Héctor y Willie huyen del FBI

Héctor y Willie huyen del FBI

Ya lo saben amiguitos: la salsa y el crimen pagan.
8.8.18

Para 1971 Héctor Lavoe y Willie Colón representaban la dupla de Fania más exitosa y en su palmarés se podían contar un puñado de discos que dieron forma a un estilo de salsa orientado a los metales, en particular a los trombones. Los ortodoxos de la música latina de esos años habían señalado que los trombones de Colón y el estilo particular de Lavoe en el micrófono no prevalecerían en los gustos populares y les daban el trato de una moda más bien pasajera. Así que a todos esos soldados del reggaetón: no desesperen, que prevalecerán.

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Héctor y Willie habían grabado El Malo en 1967, con veintiún y diecisiete años respectivamente, para Jerry Masucci que había identificado un estilo único en la dupla. El disco es considerado como uno de los ejemplos más exitosos de lo que eventualmente se conocería como el sonido de Fania. También marcó el inicio de la saga de portadas y títulos con estética gángster que este par utilizó a manera de guiño a sus detractores, que los consideraban unos chicos quebrando los mandamientos de la música afro-latina: los reaccionarios no existen, son los papás.

En un breve espacio de tiempo comprendido entre finales de los sesenta y principios de los setenta, la dupla grabó varios álbumes que continuaron definiendo el sonido de la salsa en Nueva York y confirmando que su estilo no era una moda. Lo anterior también vino de la mano del éxito comercial pues Cosa Nuestra de 1970 había superado varios récords de ventas y la rola con reminiscencias de afrobeat "Che Che Colé" había sido un éxito en las listas y pasaría a la historia como una de los temas insignia de Fania.

El estilo de Héctor y Willie se diferenciaba del virtuosismo de Eddie Palmieri y el sonido más fusión de Barretto, como producto perfecto para la juventud latina de principios de los setenta. Con ese sonido agresivo logrado en buena medida por los dos trombones que Colón incluía en su orquesta, el dueto grabó en 1972 otro de sus discos más recordados e influyentes: La Gran Fuga.

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La Gran Fuga o The Big Break en inglés es un disco fundamental en el ascenso de la Fania, pues resultó ser un éxito comercial además de que seguía escribiendo la leyenda de unos chicos veinteañeros de Harlem modelando el género afrolatino más exitoso del siglo pasado. En el disco se mantiene la fórmula que había probado ser exitosa, incluyendo un par de pistas orientadas al salón de baile, además de incluir otras composiciones que confirmaron a Willie y Héctor como dos de los grandes creadores de la música latina del siglo pasado.

El álbum está integrado por ocho temas. Destacan la abridora "Ghana’ E", que podría ser considerada como la segunda parte de "Che Che Colé"; ambas compartiendo esa similitud a una canción infantil de influencias africanas. La segunda canción, "Pa Colombia" es mi favorita del álbum y es la rendición que hacen Héctor y Willie a uno de los países (con Venezuela y Panamá) donde la salsa tuvo mayor éxito en Latinoamérica, siendo sede de varios conciertos de los Fania All-Stars y siendo uno de los semilleros más importantes para el desarrollo de esta música.

"Sigue feliz" y "Barrunto" son las rolas que se ajustan a los estándares de la salsa y de las pistas de baile de la época. ‘Panameña’ es una rola que también rinde tributo a un país que como mencionamos antes estaba sediento del estilo afroboricua del género. El otro tema que destaca de la selección es ‘No Cambiaré’ siendo una especie de bolero tropical con letra rompecorazones interpretada impecablemente por ‘La Voz’ que ya se empezaba a convertir en ese Don Juan sin límite para la fiesta.

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La última del disco "Canción para mi suegra" emula el clásico de la era dorada del cine mexa: "Allá en el Rancho Grande". La instrumentación de la canción imita una ‘banda norteña’, aunque podemos identificar la percusión afrolatina y a Héctor hablando con acento mexa en lo que pretende ser una conversación de cantina: la enchilada completa en esta última pleitesía a América Latina.

La portada fue diseñada por Izzy Sanabria que además de ser el creador de la mayoría de las icónicas portadas de Fania también es considerado como el que bautizó al género musical conocido como salsa con ese nombre. La icónica tapa de La Gran Fuga imita un anuncio del FBI donde se identifica al peligroso criminal Willie Colón advirtiendo que anda armado con un trombón. El póster inundó las calles del Harlem Latino causando incluso confusión entre algunos que pensaron que el Buró Federal de Investigación en efecto estaba tras la pista del trombonista. El Buró tuvo que acercarse a Masucci y Pacheco para pedirles que alteraran el arte del disco para evitar más confusión entre la población.

La portada ha sido replicada en cientos de camisetas y debe ser considerada como una de las primeras ‘camisetas de bandas’ inspiradas en un motivo latino. Lo anterior hace perfecto sentido si tomamos en cuenta que Willie y Héctor eran unos chicos cuyo estilo pasaría de moda pronto pues no se ajustaba a los estándares de la música latina de la época.

El álbum editado originalmente en 1971 no había sido reeditado en formato de vinilo hasta este 2018 que el sello especializado en reediciones Get On Down lo incluyó como parte de los lanzamientos del Record Store Day.

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