Cómo ser bueno en el sexo

Varios investigadores coinciden en que todo se basa en cinco puntos clave.

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09 Octubre 2018, 3:45am

Inti St. Clair / Getty

Generalizar acerca de qué hace a alguien ser “bueno en la cama” es complicado. En resumen, lo que la gente encuentra gratificante y satisfactorio varía mucho de una persona a otra. Sin embargo, hay varias cosas que suelen hacer los considerados “buenos en la cama”. Esto lo sabemos porque hay estudios que muestran una correlación entre los que parecen ser elementos instintivos de su juego y el nivel de satisfacción de su pareja sexual. Digo “parecen” porque es posible que hayan sacado sus trucos de una artículo como este.

En cualquier caso, el efecto es más bien el mismo: una mejor vida sexual y una pareja más feliz. Es interesante que dar y recibir buen sexo esté vinculado con resultados positivos en aspectos no relacionados con follar, entre los que se incluyen relaciones más satisfactorias, salarios más altos, mejoras en la salud y una probabilidad más baja de sufrir un problema de salud mental como ansiedad o depresión. Si todo esto te resulta atractivo, puede que quieras seguir leyendo para asegurarte de que cumples en todos tus revolcones.


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Haz que tu pareja se sienta sexy

Un estudio del año 2010 analizó el grado de satisfacción sexual de las participantes femeninas y descubrió que se podía “predecir por tener la autoestima corporal alta y una baja frecuencia de pensamientos acerca de la apariencia física durante la actividad sexual”. Dicho de otra forma, cuanto más cómodo se siente uno, más probable es que tenga una experiencia sexual más que satisfactoria.

Aunque fue más difícil de establecer un estudio que vinculara la autoestima al grado de satisfacción sexual del hombre, yo creo que esta conexión se da en ambos géneros. Yo disfruto mucho más cuando mis parejas son especialmente efusivas. Así que di algo bonito. O, al menos, gime algo bonito.

Familiarízate con el terreno

Si crees que el consejo del deseo es bastante obvio, puede que también pienses que saber cómo funcionan los genitales de tu pareja se da por sentado. Por desgracia, no es así. Según una encuesta de Eve Appeal, una organización de investigación para la salud de la mujer de Reino Unido, la mayoría de los hombres no saben diferenciar la vagina de la vulva.

Además, he oído a muchas mujeres utilizar el primer término cuando se referían al segundo. Becky, por muy corta que fuera la falda que Kayla llevaba en la fiesta de la oficina, no es posible que se le viera la vagina. De ningún modo.

“Vulva” y “vagina” son el “aplicar” y “solicitar” del cuerpo. Una vez aprendes a utilizar cada palabra con propiedad, oír como las usan indistintamente te sonará como si arañaran una pizarra y te verás obligado a decir algo del estilo a: “La vagina es la parte muscular y tubular del aparato genital femenino, mientras que vulva se refiere a los órganos sexuales externos femeninos, que incluyen el monte de Venus (el monte de tejido graso que cubre el pubis), los labios menores y mayores (los labios internos y externos), el meato urinario y más”. No en vano, la gente puede estar igual de perdida acerca de cómo funcionan las partes masculinas. Alrededor de un tercio de las parejas con las que he estado desde que me sometí a una vasectomía no tenían claro si podría eyacular al llegar al orgasmo.

Coge un libro o mírate un buen tutorial de YouTube como este o este, cortesía de la sexóloga Lindsey Doe. Saber cómo funcionan estas partes te dará una pista de qué tipo de estímulos pueden gustar. Los buenos folladores tenían esta información bajo llave.

Conoce las preferencias de tu pareja

Otra de las partes de la vulva es el clítoris. Si tú o tu pareja tenéis uno, harías bien en conocer dónde se encuentra, su idiosincrasia y su importancia. Datos del reciente estudio OMG Yes Sexual Pleasure: Women and Touch demuestran —por primera vez en la historia, mediante una muestra representativa de mujeres estadounidenses— la importancia del clítoris en el orgasmo femenino.

Cerca de tres cuartas partes de las mujeres indicaron que la estimulación del clítoris durante el coito era, o bien necesaria para llegar al orgasmo, o bien los mejoraba. Pero antes de que te dejes llevar y te lances, tienes que saber que aunque la estimulación del clítoris es importante para muchas mujeres, la forma en la que se quiere esa estimulación varía según personas.

A pesar de que lo que nos hacen creer, los genitales del hombre también pueden ser muy específicos a la hora de tratarlos. Pero da igual lo que toquen, los auténticos malabaristas se toman su tiempo para acercarse a la zona, piden valoración y toman nota de las señales no verbales durante el proceso.

Cambia el guion sexual

Los mejores compañeros de cama saben que la variedad en la cama es una gran estrategia para hacer llegar a sus parejas a donde ellos quieran. “Es mucho más fácil para una mujer llegar al orgasmo cuando se ven envueltas en varios actos sexuales en lugar de en uno solo”, explica Debby Herbenick, profesora asociada de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Indiana, investigadora en el Instituto Kingsey y (mi) coautora de Great in Bed (Bueno en la cama).

“Por ejemplo, el sexo vaginal combinado con sexo oral estaría vinculado a una mayor probabilidad de orgasmo que con solo uno de ellos. Esto puede deberse a que más actos sexuales conllevan que la gente pase más tiempo practicando sexo”.

No subestimes el poder de los preliminares

No todo el mundo destaca besar, pero un estudio de la Universidad de Albania planteó una hipótesis sobre por qué, para mucha gente, besar puede ser tan vital para disfrutar del buen sexo. Postularon que besar desempeña un papel fundamental en la elección de una pareja —podemos “conocer” químicamente a una posible pareja por el gusto de su boca y labios.

Añadieron que besar establece lazos afectivos, en parte porque sabemos que nos estamos poniendo el peligro al besar a alguien y también porque besar aumenta los niveles de oxitocina (la llamada “hormona del amor”) y disminuye el cortisol (la hormona del estrés). Su tercera y más pertinente hipótesis es que besar es la forma que tiene el ser humano de aumentar la excitación y, por lo tanto, de aumentar las posibilidades de acabar en la cama. El estudio consiguió suficientes respaldos para cada una de estas hipótesis, pero también descubrió que mientras más de la mitad de los hombres practicarían sexo sin besos, menos del quince por ciento de las mujeres estaría dispuesta.

Aunque te resultará difícil encontrar a alguien al que no le guste un polvo rapidito de vez en cuando, la ciencia demuestra que es más probable que las mujeres tengan un orgasmo si los preliminares se han hecho sin prisas y han tenido una duración adecuada.

Aunque lo que para una mujer puede ser adecuado, para otra puede ser interminable, los estudios demuestran que muchas mujeres necesitan más tiempo para llegar al orgasmo que la duración media de pene-en-vagina, o, dicho de una forma menos infantil, “la latencia de eyaculatoria intravaginal”. Un estudio de 2005 estimó la media en unos 5,4 minutos. Sin embargo, y por suerte, la actividad sexual no implica únicamente el coito. Los buenos amantes saben que besar, la estimulación manual y el sexo oral son una parte vital de la relación sexual y que llenar una sesión de preliminares aumenta la probabilidad de que sus parejas tengan uno o más orgasmos.

Por último, un poco de limpieza: en el mundo del porno, los dedos, los juguetes y los penes van de un agujero a otro y luego a otro y luego vuelven. Los amantes consumados saben que meter cualquier cosa en el ano y luego en la vagina aumenta significativamente la probabilidad de sufrir una infección como la vaginosis bacteriana que, como su propio nombre indica, no es divertida para nadie. Siempre que metas algo por el ano, lávalo antes de ni siquiera pensar en introducirlo en la vagina de nuevo. Otra táctica que los buenos amantes utilizan es usar guantes de nitrilo para los juegos anales y así disminuir el riesgo de contaminación cruzada.

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