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Television

Qué será de 'GH DÚO' sin Antonio Tejado

Un tipo machista, retrógrado, pesado y cargante ha sido el mejor concursante de 'GH DÚO'. Nunca compartiría mesa con él, pero es innegable que ha dado grandes noches de épica televisiva.

por David Broc
19 Marzo 2019, 8:59am

Captura de pantalla vía Mediaset/YouTube

Cuenta la leyenda que cuando a Antonio Tejado le gusta una mujer lo primero que hace, antes incluso de decir "hola", es bajarse los pantalones y los calzoncillos hasta los tobillos y dejar que hable por él su miembro viril. Si Patrick Bateman cuidaba hasta el mínimo detalle sus tarjetas de visita, una de sus incontables obsesiones paranoicas, podríamos decir que Tejado es más directo, rudimentario y rupestre. ¿Lo mejor? Parece que el método le ha dado buenos resultados.

La trayectoria de Tejado bastaría para poner al personaje en cuarentena de la corrección política y someterlo a escarnio. Se le acusa con insistencia de ser infiel reincidente, chulito, machista de la vieja escuela, más liante y manipulador que un representante de futbolistas, egocéntrico o pelmazo, entre otras lindezas. Con un currículo tan deslumbrante 2 + 2 son 4 y podría pensarse que el partido está perdido de antemano: sometamos a Tejado a un escáner público y a otra cosa mariposa.

Pero no todo iba a ser tan fácil. Cuando hablamos de tele, la cosa cambia: el sobrino de María del Monte ha sido uno de los mejores concursantes de la historia reciente de Gran Hermano, y su expulsión el pasado jueves ha supuesto un duro revés tanto para el propio programa como para una parte de sus seguidores. Esto va así: sin la presencia de Tejado, GH DÚO parece sumido en la tristeza y el desencanto, como cuando en una fiesta empieza a aflorar la bajona.


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Se ha ido un generador de vídeos nato, un concursante con oficio que ha sabido ganarse hasta el último euro de su sueldo. Es el perfil perfecto para un reality de celebrities, justo ahora que los realities de anónimos han desaparecido: famosos dispuestos a darlo todo delante de las cámaras a los que les importe un pimiento el qué dirán.

Entró con novia, Candela, y salió sin. Por el camino ha roneado hasta con las plantas, ha protagonizado una historia sentimental tóxica con María Jesús Ruiz e incluso se ha permitido el lujo de tener una noche de locura etílica con Ylenia de la que ni tan siquiera se acordaba al día siguiente. Una Ylenia en franca decadencia que vio en su alianza con Tejado una buena oportunidad para resurgir y darse una alegría. El supuesto flirt sigue fuera de Guadalix.

Se ha paseado en pelotas por la casa, ha hecho buenas migas con Kiko Rivera, se las ha tenido con Julio Ruz, se ha comportado como un energúmeno, sus rifirrafes con Candela mantuvieron al programa con vida en el momento en que más lo necesitaba, ha destacado como el intensito más intenso del formato y, sobre todo, ha sido el tipo más pesado, cansino y cargante de toda la edición. Poco le han pagado para todo lo que ha dado en dos meses. Un chollo.

Sin tan siquiera saberlo ni pretenderlo, Tejado ha puesto sobre la mesa el gran conflicto moral que define la esencia de los realities: si eres un gran concursante y la audiencia te respalda, se te permite casi todo. Si eres prescindible y el share no depende de tu participación, cualquier mal gesto y actitud será una buena excusa para echarte y limpiar la imagen de cara a los espectadores.

No hace falta tener un doctorado en Harvard para ver que GH DÚO ha sobreprotegido hasta lo indecible a su inquilino estrella, consciente del magnífico papel que estaba desarrollando en la casa. Productora y cadena han hecho la vista gorda o han minimizado determinados comportamientos y salidas de tono, sobre todo en su conflictiva relación con María Jesús Ruíz, que muy probablemente hubieran sido penalizados de tratarse de un participante mueble y anodino.

Una vez ya fuera del concurso, con el trabajo hecho y la inversión más que amortizada, los satélites del formato, desde El Debate hasta Sálvame, ya se están encargando de ajustar cuentas, penalizar sus actitudes de machito desbocado con tertulianos dispuestos a recriminarle todo lo que haga falta para compensar su paso triunfal por el programa.

Sigue a David Broc en @davidbroc.

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