mujer practicando sexo rodeada de parafernalia de drogas
Ilustración de Camila Ru
Sexo

La primera vez que practiqué sexo drogada

‘Cuando te acuestas con alguien bajo los efectos de la MDMA es como si no se fuera a acabar nunca, en el mejor sentido’.
PL
traducido por Paola Llinás
Sirin Kale
tal y como se lo contó a Sirin Kale

Crecí en una familia católica en Devon, un pueblo muy pequeño en el que no pasa casi nada. Pensaba que mi vida sería ordenada, prudente, buena y honesta, pero cuando llegué a la adolescencia empecé a experimentar. Probé las drogas muy joven. Creo que tenía unos 14 años.

Acabé yendo a una universidad donde las drogas abundaban y empecé a consumirlas habitualmente. Me inicié con la MDMA: salía con mis amigos a clubes nocturnos y a raves. La MDMA hace que te suba la temperatura y que te desinhibas. Te vuelves más abierta y sociable, más segura de ti misma. Todas esas cosas ayudan mucho a animarse a tener experiencias sexuales con otras personas.

Publicidad

La primera vez que me acosté con alguien bajo los efectos de la MDMA había estado en una rave con una amiga. Ya sabía que era bisexual antes de esa noche, pero nunca había tenido ninguna experiencia con una mujer. Empezamos a besarnos en la discoteca y nos fuimos juntas a casa. Esa noche compartimos cama sin ninguna intención sexual, solo como amigas, pero acabó pasando. Fue mi primera experiencia con una mujer. Fue genial, porque estaba en un ambiente seguro con alguien a quien conocía bien. No teníamos ningún tipo de inhibición y nos sentíamos muy cómodas la una con la otra. Cuando estás bajo los efectos de la MDMA, sientes mucho amor por tus amigos o por la persona con la que estás. Eso y el hecho de que lo estaba haciendo con una amiga hizo que la experiencia fuera muy intensa.

Cuando te acuestas con alguien bajo los efectos de la MDMA es como si no se fuera a acabar nunca, en el mejor sentido. Recuerdo que tenía miedo, en plan, ¿Cuándo vamos a acabar? No quiero que acabe. Porque puedes estar despierta toda la noche cuando has tomado MDMA y en ese punto llevábamos con el polvo toda la noche, hasta más o menos las 10 u 11 de la mañana. Te olvidas del tiempo, de quién eres y con quién estás. Estás totalmente inmersa en la experiencia.

En un momento dado nos dormimos y cuando nos despertamos, mi pareja estaba un poco nerviosa. Creo que estaba preocupada por si la situación me resultaba incómoda. Pero esa sensación se desvaneció y acabamos haciéndolo otra vez básicamente durante todo el día, incluso cuando ya se nos habían pasado los efectos de la droga. Luego nos despedimos con un abrazo y ya está. Aunque no volvimos a acostarnos, sin duda nos sentimos mucho más unidas después de aquello.

Publicidad

Cuando practicas sexo bajo los efectos de la MDMA, sientes una conexión emocional muy intensa con la otra persona. Cuando estaba con mi amiga, hubo momentos en los que creía que estaba enamorada de ella. Incluso a la mañana siguiente, cuando iba por la calle, pensé, Dios mío, estoy enamorada, ¡es increíble! Después me di cuenta de que todo había sido una reacción química.

No todas mis experiencias practicando sexo drogada han sido tan positivas. Hace poco me acosté con un tío, los dos habíamos esnifado cocaína y resulta que la droga acabó sacando a la luz su cara menos amable. El sexo fue muy acelerado y él no era muy consciente de lo que estaba pasando, como si no estuviera presente en el momento. Parecía como si no tuviera interés. Fue bastante decepcionante.

Es un consumidor habitual de cocaína. Creo que consumir demasiada cocaína acaba por afectar a su comportamiento diario. Hay estudios que demuestran que rasgos como la impaciencia pueden volverse comunes en gente que consume mucha cocaína. Al acostarme con él parecía que estaba siguiendo un guion, en plan: Vale, esto primero, luego esto un rato, luego pasamos a esto otro y a esto. No era consciente de lo que quería en realidad. Nunca he tenido una buena experiencia sexual con un hombre drogado, pero no sé si es pura coincidencia.

Hay drogas que no son buenas para practicar sexo. Puede que la ketamina sea la peor. La ketamina no es el tipo de droga que te haga querer acostarte con alguien. Yo lo he probado y fue lo peor. Estaba en una fiesta con un tío con el que solía quedar en aquella época y empezó a besarme en el sofá. Recuerdo pensar: Uy, esto es muy raro. Después de la fiesta volvimos a mi piso y acabamos practicando sexo un rato, aunque yo no estaba nada excitada. Cuando estás puesta de ketamina, que te toquen no es agradable. En realidad es más bien lo contrario. Recuerdo sentirme como si fuera una babosa gigante.

He aprendido mucho sobre mí misma practicando sexo drogada. Ha sido muy beneficioso ver las cosas desde otra perspectiva en un estado alterado. En el ambiente adecuado, con la persona correcta puede ser una experiencia positiva, como la primera vez que me acosté con mi amiga después de haber consumido MDMA. Ya tenía una conexión con ella que se intensificó al estar colocadas, lo que hizo que la experiencia en general fuera mucho mejor. Pero es importante que, si has consumido drogas, te pares a ver cómo te sientes físicamente con tu cuerpo. Las drogas pueden afectarte de muchas formas y no siempre son obvias. Tómate tu tiempo para ver cómo te sientes y para escuchar a esos sentimientos.

Nota de la editora: No pretendemos incitar al consumo de drogas ilegales, ya sea durante el sexo o no. Las drogas también pueden provocar situaciones de miedo y confusión, especialmente si se consumen durante el sexo. Para nosotros, el mejor modo de abordar una relación sexual es de una forma segura, consensuada y sensata.