Danger nos explicó canción a canción su nuevo disco 'Sembrando Laureles'

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Danger nos explicó canción a canción su nuevo disco 'Sembrando Laureles'

El tijuanense estrenó su EP la semana pasada y nos regaló una descripción de cada track.

Hemos hablado de Danger en otras ocasiones, uno de los raperos más sui generis en el panorama actual de la música independiente en México. Un artista que utiliza la música como herramienta en un proyecto mucho más grande que sólo hacer canciones y lanzarlas, sino que lleva a cabo muchas otras acciones, enfocadas al desarrollo social y artístico de diversas comunidades, como gestor cultural, como activista social, como poeta y rimador y como estudioso de las tradiciones poéticas populares. Danger es un puente y además hoy es su cumpleaños. Si quieren enterarse más de Danger, pueden leer este perfil más completo en Vice.

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Hace una semana finalmente estrenó su segunda placa de estudio, el primer material que lanza ya radicando en la Ciudad de México. El EP se llama Sembrando Laureles, según él mismo nos contó: "El título está inspirado en un viejo dicho popular que asegura que 'quien siembra un laurel, no disfrutara su sombra', haciendo alusión al lento crecimiento de este árbol. El disco está formado por 9 cortes, que se desprenden en 6 canciones, una intro y dos interludios poéticos que nos revelaran más, sobre las interpretaciones metafóricas del concepto del álbum". Todos los tracks del disco son inéditos, fueron grabados, editados y masterizados en Ometusco Sound Machine.

Y sí, Sembrando Laureles es un disco perfectamente alineado con los ritmos sencillos de la naturaleza y de la voz, en donde el rap, en realidad funciona como una más de las herramientas del disco.

Checa lo que Danger nos dijo sobre cada track y ponle play a cada uno, que Sembrando Laureles es uno de los trabajos clave en la música independiente en México para el 2017.

I – Intro Sembrando Laureles

Esta introducción al disco es la adaptación de un cuento corto mío, y aparece con mi nombre real Alfredo Martinez, en los créditos de las letras. Está acompañado por la voz del poeta septuagenario Pedro Marín, habitante de la comunidad de Milpas Viejas en la Sierra Gorda de Querétaro. El diseño sonoro y el tratamiento que se le dio a su voz pausada y que pareciera tener gravedad propia, nos crea una atmósfera del cine mexicano de los años 60, o al Rulfo que se lee a sí mismo.

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II – Sembrando Laureles

Este es el tema que nos explica a fondo el nombre y el concepto del álbum. El mensaje es profundamente reflexivo, las letras son inteligentes. Es la única canción grabada por completo con instrumentos musicales en vivo: un cajón peruano, una trompeta, un saxofón, una guitarra, un bajo, y una jarana que le da un sonido a "raíz" muy bien logrado a cargo de la banda Pirámide Zulú, quienes también participan vocalmente en los coros, y al sumarle la voz femenina de Zoe Salazar en estas y en algunas segundas voces del verso, se crea y se transmite esa atmósfera de jam relajado y divertido, que te hace sonreír y volver a ponerle play.

III – Tras Bambalinas

Es hora de "humanizar" al artista. Este es un tema totalmente autobiográfico que permite echar una mirada en la vida personal del autor, lejos de las cámaras y la vida pública. La narrativa se desenvuelve sobre un clásico beat de rap noventero de bombo, caja y sample cortado en crudo, que responde a la autoría del beatmaker colimense Tato Atk. Seguramente este track está puesto aquí a propósito, porque hasta este momento recordamos que es un disco de rap: rimas creativas, estructuras, recursos literarios y una serie de punchlines son las herramientas que utilizo para sincerarme y hablar de lo que hay tras bambalinas.

IV – El Aleph

Hay momentos en la mente del artista creador, en los que se encuentra en la búsqueda de la luz de la epifanía, perdido entre ideas y pensamientos que se esconden, escapan y reaparecen constantemente. Es sobre esos momentos, sobre los que se desenvuelve este tema: el artista en cuerpo pero no en mente, que reacciona a los estímulos exteriores más por instinto que por razonamiento. El solo "estar" físicamente.

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Según Borges, el Aleph es un espacio de dos o tres centímetros donde cabe el universo sin disminuir su tamaño, un punto desde donde se ven todos los puntos al mismo tiempo. Se dice que muchos artistas tenían sus propios Alephs, sus lugares de inspiración sublime y etérea desde donde podían ver los secretos del universo. Entre estas interpretaciones filosóficas, sintetizadores y un ritmo atrevidamente moderno creado por mi hermano Iván Martínez, quise mostrar el mío.

V – Intermedio Sembrando Laureles

La serenidad de la sabiduría en la voz de Don Pedro Marín, vuelve a aparecer en este corte, desafiando al tiempo y al espacio. El poeta declama una décima espinela que yo escribí y que nos ayuda a develar más aristas sobre el concepto del disco.

VI – No Voy a Morirme de Hambre

"Fui un cobarde, hasta los trece / que aprendí que el que vive con miedo no vive y muere dos veces". Este verso podría introducirnos a la temática del track: una narrativa de la lucha contra el miedo, el mayor enemigo del hombre soñador, un discurso emotivo y un excelente beat orquestado por el sonorense Pacho p3. En este track paso de la declamación al rapeo intenso en un crescendo de emociones e instrumentos, culminando en dos coros de esos que se te quedan en la cabeza por días y dos puentes musicales bien armados para respirar y administrar y emociones.

VII – Pararía Una Bala Por Ti

Sin duda esta será una gran sorpresa para mis seguidores: mi primera canción de amor publicada. Pero no nos malentendamos, es un tema romántico que escapa de la poesía fácil para tórtolos, no cae en lo meloso, pareciera escrito desde la inteligencia emocional de un hombre enamorado, frases creativas, notas de piano y saxofones creando una atmósfera íntima donde el artista va quitándose las máscaras, las armaduras y las armas para entregar el corazón.

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VIII – Atestíguame

Este tema es muy poderoso, una instrumental bélica que contrasta con el track anterior te hace reaccionar inmediatamente. Este ritmo de guerra esta creado por el Tlaxcalteca Mecsa Sosa, la temática es un guiño a los "war boy´s" de Mad Max, donde el ritual de gritar "atestíguame" después de pintarse la boca de color plata nos muestra un sacrificio por un ideal, el sacrificio del individuo, por el bien del colectivo. Este tema se puede imaginar siendo coreado por toda la sala al ser interpretado en vivo y sin duda creara una emoción de colectividad y de identificación por parte del público.

IX – Outro Sembrando Laureles

La sabiduría regresa para decirnos hasta luego. De nuevo la voz de Pedro Marín, imponiéndole su propio ritmo al tiempo, declamando una décima. Esta vez es de su propia autoría y cierra con una corona de laureles el disco: nos deja con el poderoso mensaje que cierra su concepto. No se puede decir otra cosa más que gracias, y hasta la próxima.

Sigue a Danger en Facebook y entérate de dónde va a tocar y qué más trama estos días.