La semana del más allá

Santos, jabones, contras y vudú: un catálogo de brujería bogotana

HALLOWEEN | Recorrimos este 'San Andresito de lo esotérico' para ver cómo se preparan los bogotanos para el Día de los Muertos
31.10.17
La Santa Muerte. Foto: Pablo David. | VICE Colombia

Cuando la calle 12 se encuentra con la carrera Décima, uno encuentra el Centro Comercial Caravana, lo que podríamos llamar el 'San Andresito' de la brujería en Bogotá. El mercado, compuesto por cuatro pisos y más de sesenta puestos de mercado, se erige como un espectáculo visual: plumas, jabones de colores, frascos con aguas y raíces, estampitas y estatuas de santos, semillas de todo tipo, libros de brujería, tabacos, velones, barajas de tarot, cachos y hasta caparazones de armadillo cuelgan del techo y las estanterías de cada vendedor.

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Los que atienden los puestos son en su mayoría indígenas del alto Putumayo. Algunos llegaron hace décadas a Bogotá, buscando mejor suerte. Otros ya hacen parte de las nuevas generaciones, heredando el negocio de su familia. Casi todos van una vez al mes a su tierra de origen, a limpiar sus energías a punta de Yagé.

Pero la oferta del Centro Comercial Caravana no solo se centra en saberes ancestrales. Distintas ramas de la magia se revuelven en cada esquina que cruzamos con el fotógrafo, buscando los elementos que más nos llamaran la atención.

El Día de los Santos fue la excusa para visitar esta feria de lo esotérico, lo estrafalario y lo oscuro. A continuación, un catálogo de lo que más compran los bogotanos mientras se preparan para estas fechas.

La Santa Muerte

Una de las deidades más importantes de la cultura mexicana, la Santa Muerte ha logrado atravesar el continente latinoamericano para convertirse en una figura de culto, sobre todo en vísperas del Día de los Santos, para muchos creyentes.

A pesar de que oficialmente muchas religiones, incluida la católica, están en contra de considerar esta figura como santa, muchos católicos y cristianos latinoamericanos siguen rezándole a la Santa Muerte, por la salud, por la protección, por la liberación de familiares secuestrados. Sobre todo le rezan las personas que constantemente ponen su vida en riesgo, de ahí que se considere una santa de los criminales y el hampa en general.

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Según algunos vendedores del Centro Comercial, las ventas de la Santa Muerte se incrementan en estas fechas. Sus compradores se las llevan a sus casas, y se preparan para el primero de noviembre, el Día de los Muertos o de todos los santos.

Tarot de Marsella

Esta es quizá la baraja de tarot más común, y fue el ejemplo para muchas de las que siguieron. Investigadores de juegos de cartas como Michael Dummett, afirman que el tarot se inventó en el norte de Italia en el siglo XV, época en la cual probablemente llegó el tarot de Marsella a Francia.

Compuesta por 78 cartas, con 56 arcanos menores y 22 arcanos mayores, esta baraja es de las que más se vende en las tiendas esotéricas de Bogotá, junto con la baraja egipcia.

Las dagas

"Las personas que compran las dagas es porque ya tienen un conocimiento de lo que van a hacer", nos dice la señora del local. Acto seguido saca dos pares de dagas. Las de afuera: las dagas de San Miguel Árcangel, utilizadas por los cazadores de guacas alrededor del país. "Luego de hacer unos rituales, los guaqueros lanzan la daga hacia arriba; donde cae la daga, ahí toca empezar a buscar".

Las de más adentro son las de Santa Marta Dominadora, una santa indígena a la que se le reza para las causas imposibles y para recuperar al ser amado, que a veces resulta siendo lo mismo. "Se utilizan para amarrar a la otra persona, para dominar", nos dice la vendedora, mientras nos muestra la figura de la santa en el puño de la daga.

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Por último, la vendedora desempaca una daga curvilínea, más grande que las demás. Es la espada flagímera, nos explica, un poco más cara que las demás. "La gente que sabe la compra para hacer sus trabajos", nos dice, "pero si no, la llevan para proteger las casas, o como decoración".

Las Tres Potencias

Seguimos recorriendo el local. De repente, en uno de los locales, tres caras nos miran fijamente. "Son las Tres Potencias", nos explica con pereza el vendedor, cuando le preguntamos.

Las que nos miran son las tres potencias del culto espiritista en Venezuela. A la derecha el Indio Guaicapuro, líder de la resistencia indígena contra los conquistadores durante esa época. La del centro es María Lionza. Cuenta el mito venezolano que era una princesa indígena, raptada por una anaconda dueña de una laguna. Dios castigó a la serpiente hasta hacerla explotar, generando una inundación que mató a todos los habitantes de la tribu de la india. Con los años, el nombre original de esta princesa se perdió y se le asignó el nombre de María Lionza. Según los pobladores, su espíritu vive en las montañas de Sorte, en Venezuela, donde siguen asistiendo miles de fieles buscando un milagro.

A la izquierda el Negro Felipe, una de las entidades más respetadas en el espiritismo, inteligente y dicharachera. La historia dice que el Negro Felipe llegó a América siendo un esclavo africano, que sirvió anónimamente por muchos años hasta morir. Luego de su muerte, se generó un culto alrededor de su alma, a partir de historias extraordinarias que se contaban del esclavo. Es invocado como un espíritu bueno, que aconseja, que hace el bien. Todo esto lo averiguamos posteriormente; cuando le preguntamos al vendedor el por qué de las tres potencias, solo supo respondernos: "pues porque así es", mientras se reía.

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José Gregorio Hernández

En casi todas las tiendas reposan estatuas de diferentes tamaños del 'santo' venezolano, que en realidad está apenas en proceso de beatificación. El médico,científico, profesor y filántropo nacido en Trujillo, Venezuela, es visto como un santo en Latinoamérica, al que le rezan las personas enfermas, para ser curadas.

En varios barrios colombianos existen los gregorianos, mediums que invocan el espíritu de José Gregorio para curar a sus pacientes en varias sesiones. Muchos de ellos dicen que funciona.

Velón de las siete potencias

El Centro Comercial Caravana está inundado de velas de todos los colores: las del amor rojas, las de la luz y la magia buena blancas, las moradas, las negras… junto con las blancas, la que más se vende es la vela o velón de las siete potencias que, según la vendedora, la gente compra para llevar a sus casas o negocios.

¿Y cuáles son esas siete potencias? La unión, la fuerza, la protección, la armonía, la buena suerte, la prosperidad y el bienestar.

Riegos para la fortuna

Contrario a lo que creíamos, los usos de estos riegos no se diferencian de acuerdo a sus colores. Todos sirven para lo mismo, según la vendedora que nos atendió: la suerte, la fortuna, las buenas energías en general. "Lo usan mucho para los negocios", nos dice, y luego nos responde que no sabe de qué están hechos.

Jabones

Si hay un producto esotérico que se venda por excelencia son los jabones. Los hay de todo tipo: para conseguir dinero, para huirle a la pobreza, para cada signo zodiacal, para amarrar al marido, para las mujeres que no consiguen el amor, para deshacerse de trabajos de magia negra…

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De acuerdo al jabón, existen instrucciones específicas. Las veces que uno tiene que bañarse con él, la hora del baño, la oración que hay que decir en voz alta o voz baja, o en la mente. Hay quienes compran sin falta sus jaboncitos, hay quienes los consideran patraña.

Muñecos para trabajos

Los hay blancos, los hay rojos, los hay negros, dependiendo del trabajo. "El rojo es para el amor", nos explica la vendedora que los está cosiendo mientras nos habla. No los termina de cerrar, porque según el trabajo, toca meter en su interior lo necesario: pelos de la persona a la que se le va a hacer el trabajo, arena, tierra negra, lo que se necesite.

Luego están los blancos, para la magia blanca. Y luego los negros, para vudú y magia negra.

Expulsa brujería

Un jabón, un crucifijo y una oración. "Sí sirve, si uno le tiene fe todo esto sirve", nos responde una vendedora joven cuando le preguntamos. Nos cuenta que el kit se utiliza para deshacer trabajos de magia negra, y nos dice que hay varias señales para identificarla: dolores agudos en partes específicas del cuerpo, caída abundante del pelo, y estar muy, muy de malas.

Imanes como contras

En varias tiendas atendidas por indígenas del Putumayo encontramos limadura de hierro unida con pequeños imanes que permanecían ocultos. Después de mucho preguntar qué era, y para qué servía eso, un joven nos dejó tomar la foto y nos contó que los imanes eran buenas contras, buenos talismanes de la suerte. Al comprarlos se debían guardar en una bolsita de tercipelo negro, y se debía comprar el macho y la hembra, que se vendían junto con una oración a ambos imanes.