene que ser más responsable. Los usuarios deben entender que sus acciones aisladas pueden resultar en la destrucción de toda una industria. Estas tiendas deben vender sus productos con precaución, sabiendo que la gente inestable es atraída por estados alterados. Y los medios deben entender que una pequeña historia puede ser catalizador de cambios drásticos en la ley. En el 2008, todos los hongos tuvieron que ser destruidos, pero permanecieron los esclerocios. De hecho, para eso están diseñados, para preservar los hongos en ambientes hostiles. Ahorita, el ambiente es políticamente hostil, pero los esclerocios sobreviven. Vean a Hamilton supervisar el cultivo de trufas mágicas en una granja, en el nuevo episodio de Hamilton’s Pharmacopeia.